jueves, 20 de noviembre de 2008

20-N. 72 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE BUENAVENTURA DURRUTI.

20-N. 72 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE BUENAVENTURA DURRUTI.

Garitaroja.- Tal día como hoy hace 72 años Buenaventura Durruti (León, 14 de julio de 1896 - Madrid, 20 de noviembre de 1936) caia muerto en el frente de Madrid a donde habia ido desde Argón. Las causas de su muerte son confusas, porqué así se ha querido que sean, pero no ocultarán nunca el cariño que una buena parte del pueblo sentía por el. Sobre su entierro he recogido estos parrafos. Podeis leerlo completo en el Ateneo Virtual.

“Su entierro en Barcelona fue multitudinario. Kaminski lo describe así: “El cadáver llegó a Barcelona tarde por la noche (…) En la casa de los anarquistas, que antes de la revolución había sido la sede de la Cámara de Industria y Comercio, los preparativos ya habían comenzado el día anterior. (…) La ornamentación era simple, sin pompa ni detalles artísticos. De las paredes colgaban paños rojos y negros, un baldaquín del mismo color, algunos candelabros, flores y coronas: eso era todo.
Durruti era un amigo. Tenía muchos amigos. Se había convertido en el ídolo de todo un pueblo. Era muy querido, y de corazón. Todos los allí presentes en esa hora lamentaban su pérdida y le ofrendaban su afecto. Y sin embargo, a parte de su compañera, una francesa, sólo vi llorar a una persona: una vieja criada que había trabajado en esa casa cuando todavía iban y venían por allí los industriales, y que probablemente nunca lo había conocido personalmente. Los demás sentían su muerte como una pérdida atroz e irreparable, pero expresaban sus sentimientos con sencillez. Callarse, quitarse la gorra y apagar los cigarrillos, era para ellos tan extraordinario como santiguarse o echar agua bendita.
Miles de personas desfilaron ante el ataúd de Durruti durante la noche. Esperaron bajo la lluvia, en largas filas. Su amigo y su líder había muerto. (…) El entierro se llevó a cabo al día siguiente por la mañana.
Desde el principio fue evidente que la bala que había matado a Durruti había alcanzado también el corazón de Barcelona. Se calcula que uno de cada cuatro habitantes de la ciudad había acompañado su féretro, sin contar las masas que flanqueaban las calles, miraban por las ventanas y ocupaban los tejados e incluso los árboles de las Ramblas.
Todos los partidos y organizaciones sindicales sin distinción, había convocado a sus miembros. Al lado de las banderas de los anarquistas flameaban sobre la multitud los colores de todos los grupos antifascistas de España. Era un espectáculo grandioso, imponente y extravagante; nadie había guiado, organizado ni ordenado a esas masas. Nada salía de acuerdo a lo planeado. Reinaba un caos inaudito.

El comienzo del funeral había sido fijado para las diez. Ya una hora antes era imposible acercarse a la casa del Comité Regional Anarquista. (…) Los obreros de todas las fábricas de Barcelona se habían congregado, se entreveraban y se impedían mutuamente el paso. (…)A las diez y media, el ataúd de Durruti, cubierto con una bandera rojinegra, salió de la casa de los anarquistas llevado en hombros por los milicianos de su columna. Las masas dieron el último saludo con el puño en alto. Entonaron el himno anarquista “Hijos del pueblo”. Se despertó una gran emoción. (…) Las motocicletas rugían, los coches tocaban la bocina, los oficiales de las milicias hacían señales con sus silbatos, y los portadores del féretro no podían avanzar. (…) Los puños seguían en alto. Por último cesó la música, descendieron los puños y se volvió a escuchar el estruendo de la muchedumbre en cuyo seno, sobre los hombros de sus compañeros, reposaba Durruti. Pasó por lo menos media hora antes que se despejara la calle para que la comitiva pudiera iniciar su marcha. Transcurrieron varias horas hasta que llegó a la plaza Cataluña, situada sólo a unos centenares de metros de allí. Los jinetes del escuadrón se abrieron paso, cada uno por su lado. (…) Los coches cargados de coronas dieron un rodeo por las calles laterales para incorporarse por cualquier parte al cortejo fúnebre. Todos gritaban a más no poder. No, no eran las exequias de un rey, era un sepelio organizado por el pueblo. Nadie daba órdenes, todo ocurría espontáneamente. Reinaba lo imprevisible. Era simplemente un funeral anarquista, y allí residía su majestad. Tenía aspectos extravagantes, pero nunca perdía su grandeza extraña y lúgubre. Los discursos fúnebres se pronunciaron al pie de la columna de Colón, no muy lejos del sitio donde una vez había luchado y caído a su lado el mejor amigo de Durruti. García Oliver, el único sobreviviente de los tres compañeros, habló como amigo, como anarquista y como ministro de Justicia de la República Española. (…) Se había dispuesto que la comitiva fúnebre se disolviera después de los discursos. Sólo algunos amigos de Durruti debían acompañar el coche fúnebre al cementerio. Pero este programa no pudo cumplirse. Las masas no se movieron de su sitio; ya habían ocupado el cementerio, y el camino hacia la tumba estaba bloqueado. Era difícil avanzar, pues, para colmo, miles de coronas habían vuelto intransitables las alamedas del cementerio. Caía la noche. Comenzó a llover otra vez. Pronto la lluvia se hizo torrencial y el cementerio se convirtió en un pantano donde se ahogaban las coronas.

A último momento se decidió postergar el sepelio. Los portadores del féretro regresaron de la tumba y condujeron su carga a la capilla ardiente. Durruti fue enterrado al día siguiente”.



-----DURRUTI EN LA REVOLUCION ESPAÑOLA-----

Parte I


Parte II


Parte III


Parte IV


Parte V


Parte VI



-----+ VIDEOS-----

Homenaje a Durruti



"Los Solidarios" de Chicho Sánchez Ferlosio




LOS MUERTOS DE CRISTO-CORAZON INDOMABLE




MEDELLÍN ANTIFASCISTA

COMUNICADO POR EL ASESINATO DE JOVENES EN COLOMBIA

COMUNICADO POR EL ASESINATO DE JOVENES EN COLOMBIA

COMUNICADO POR EL ASESINATO DE JOVENES EN COLOMBIA
LOS FALSOS POSITIVOS CON LOS JOVENES SON UN SINTOMA DE LA PRECARIA CONDICION DE LA JUVENTUD EN EL PAIS.


Mientras el país especula sobre la suerte de este gobierno en manos del controvertido referendo reeleccionista, la designación de Barack Obama como presidente de Estados Unidos y la cotidanidad de reinas, futbol y pirámides, pocos se han detenido a reflexionar sobre los niveles a que ha llegado el conflicto colombiano a partir de las revelaciones de falsos positivos mediante los cuales la Fuerza Pública legaliza ejecuciones extrajudiciales para ganar privilegios; un síntoma, de la degradación a la que ha llegado el Estado colombiano en su lucha contra la insurgencia.

El modus operandi para realizar estos asesinatos ha sido de cuatro tipos distintos de ejecución:
1. Falso positivo por ocultamiento, “no existía la intención de asesinar a un inocente, pero al hacerlo, no admiten el error, sino que lo presentan como guerrillero. Es el caso de Cajamarca” .

2. Falso positivo por limpieza social, “Con el ánimo de aumentar las bajas, deciden matar personas en un alto grado de vulnerabilidad y por quienes, suponen ellos, nadie va a preguntar” .

3. El tercero es la táctica paramilitar. “Las víctimas son personas que les resultan sospechosas de vínculos con la guerrilla, pero por falta de pruebas no pueden capturar. Entonces deciden matarlos simulando un combate” .

4. El último es el más preocupante de todos y fue el ocurrido con los 11 jóvenes de Soacha (Cundinamarca), los 11 de Toluviejo (Sucre), los tres de Barranquilla y los tres de Chinchiná (Caldas) en la cual la Fuerza Pública estaba aliada con la delincuencia para buscar beneficios mutuos. Los primeros sumaban puntos en la guarnición militar por cada baja que obtenían gracias a los delincuentes; estos en contraprestación, lograban poca presión militar y hasta negocios con la munición que supuestamente gastaban los militares. Uno de los casos, ocurrió con uno de los jóvenes de Soacha, el reporte informaba un gasto de mil municiones a un joven que solo tenía tres impactos.

Los casos reportados tanto en la Fiscalía General de la Nación como en la Procuraduría dan cuenta de un alarmante aumento en las denuncias por falsos positivos a manos de las fuerzas armadas. A partir del 2001 y hasta la fecha, la Fiscalía reporta 660 procesos de este tipo, mientras que la Procuraduría registra 934 casos que involucran a 2.878 militares.

Salvaguardar los Derechos Humanos es una responsabilidad del Estado y el asesinato de jóvenes en esta guerra histórica donde ellos son la carne de cañón de los grupos armados legal o ilegal, es solo la punta del iceberg de la vulneración de sus derechos y de la precariedad de la condición de la juventud en Colombia.

Un país, donde los jóvenes por falta de oportunidades académicas, laborales y culturales se prestan a cargar un fusil, donde el reclutamiento forzado y la vinculación de niños y jóvenes a la guerra se acrecienta día tras día, donde no se reconoce el derecho a la objeción de conciencia para prestar servicio militar obligatorio y tampoco se firma la Convención Iberoamericana de los Derechos de la Juventud. Contamos con una cifra alarmante de jóvenes desmovilizados quienes tienen las puertas cerradas para crecer como ciudadanos, pero sí bien abiertas para volver a la guerra y a la delincuencia. Un país que por culpa del conflicto, involucró a las mujeres no sólo para combatir, sino también para ser maltratadas y violadas, pero a la vez, persigue a los pueblos indígenas y afrodescendientes; al igual que la población LGTB, buscando su eliminación. Donde la cifra de desempleo es la más alta de toda America Latina y la salud es un privilegio porque te excluyen cuando tienes 18 años. Un país que adelanta una cacería de brujas hacia los jóvenes de la universidades públicas y persiguen a las madres de los jóvenes asesinados en Soacha por haber denunciado. Un país que cuenta con una institucionalidad juvenil nacional, Colombia Joven, que no se pronuncia por lo que pasa, desacreditada, sin presupuesto, ni incidencia y más cercana a su desaparición.

Un país que no tiene memoria…
Debemos ampliar nuestra mirada y reconocer que la juventud en Colombia sigue siendo asesinada, no solo por las balas falsos positivos, sino por toda una violencia estructural que desconoce e invisibiliza los derechos de la población juvenil.

Por todo lo anterior, invitamos a todos los firmantes a contarle al vecino, al profesor, al amigo, al taxista, a la pareja, lo que pasa con la juventud en Colombia y pensar qué hacer: si repetir la misma historia de acumular generaciones perdidas o reconocernos como el presente y futuro de nuestra nación.

Además, le exigimos al gobierno colombiano:
• Resarcir el daño a las victimas de cada falso positivo.

• Y Brindar verdaderas oportunidades integrales para que la juventud incida en el desarrollo histórico del país.

Aquellas organizaciones sociales, instituciones y personas naturales o jurídicas que se sientan identificadas con este pronunciamiento las instamos a que se vinculen al mismo y entre todos unamos las voces para protestar por esta situación, a no quedarnos callados, a continuar denunciado irregularidades y a velar porque se cumplan los compromisos que competen al gobierno nacional para que estos sucesos no se repitan.

¿Qué les queda a los jóvenes?


¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.

Mario Benedetti

Puede reenviar este compromiso a sus contactos personales, visitar la página http://www.redcamaleon.com/?q=content/ejecuci%C3%B3n y dejar su mensaje, o en la Comunidad Virtual Juventud Por Colombia en el portal http://comunidades.semana.com/wf_InfoForo.aspx?IdForo=82 de Semana.com
Contacto: informacion@redcamaleon.com
En constancia firman:


CONSEJO DE JUVENTUD DE MEDELLIN
RED CAMALEON

martes, 18 de noviembre de 2008

Campaña Internacional: Cerremos la Escuela de Asesinos

Campaña Internacional: Cerremos la Escuela de Asesinos
Movimiento por la paz y el Cierre de la Escuela de las Américas

Nuevamente, y como todos los años, los días 21, 22 y 23 de noviembre se realizaran protestas en Estados Unidos, en Georgia, en el Fuerte Benning, donde funciona el Instituto de Seguridad y Cooperación del Hemisferio Occidental (Whinsec, por sus siglas en ingles) más conocido como la Escuela de las Américas.

Estas movilizaciones se enmarcan dentro de la Campaña Internacional que School of Americas Watch y diversas organizaciones de nuestros pueblos viene realizando y que ha logrado, hasta el momento, que Bolivia, Argentina, Venezuela, Costa Rica y Uruguay retirará sus soldados de este instituto militar tan cuestionado por la comunidad de derechos humanos. También, en el plano legislativo, en Estados Unidos, el 2007 se votó el Proyecto de Ley HR 1707 que busca cerrar la Escuela de las Américas y establecer una Comisión de la Verdad y que, a pesar de no haber sido aprobado, obtuvo 203 votos a favor. El 2009 se insistirá nuevamente con este Proyecto de Ley en el Congreso de los Estados Unidos.

Recientemente, en octubre, decenas de organizaciones del Caribe, América Central y Sud América se reunieron en Honduras en el II Encuentro Hemisférico Contra el Militarismo. Dentro de las resoluciones más importantes, dentro de otras, se aboga por el retiro de todas las Bases Militares Extranjeras en nuestros continentes, el fin de la criminalizació n de la protesta social, el fin de leyes represivas y antiterroristas, el fin del intervencionismo de Estados Unidos en nuestros pueblos y por el cierre de la Escuela de las Américas.

Los convocamos, a las personas y organizaciones de nuestros pueblos, a movilizarse y presionar a los gobiernos que siguen enviando militares y policías a este instituto armado mejor conocido como la Escuela de Asesinos. Por lo mismo, les hacemos llegar esta Carta Abierta a nuestros Jefes de Estado para dejar en evidencia y exigir el fin de los envíos a esta escuela militar.


- Usted puede organizar mitin, marchas u otras manifestaciones.
- Usted puede reenviar esta información a otras personas u organizaciones.
- Usted puede hacer llegar esta carta a sus autoridades locales, regionales o nacionales y si esta en el extranjero la puede
- Usted puede hacer conciencia en su comunidad sobre los efectos y peligros que encierra que los soldados de nuestros pueblos sigan recibiendo formación en una escuela militar.
- Usted puede organizar charlas y foros para hablar de la Doctrina de Seguridad Nacional y la historia que encierra la Escuela de las Américas.
- Agradecemos nos escriban a correo@soaw. org informándonos de sus acciones de apoyo a esta Campaña Internacional por el cierre de la Escuela de las Américas.

Más Información en: www.soawlatina. org

Carta Abierta a nuestros Jefes de Estado

Sres. Presidentes de Brasil, Ignacio Lula da Silva; de Chile, Michelle Bachelet; de Colombia, Álvaro Uribe; de República Dominicana, Leonel Fernández; de Ecuador, Rafael Correa; de El Salvador, Elías Antonio Saca; de Guatemala, Álvaro Colom; de Honduras, Manuel Zelaya; de México, Felipe Calderón; de Nicaragua, Daniel Ortega; de Panamá, Martín Torrijos; de Paraguay, Fernando Lugo; y de Perú, Alan García.

Muy estimados Presidentes:

Este año se conmemoran 60 años de la Declaración Universal de Derechos Humanos y las organizaciones de derechos humanos del mundo celebraremos esta fecha conscientes que después de la tragedia de la Segunda Guerra Mundial el mundo tiene derecho a vivir en paz y con justicia.

Sin embargo, también recordaremos el propio holocausto que significó en todo nuestro continente la escalada de dictaduras militares que azotaron a nuestras naciones en las últimas tres décadas y que costaron la vida de miles y miles de seres humanos. Muchos de ellos, hasta el día de hoy, siguen desaparecidos para vergüenza de nuestras sociedades que no han logrado dar con sus paraderos, con los responsables de estos crímenes y menos han dado justicia a sus propios familiares. Asimismo, recordaremos a los millares de víctimas e torturas que hasta el día de hoy viven las secuelas del tormento, la humillación y la experiencia de haber sido vejados por sus mismos compatriotas vestidos de uniforme.

Toda esa historia de dolor tiene orígenes muy conocidos. Los militares de nuestros pueblos fueron formados en la Escuela de las Américas bajo la lógica del enemigo interno y de la Doctrina de Seguridad Nacional. Fueron formados para torturar y asesinar a sus mismos compatriotas. La Escuela de las Américas, que en principio funcionó en el Canal de Panamá, terminó siendo expulsada por esta nación hermana cansada de ser utilizada como base militar para agredir a sus propios vecinos. Hoy la Escuela de las Américas sigue operando y como consecuencias de las continuas protestas el 2001 pasó a llamarse Instituto de Cooperación y Seguridad del Hemisferio Occidental.


A pocos días de que el mundo conmemore los 60 años de la Declaración Universal de Derechos humanos no queremos que la historia de muerte y abusos se repita nunca más. Por eso pedimos a Ustedes, que tienen la autoridad y el deber de velar por la seguridad de nuestros Pueblos, que retiren a las tropas militares y policiales de la Escuela de las Américas y así continúen el ejemplo de Venezuela, Costa Rica, Uruguay, Argentina y Bolivia que ya lo hicieron en los últimos años.

Esta lucha no la damos solos, en los mismos Estados Unidos, en junio del 2007, se votó una Moción de Ley, presentada por el representante demócrata Mc Govern, para cerrar la Escuela de las Américas y que, a pesar de no haber sido aprobada, obtuvo 203 votos a favor. El año 2009 nuevamente esta Moción de Ley se votará y es muy posible que alcance lo votos para ser aprobada y la Escuela de las Américas deberá ser cerrada. Si ustedes dan su voto, y retiran a sus tropas, estaremos más cerca de ese día.

Reivindicamos el derecho a la seguridad, como dice el abogado chileno Roberto Carretón, porque nos pertenece a todos. No sólo queremos tener el derecho a la seguridad que esta noche vamos a comer, de que nuestros hijos van a tener educación gratuita y atención de salud, de que vamos a poder ser informados. También queremos tener la seguridad de que no nos van a matar, ni hacer desaparecer, ni torturar; nunca más.

Por todo esto, nos sumamos a las protestas internacionales que durante el 21, 22 y 23 de noviembre se realizaran en Estados Unidos para cerrar la Escuela de las Américas y para recordar que de nosotros depende que nunca más se violen los derechos humanos.

Atentamente
Movimiento por la paz y el Cierre de la Escuela de las Américas.

http://www2.redjuvenil.org/content/view/600/40/

miércoles, 12 de noviembre de 2008

LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO-REGIONAL ANTIOQUIA SE PRONUNCIA EN DEFENSA DE LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA

La defensoría del pueblo-regional Antioquia se pronuncia en defensa de la Objeción de Conciencia

El pasado 28 de octubre del presente año la RED JUVENIL DE MEDELLIN, envió derecho de petición a la Defensoría del Pueblo Regional Antioquia, solicitando emitir un concepto sobre la vigencia del derecho a la objeción de conciencia en Colombia. Sobre el particular derecho esta institución de control del Estado y protección a los derechos humanos se pronunció al respecto, mediante radicado 25904.

En respuesta al derecho de petición elevado, la Defensoría Del Pueblo cita inicialmente “Hemos compartido y siempre hemos insistido en que para nosotros no solo es válido sino vigente LA OBJECION DE CONCIENCIA AL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO” razón por la cual emiten una serie de argumentos en apoyo. Reconoce la Defensoría que ha “Venido insistiendo ante los organismos de seguridad del Estado (...) que toda persona Colombiana que sea llamada a resolver su situación militar o que se vea compelida a hacerlo, y por su convicción propia, se niegue a la prestación del servicio militar obligatorio, no solo a no asumir las armas, sino a no prestar ningún tipo de ayuda táctica, militar, administrativa, logística o que de alguna manera generen una ventaja para una de las partes en conflicto, en este caso el ejercito nacional, lo cual seria ACTUAR CONTRA SU CONCIENCIA” sea protegida; menciona la Defensoría como sustento de este concepto el articulo 18 de la Constitución Nacional, asi como el articulo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Frente al contexto nacional sobre el tema menciona la Defensoría “Lastimosamente, nos encontramos en un Estado que no solo es beligerante y militarista, sino que macartisa a todo el que habla mal de la institución castrense”, y continúa mencionando “de ninguna manera es la institución (el ejercito) en la que los mismos funcionarios del Estado quisieran que estuvieran sus hijos” y lo que es más grave aún es reconocer que “se obliga a los jóvenes de los sectores más populares a prestar de manera obligatoria el servicio”; lo que hace que sea este sector juvenil el más afectado no solo por la negación a reconocerle el estatus de objetor sino porque los utiliza como carne de cañón debido a las continuas batidas que realiza el ejército en los barrios de la ciudad de Medellín.

Confronta la Defensoría a la misma Corte Constitucional así, “...tenemos una corte constitucional que tampoco a querido enfrentar el ejecutivo y su aparato militar reconociendo el derecho”, el ejemplo más fehaciente son las sentencias sobre el caso, dándole prelación al articulo 216 de la carta, la cual obliga a la prestación del servicio militar, siendo este un concepto además de militarista e inadecuado en una sociedad que urge de la paz, vulnerador de los tratados internacionales que han reconocido incorporado dentro del derecho a la libertad de conciencia el de la objeción de conciencia al servicio militar, además de darle prelación a una norma interna sobre un derecho fundamental y de protección internacional.

Seguidamente reitera la Defensoría su disposición a conocer de los casos sobre objetores, así como de estar atentos a los casos de objetores que sean reclutados; de la misma manera reitera la vía de la acción de tutela para defender este derecho.

Anexo al concepto de la Defensoría envían varios pronunciamientos internacionales sobre el particular, los que se referencian algunos a continuación y de los cuales se presentan algunos segmentos:


COMISION DE DERECHOS HUMANOS DE NACIONES UNIDAS, 62 SESION DEL 8 DE MARZO DE 1995:
Recuerda la comisión que en “Resolución 1989/59, en la que reconoció (NU) el derecho de toda persona a tener objeciones al servicio militar obligatorio como ejercicio legítimo del derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, de religión”.

Igualmente mas adelante toma nota “del comentario general N 22(48) del comité de derechos humanos sobre el artículo 18 del Pacto de Derechos Civiles y Políticos en el qué, entre otras cosas, el comité expresó la opinión de que el derecho a la objeción de conciencia podía derivarse del articulo 18” incluso menciona mas adelante que “las personas que están cumpliendo el servicio militar pueden trasformarse en objetores”.

Y de manera enfática “HACE UN LLAMAMIENTO, a los Estados para que, si todavía no lo han hecho, promulguen leyes y adopten medidas destinadas a eximir del servicio militar cuando exista una autentica objeción al servicio armado”.

RESOLUCION DE LA COMISION DE DERECHOS HUMANOS 2002/45. 51 SESION.

Retoma las disposiciones internacionales en las que Naciones Unidas se ha pronunciado sobre el tema de la objeción dentro de las que están las mencionadas aquí, exhorta a los Estados “a que reconsideren sus prácticas y leyes actuales en relación con la objeción de conciencia al servicio militar” y reitera como la administración de justicia de los Estados no debe ser utilizada para obligar a los objetores a prestar el servicio militar.

Finalmente se anexa un salvamento de voto de la Sentencia C 740 DEL 2001 de la Corte Constitucional de Colombia, realizada por el magistrado Manuel Jose Cepeda, en la cual se manifiesta a favor de la objeción de conciencia aludiendo especialmente a la necesidad de que el legislador desarrolle alguna iniciativa de ley al respecto; de manera especial se transcribe lo siguiente:

En verdad ninguno de los magistrados ni los que conforman la mayoría ni los que aclaran o salvan el voto, sostienen que la Constitución puede ser interpretada en el sentido de excluir de manera absoluta la posibilidad de elevar una objeción de conciencia en el ámbito de la prestación del servicio militar. Sin duda ello constituye una significativa concurrencia de criterios desde diferentes perspectivas y matices. Donde quizás no se presenta una concurrencia tan clara es en el punto de sí se debe proteger directamente este derecho ante la ausencia de una ley que regule la objeción de conciencia para armonizarla con el deber constitucional de defender la independencia nacional y las instituciones constitucionales mediante el empleo de las armas. Por lo menos en lo que a mí respecta, estimo que la posibilidad de plantear la objeción de conciencia no está supeditada a que previamente la ley regule la materia. Como ya se anotó, el artículo 18 de la Constitución reconoce expresamente el derecho constitucional fundamental a no ser compelido a actuar contra la propia conciencia lo cual otorga una base clara para exigir en casos concretos la aplicación directa de la Constitución.

Dada la complejidad del tema, su trascendencia en el contexto colombiano y la dificultad de la tarea de ponderar el derecho constitucional fundamental a la libertad de conciencia y el deber constitucional de prestar servicio militar, sería aconsejable que el legislador se ocupara de regular el tema. No obstante, mientras no lo haga, los ciudadanos podrán ejercer naturalmente sus derechos fundamentales por vía de tutela y los jueces tendrán la responsabilidad de encontrar el justo equilibrio en cada caso.

Con la emisión de este concepto la Defensoría del Pueblo Regional Antioquia se pronuncia una vez mas a favor de la objeción de conciencia emitiendo varios anexos sobre pronunciamientos no sólo internacionales; esperamos que este concepto sirva de apoyo a las demás instituciones a las que se les envío derechos de petición sobre el mismo particular así como los enviados sobre el tema de reclutamiento.

Esperamos que las Instituciones del Estado así como la jurisdicción continúen avanzando en sus conceptos y sentencias en haras de la protección de los objetores de conciencias, como también instamos a los objetores a continuar con la lucha y la búsqueda del reconocimiento de su estatus en medio de un Gobierno que no le interesa la protección de los derechos y empecinado en la guerra.

El concepto completo se encuentra en la sede de la Red juvenil de Medellín, para quien esté interesado, o lo puede solicitar a la misma defensoría con el radicado 25904.


http://www.redjuvenil.org/

DE UN CORTERO DE CAÑA A LA MINGA POPULAR

De un cortero de caña a la Minga popular


martes, 11 de noviembre de 2008

Saludo a la Minga, a los pueblos indígenas, a las mujeres – esposas de los corteros de caña-, a los demás sectores populares presentes en esta gran jornada por la vida y el bienestar de nuestros pueblos.

2. Hemos avanzado en este conflicto laboral en la unidad y en la organización de los corteros de caña, de los obreros de la agroindustria de la caña de azúcar. Hoy somos unos hombres y mujeres diferentes, hoy podemos decirles que nuestro mayor logro es sentirnos diferentes, ya no pensamos en un cortero de caña oprimido y vilipendiado, hoy pensamos como obreros organizados, como hombres y mujeres que a través de la unidad, la organización y la lucha avanzamos por la conquista de mejores condiciones de trabajo y de vida.


3. Que bonita, que hermosa ha sido la solidaridad del pueblo colombiano y de otros pueblos del mundo para con el conflicto de los corteros de caña. Hemos entendido que la lucha contra la precarización y la pobreza, es una gran jornada global contra el hambre y la miseria. Hoy más que nunca reivindicamos la consigna de que LA SOLIDARIDAD ES LA TERNURA DE LOS PUEBLOS, esa ternura que nos seguirá acompañando hasta que conquistemos el bienestar y la soberanía de nuestros pueblos.

4. Con este conflicto laboral, con este paro seguimos fortaleciendo de unidad de los corteros, de nuestras organizaciones y de nuestros pueblos. Hoy hemos visto un nuevo amanecer para los pueblos del Cauca y del Valle del Cauca, ya no somos los que agachamos la cabeza cada vez que la oligarquía azucarera levanta su voz esclavista y opresora. Ahora somos las grandes mayorías, los negros, los indios, los zambos y los mestizos los que a una sola voz levantamos nuestro grito rebelde y libertario.

5. En esta gloriosa jornada de lucha, de sueños y de victorias ya no madrugaron las hacedoras de la vida –nuestras mujeres, nuestras compañeras- a prepararnos los alimentos para enfrentar nuevas jornada de explotación y de miseria. En esta jornada madrugaron a iluminar los senderos que nos condujeron a obtener unas mejores condiciones de vida y a señalarnos el camino que nos llevará a continuar construyendo nuestros sueños. Hoy hombres y mujeres aprendimos a marchar juntos en pos del bienestar y en la defensa de la vida…de nuestros hijos y nuestras hijas….VIVA LA MUJER LUCHADORA, VIVAN LAS ASEDORAS DE LA VIDA…vivan

6. Que gran solidaridad nos han brindado los pueblos indígenas de nuestra amada Colombia. 517 años de resistencia y dignidad recorrieron montañas, sabanas, ríos y quebradas para llegar hasta Cali, centro del poder de la oligarquía azucarera para extendernos su brazo solidario y compartir con nuestros hombres y mujeres su experiencia, sus sueños y victorias...un gran abrazo a todos los pueblos indígenas.

7. Hubiéramos querido que este conflicto laboral se solucionara rápidamente, pero la incapacidad del gobierno nacional en cabeza de su ministro de protección social lo impidió. El gobierno jamás tuvo la voluntad para obligar a los patronos –como es su deber- a cumplir con la constitución, la ley y los acuerdos internacionales. Termino siendo un “testigo”, un testigo de los empresarios en el camino de la esclavitud y de miseria. Hemos avanzado en los acuerdos, pero no claudicamos en continuar luchando por la defensa de lo que hemos conseguido y por la conquista de la contratación directa para poner las relaciones laborales en su punto…patronos por un lado y trabajadores organizados y movilizados por el otro. Ese cuento del presidente Uribe Vélez de que las relaciones obrero patronales son fraternales no dejan de ser eso “PURO CUENTO”.

8. Lamentamos mucho que la iglesia no se hubiera puesto al lado de los pobres, de los obreros, de nuestros hombres y mujeres. La iglesia decidió retirarse de las mesas, nosotros nos comprometemos a no retirarnos jamás del sitio que la historia nos dió, para avanzar en la defensa de los pobres, de los vilipendiados…ese es el verdadero cristianismo.

9. A los patronos, a la oligarquía azucarera les dejamos un mensaje, continuaremos luchando hasta alcanzar condiciones de vida digna para nuestros hijos y nuestro pueblo. Los dueños de los ingenios y de las haciendas productoras de caña de azúcar, son de la misma línea hereditaria, de la misma ralea de quienes hace 517 años llegaron a nuestra América montados a caballo destruyendo nuestras culturas y asesinando nuestros ancestros, nuestras comunidades indígenas. Hoy la lucha continua.

10. A los campesinos, a los indígenas, a las mujeres, a los estudiantes, a los obreros, a la comunidad nacional e internacional, muchas gracias por la solidaridad, por la panela, el arroz, el aceite, la papa, la sal, los frijoles. Gracias por financiar el paro, por financiarnos esta gran jornada por la vida.

Los dueños de los ingenios MANUELITA, MARÍA LUISA Y MAYAGUEZ, continúan dilatando el arreglo. Hay que mantener la solidaridad activa y fortalecerla cada día.



El futuro es nuestro…viva el paro cañero.
Viva la unidad de nuestros pueblos. viva




http://www.sinaltrainal.org/

CONTRAVÍA: "COLOMBIA SIGUE MATANDO A SUS NIÑOS"

Contravía: "Colombia sigue matando a sus niños"


Parte I


Parte II


Parte III

martes, 11 de noviembre de 2008

SEGOVIA, UN RASTRO SIN OLVIDO

Segovia, un rastro sin olvido



Por: Enrique Rivas G./ Enviado especial

El Espectador recorrió la zona donde se cometió uno de los más espantosos crímenes del país y encontró que la población aún teme que se repita la historia del 11 noviembre de 1988.


Los familiares de las víctimas de la masacre de 43 personas en el municipio de Segovia (Antioquia), el 11 de noviembre de 1988, siguen reclamando justicia.

Los asesinos le dieron la vuelta al parque La Madre disparando sin control a todo lo que se movía. Los primeros en caer fueron Pablo Gómez y su esposa Maruja Idárraga. Ellos salieron de la casa buscando apostar dinero en el chance, confiados en que el número 150 iba ser el ganador esa noche, pero la muerte, que se había agazapado poco antes de las 6:55 de la tarde en dos vehículos camperos, los sorprendió como lo hizo también con otros 41 habitantes de Segovia el 11 de noviembre de 1988.

Esta fue una de las más espantosas masacres ocurridas durante la década de los 80. Por eso, al cumplirse 20 años del pavoroso asesinato colectivo, El Espectador llegó hasta este apartado municipio del nordeste antioqueño, distante 230 kilómetros de Medellín, donde sus habitantes, unos desde el anonimato y otros de cara a la verdad, recordaron paso a paso cómo 29 paramilitares sembraron el terror durante más de una hora, mientras la Policía y el Ejército se atrincheraron en su cuarteles simulando un ataque de la guerrilla en su contra.

Un recorrido de historias y tragedias que parte desde Caucasia, municipio que une geográfica, económica y culturalmente a Antioquia con la Costa Atlántica, el Magdalena Medio y la subregión del Urabá. El de la semana pasada fue un viaje accidentado de siete horas que tuvo como segundo punto de partida a Zaragoza, desde donde se comienzan a vislumbrar a la vera del camino unos 20 caseríos de mineros hechos con tablas, yute verde haciendo las veces de separadores de cuartos y plásticos negros convertidos en los techos de las improvisadas viviendas y cambuches.

Así se llega a Segovia, destino final del viaje, hasta donde se acudió con el fin de saber qué ha sucedido 20 años después de la masacre. Nada nuevo, la violencia sigue campeando, tanto así que el primero de noviembre pasado fue asesinado el personero Jairo Luis Álvarez Ruiz, quien había denunciado el accionar de grupos emergentes y el exterminio de jóvenes drogadictos.

A primera vista, este municipio, fundado en 1869, no es encantador. Sus casas estrechas y hasta de tres pisos, están pintadas en su mayoría de colores pastel, pero coronadas con telarañas de cables. Aún así, calles como La Banca y Bolívar, consideradas dos de las tres principales del municipio, se muestran con vida: el comercio es grande y activo, al igual que el tráfico, cargado de cientos de motos, caballos y vehículos transitando con afán y sin parar.

A la vez el pueblo también es la tierra de la sensualidad, del mestizaje y donde se encuentran casi todos los credos religiosos. Sus cerca de 60.000 habitantes, en su mayoría, son buenos anfitriones, solidarios y bulliciosos en algunos casos debido a la mezcla de culturas del Chocó, la Costa y Antioquia. Al mismo tiempo, se observa cierta timidez en sus pobladores, un hecho producto de esa mixtura entre afrodescendientes e indígenas y de las heridas que ha dejado la guerra durante varias décadas.

Así comenzaron a llegar

Lo sucedido el 11 de noviembre de 1988 fue un vergonzoso episodio de la violencia del país, parte de la cual comenzó poco después de 1984 con la aparición en la zona de grupos de extrema derecha como Los Grillos, La Mano Negra, Muerte a Revolucionarios del Nordeste (MRN), además de Los Masetos (Muerte a Secuestradores - MAS), creados por Fidel Castaño Gil, Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha en el Magdalena Medio. Esto fue en 1983, poco después del secuestro de Marta Nieves, hermana de Juan David, Fabio y Jorge Luis Ochoa Vásquez, miembros del cartel de Medellín que se sometieron a la justicia el 19 de diciembre de 1990.

Estos grupos, nacidos y replicados en otras regiones del país como respuesta al crecimiento de la guerrilla y al posicionamiento político de la Unión Patriótica (UP), llegaron a la zona procedentes de Puerto Berrío (Antioquia) y Puerto Boyacá (Boyacá). Parte de la arremetida tenía como objetivo sacar de la zona a la UP, partido político creado luego de los acuerdos de paz suscritos en 1984 entre el gobierno del presidente Belisario Betancur Cuartas y las Farc.

Los paramilitares ingresaron primero a veredas y corregimientos como San Miguel, El Pescado, Cañaveral y Puerto Calavera, donde existía presencia de algunos frentes del Ejército de Liberación Nacional (Eln) y de las Farc. “Ellos empezaron por hostigar al campesino, robarle el ganado, quitarles el oro a los barequeros, y luego a perseguir dirigentes agrarios, sindicales y profesores, porque decían que eran auxiliadores de la guerrilla”, narró uno de los habitantes, que vivió en carne propia esa época.

Luego comenzaron a actuar la Policía y el Ejército. Según otros habitantes del municipio, que prefirieron omitir sus nombres, en la noche del 26 de octubre de 1988 el capitán de la Policía Henry Bernal Fernández y el teniente del Ejército Edgardo Hernández Navarro se tomaron el centro del pueblo e hicieron disparos al aire para que los habitantes se encerraran en sus casas a las ocho de la noche y así poder colocar los grafitis que advertían lo que se venía: “Segovia: te pacificaremos así como lo hicimos con el municipio de Puerto Berrío”.

Unos tres meses antes de la gran masacre, el padre Jorge Mira tuvo que desenterrar a 25 campesinos que habían sido asesinados a manos de Los Masetos en las veredas La Pavera y Manila.

Estos hechos, según los segovianos, se convirtieron en la antesala para el ingreso de los tres vehículos que llegaron al parque principal hace 20 años por la calle de La Banca. Luego uno de ellos, bajo el mando del paramilitar Alonso de Jesús Baquero, alias Vladimir, se trepó por la calle de la Reina hasta llegar al barrio La Madre, donde se dio comienzo a la matanza con el asesinato de los esposos Gómez. Al mismo tiempo, otro automotor se estacionó frente al bar Johnny Kay, en tanto que uno más transitaba silenciosamente por este mismo sector a la espera de escuchar los disparos en La Madre, señal con la que se dio paso al baño de sangre.

La estampida

Minutos después de las ráfagas de fusil en el parque de La Madre, los vecinos corrieron despavoridos por la calle de la Reina hacia el centro de la ciudad. Estampida que cruzó por el cementerio y una iglesia de los Testigos de Jehová, cerca del número 50-57, donde se encontraban el mecánico Luis Eduardo Sierra, conocido como “El Saíno”, y su amigo Jesús Antonio García.

“Ellos estaban parados frente a la casa cuando empezaron los disparos de unos hombres que vestían camisetas azules y overoles oscuros, ahí cayeron los dos”, testimonió Marleny Silva, esposa de Jesús Antonio García, que no alcanzó a conocer a su hijo Cristian Andrés, quien cumple 20 años este 27 de noviembre.

A esa misma hora, frente a la casa de Marleny, se estaba viviendo una situación igual con la familia de María Sierra, de 79 años. “Ese día la gente me gritó: ‘Señora, ¿es que no escuchó los disparos? Entre a la casa. Yo hice caso y me metí debajo de la cama, cuando al rato llegaron unos muchachos heridos y también se metieron”, recordó.

Mientras eso sucedía en la calle de la Reina, alrededor de la plaza central el drama tenía dimensiones insospechadas. Los ocupantes de una de las camionetas, apostados frente al bar Johnny Kay, abrieron fuego. El saldo fue de 18 muertos. Al tiempo que la gente gritaba desesperadamente y corría por todos los lados, el resto de atacantes disparaban sin cesar sobre la población que estaba departiendo en otros negocios o en la calle, entre ellos el niño Francisco William Gómez, de 13 años, quien fue parte de la tragedia.

Horas después de la matanza y la huida de los asesinos, el Ejército, en cabeza del entonces brigadier general Raúl Rojas Cubillos, señaló al Eln y a las Farc del asesinato múltiple. Una afirmación que se convirtió en la senda por la cual comenzó a transitar la impunidad en este caso, que no sólo conmovió al país, sino que le dio la vuelta al mundo.

La situación de hoy

A pesar de la riqueza que producen las más importantes minas de oro en el país. Segovia se siente pobre y desprotegida. Prueba de ello son los jóvenes, que representan más del 50% de la población, y que hoy casi en su totalidad están entregados a las drogas y a inhalar pegantes.

Una situación que, sumada a la aparición las Águilas Negras, está creando zozobra entre la población, toda vez que las amenazas contra algunos de los habitantes son continuas. De hecho, la gente sin tapujos dice que la muerte sigue instalada en el municipio. “Mi hermano está en una lista de personas que deben abandonar el pueblo y si no lo hace, lo matan. Es por eso que a él hay que encerrarlo en la casa después de las tres de la tarde”, denunció una de las vecinas del barrio La Madre, quien pidió reserva del nombre.

El alcalde Luis Alfonso Ochoa desestima la presencia de nuevas bandas armadas. Según él, son rumores que circulan en las calles. Sin embargo, advierte que este año han sido asesinadas 25 personas, entre ellas el personero Jairo Luis Álvarez (el 31 de octubre), quien se caracterizó por la atención a las víctimas de la violencia y su condena al aniquilamiento de jóvenes adictos.

Una violencia cotidiana que no cesa y que en ciertos días cobra hasta dos víctimas. Pero lo que más está espantando a la gente es el rumor una nueva masacre similar a la de hace 20 años. Aún así, los segovianos siguen de pie para no olvidar lo sucedido el 11 de noviembre de 1988.

Tras las huellas de los reporteros asesinados

La ola de crímenes a manos de los actores armados del conflicto armado no sólo enlutó a los habitantes de Segovia. La noche del 24 de julio de 1991, el periodista Julio Daniel Chaparro Hurtado y el fotógrafo Jorge Enrique Torres Navas, quienes también fueron a realizar un trabajo para El Espectador sobre la historia de violencia regional, fueron asesinados en una de las calles de este municipio. Los vecinos del barrio La Madre recuerdan que momentos antes del crimen, los reporteros estuvieron tomando refrescos en una de las tiendas del sector y luego bajaron por la calle de la Reina hasta el sector de Cartal. Allí, cerca de una iglesia evangélica, se acercaron a comprar empanadas donde Marleny Silva. “Ellos arrimaron a comer empanadas y los estaba siguiendo un carro. Al momentico se escucharon los disparos”, narró Marleny, quien también fue víctima de la violencia. El asesinato ocurrió en los mismos lugares donde tres años atrás la caravana de la muerte comenzó su recorrido de horror.

La alcaldesa se quedó sin seguridad

Según las organizaciones sociales que han conocido del caso, el día de la masacre inexplicablemente el comandante de la Policía, Jorge Eliécer Chacón, retiró el servicio de escoltas de la alcaldesa Rita Ivonne Tobón y en las proximidades del parque principal de Segovia no se encontraba el personal de la Policía ni del Ejército.

Proyectos como “Nunca Más” sostienen también que el plan era dirigido de forma exclusiva contra la UP y presuntamente fue fraguado por miembros del Batallón Bomboná, desde donde según las investigaciones de la Procuraduría General de la Nación se elaboraron las amenazas contra la población civil y miembros de la Alcaldía y el Concejo.

Listado de las víctimas de 1988

• Pablo Emilio Gómez Chaverra. • María del Carmen Idárraga y Pablo Emilio Gómez. • Luis Eduardo Sierra

• Jesús Antonio García• María Dolly Bustamante. • Diana María Vélez. • Carlos Restrepo, padre. • Carlos Restrepo, hijo. • Eduardo Antonio Restrepo. • Luis Eduardo Hincapié. • Julio Sierra. • Luis Lozano. • Jesús Calle. • Róbinson Mejía. • Fabio Jaramillo • Jesús Vásquez. • Roberto Marín. • Pablo Idárraga. • Luz Orozco. • Rosa Mazo. • William Escudero. • Jorge Luis Puerta Londoño

• Libardo Antonio Cataño. • Guillermo Ariza. • Jesús Aníbal Gómez . • Julio Flórez. • Regina del Socorro Muñoz. • Jairo de Jesús Rodríguez Pardo • Jesús Danilo Amariles Casallas, • Henry Albeiro Castrillón. • José Abelardo Osorio Betancur • Óscar de Jesús Agudelo López • Shirley Cataño Patiño, 11 años • Erika Milena Marulanda. • Francisco William Gómez Monsalve, 13 años • Luis Ángel de Jesús Moreno Sanmartín, 16 años • Jesús Eduardo Hernández Sierra • Guillermo Orozco Escudero • Juan de Dios Palacio, minero • José Abelardo Madrid • Olga Agudelo de Barrientos • Jesús Antonio Benítez • José Antonio Marulanda



Enrique Rivas G./ Enviado especial | EL ESPECTADOR | http://elespectador.com/ |

DENUNCIAN LA RELACIÓN DEL NUEVO COMANDANTE DEL EJÉRCITO CON GRAVES VIOLACIONES DE DDHH

ONG de Antioquia recuerdan las ejecuciones extrajudiciales que se produjeron entre 2003 y 2006

Denuncian la relación del nuevo comandante del ejército con graves violaciones de los derechos humanos

Agencia IPC

Organizaciones no gubernamentales de derechos humanos en Antioquia poseen numerosos registros de ejecuciones extrajudiciales ocurridos entre diciembre de 2003 y octubre de 2006, periodo en el cual el general Oscar Peña González, nuevo comandante del Ejército Nacional, estuvo como comandante de la IV Brigada y de la Séptima División, ambas guarniciones militares con sede en Medellín.

Peña González comandó la IV Brigada entre el 15 diciembre de 2003 y julio 16 de 2005, posteriormente pasó a dirigir la Séptima División, donde estuvo entre el 16 agosto de 2005 y el 17 octubre de 2006, siendo su primer comandante. En ambos periodos se han denunciado y documentado decenas de ejecuciones extrajudiciales y su gravedad ha sido de tal magnitud en esta guarnición militar que fuentes militares citadas en informes no gubernamentales sobre este atroz delito han relatado que “resultan verosímiles las afirmaciones de que no todas las bajas de la IV Brigada han sido hombres con fusil”.

La situación llegó a tal complejidad que en su informe del 2004, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresó su preocupación por el incremento de las ejecuciones extrajudiciales y se refirió a la IV Brigada del Ejército, en esa época comandada por Peña González, como la guarnición militar donde se habían incrementado las denuncias en contra de algunos de sus miembros, al parecer responsables de esas muertes de civiles.

Según los informes no gubernamentales, la mayor ocurrencia de estos hechos se ha denunciado en el Oriente antioqueño, donde hacen presencia tropas del Grupo de Caballería Mecanizado N.° 4 Juan del Corral; del Batallón de Artillería N.° 4 Jorge Eduardo Sánchez; del Batallón de Contraguerrilla N.° 4 Granaderos; y del Batallón de Plan Especial Energético y Vial N.° 4 BG. Jaime Polaina Puyo, todos ellos adscritos a la IV Brigada del Ejército Nacional.

El Observatorio de Derechos Humanos de la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, que analizó la ocurrencia de las ejecuciones extrajudiciales entre los meses de agosto de 2002 y julio de 2006 en todo el país, advierte que Antioquia es, con 183 víctimas, es uno de los departamentos más afectados por las ejecuciones extrajudiciales con responsabilidad de la Fuerza Pública.

Este Observatorio, compuesto por cerca de 199 organizaciones no gubernamentales, recepcionó denuncias de 74 casos y 110 víctimas de ejecuciones extrajudiciales en el Oriente antioqueño cometidas entre agosto de 2002 y junio de 2006 por miembros de la IV Brigada del Ejército Nacional, en desarrollo de las operaciones Marcial Norte, ejecutada en el año 2003; Espartaco, en el año 2004; Ejemplar, realizada en el 2005; y Falange I, que fue llevada a cabo durante el año 2006. Tales denuncias cobijan la mayor parte de los municipios del oriente antioqueño, aunque se presentan con mayor frecuencia en los municipios de Cocorná, Granada y San Luis. Un informe local sobre derechos humanos reseñó que durante la operación Espartaco, ejecutada por el Batallón de Artillería N. 4, dejó por lo menos 22 personas ejecutadas extrajudicialmente.

De acuerdo con el perfil de las 110 víctimas reportadas por el Observatorio, 98 de ellas son hombres y 12 mujeres, una de ellas en estado de embarazo; 12 de las víctimas son niñas y niños entre los 15 y 17 años; 3 personas tenían alguna discapacidad física o mental; y la mayoría de las víctimas se dedicaban a labores agrícolas en sus fincas o en parcelas vecinas.

Por su parte, la Corporación Jurídica Libertad le viene haciendo seguimiento judicial a 38 casos de ejecuciones extrajudiciales en el Oriente antioqueño entre los años 2002 y 2006 que afectaron a civiles presentados en los reportes militares como guerrilleros dados de baja en combate. Además, tiene en sus registros 195 casos de ejecuciones extrajudiciales ocurridos entre los años 2004 y 2005, de ellos 98 se denunciaron en el Oriente antioqueño y 46 más en el Valle de Aburrá.

Según un informe sobre la situación de derechos humanos y derecho internacional humanitario en el Oriente antioqueño sobre hechos ocurridos en el año 2005, que cita sendos datos de las personerías municipales y de organizaciones no gubernamentales que operan en esta subregión del departamento, durante ese año se registraron por lo menos 25 casos de quejas documentadas sobre ejecuciones extrajudiciales y acciones de “limpieza social”, atribuidas a la acción u omisión de miembros de la Fuerza Pública, denunciándose en varias de ellas la manipulación de la escena del crimen para simular combates.

Todo ha sido desmentido

No obstante las evidencias que se han presentado de manera reiterada sobre las ejecuciones extrajudiciales ocurridas en el Oriente antioqueño, el Gobierno nacional ha desestimado una y otra vez su veracidad.

En uno de los municipios más afectados por este delito, Cocorná, el presidente Álvaro Uribe Vélez dijo allí el 24 de octubre de 2007 que “Como andan de civil y en grupitos pequeños, en cada ocasión que se le ha dado de baja alguno, salen a acusar a la Fuerza Pública, a decir que es una Fuerza Pública asesina, que en lugar de darles de baja los asesinaron fuera de combate”.

En esa ocasión el mandatario nacional advirtió sobre la necesidad de ilustrar de manera rigurosa todos los casos de ejecuciones extrajudiciales, “para mostrar ante los fiscales, ante la justicia nacional, ante los críticos internacionales, cómo estos bandidos ahora andan de civil en una ‘operación pistola’, y cuando se les da de baja, sus compinches alegan que fueron dados de baja por fuera de combate. Vamos a ilustrar bien el caso, vamos a formar bien el caso, con todas las evidencias, para avanzar en la defensa de nuestros soldados y policías”.

Esa apreciación presidencial estuvo precedida por declaraciones del saliente comandante del Ejército, el hoy ex general Mario Montoya Uribe, quien en declaraciones al periódico El Tiempo, publicadas en la edición del 11 de julio de 2006, aclaró que este conjunto de irregulares en los resultados operacionales no tenían nada que ver con la presión sobre sus subalternos.

“Si eso fuese una situación generalizada podríamos pensar que el hecho de pedir resultados nos llevara a eso. Pero, la ONU y otras organizaciones dicen que son 24 casos de este año y los del año pasado suman 40 personas presentadas irregularmente como muertas en combate. No conozco el número de personas. Hay 29 investigaciones y de esas, 5 están en la justicia ordinaria y 24 en la justicia penal militar. El comandante de la VII División (general Peña González) señala que son montajes de la guerrilla con ayuda de algunas ONG”, aseguró en esa ocasión Montoya Uribe.

Uno de los contrastes entre la abundante documentación de ejecuciones extrajudiciales acopiada por organizaciones no gubernamentales para la época en que el general Oscar Peña González se desempeñó como comandante de la IV Brigada y sus logros operacionales es que fue destacada en el año 2006 como la unidad militar más efectiva y con los mejores resultados en los últimos cinco años; además, es una de las guarniciones que apalanca a quien ambicione llegar a la comandancia del Ejército o de las Fuerzas Armadas, pues por ella han pasado los generales Mario Montoya y, claro está, el general Oscar Peña González.

lunes, 10 de noviembre de 2008

SAN JOSE DE APARTADO:HA COMENZADO UN DESPLAZAMIENTO EN LA ESPERANZA

SAN JOSE DE APARTADO:HA COMENZADO UN DESPLAZAMIENTO EN LA ESPERANZA

Enviado por cdpsanjose el Sáb, 2008-11-08 16:02.

No ha pasado una semana del atentado contra Jesús Emilio cuando de nuevo se realizan nuevas acciones en contra de nuestra comunidad que nos ponen en grave riesgo, en este caso a las familias de la vereda la Esperanza, los hechos que queremos dejar constancia son:

El día 7 de noviembre a las 10 a.m. en la vereda Playa Larga (a dos horas de Nueva Antioquia), a 20 minutos donde se encuentran las familias de la comunidad, cincuenta paramilitares con arma larga, insignias en los brazos que dicen autodefensas y vestidos de camuflado detuvieron a Jairo Berrio Arango perteneciente a la comunidad en la vereda la Esperanza y que venía de Nueva Antioquia para la casa. Allí lo cogieron y lo hicieron desnudar, le colocaron un arma en la cabeza para asesinarlo llego en esos momentos el papá y les rogo para que no lo asesinaran, los paramilitares les dijeron que no lo mataban ahora pero que donde lo volvieran a coger lo mataban, que le dijeran de nuevo a la gente de esa h.p. Comunidad de Paz que tenían seis personas para asesinar que lo mejor era que se desplazara toda la gente para no tener que matarla, que estaban cuadrando con el ejército como iban a hacer la cosa y que esperaban que se retiraran bien de la zona para no embarrarla como han hecho otras veces, luego le dijeron a Jairo que se vistiera y que se largaran los dos. Esta situación generó inmediatamente el desplazamiento de cinco familias de la Esperanza no pertenecientes a la comunidad, y colocan en grave riesgo el desplazamiento de las demás familias.


http://www.cdpsanjose.org/

ELEMENTOS DE ANALISIS PARA LA "OPERACION MATE"

Elementos de análisis para la 'Operación Mate'
por Aurelio Suárez Montoya Sunday, Nov.

09, 2008 at 9:36 PM
asuarez_montoya@hotmail.com

Con los equívocos nombres de “falsos positivos” o de “ejecuciones extrajudiciales” se ha nominado la muerte de civiles por parte de la fuerza pública colombiana. Esos homicidios, que así deben llamarse, tienen el agravante de estar estimulados por los incentivos económicos brindados a informantes en el marco de la política de Seguridad Democrática, y por una gama de prebendas en la carrera de los militares que den resultados positivos en la “política contra el terrorismo” del gobierno de Uribe.

Un informe al respecto del periódico The New York Times del 29 de octubre, “Colombia Lists Civilian Killings in Guerrilla Toll”, (“Colombia contabiliza muertes de civiles en el ‘peaje’ de la guerrilla”), aporta algunos elementos que no han contado con difusión general y que dan una visión más completa de este asunto delictivo. El informe parte de que el Presidente ha reconocido “crímenes que en algunas regiones tenían como fin la muerte de inocentes, queriéndolos hacer parecer como si los criminales hubiesen sido enfrentados” y, añade el periódico, que “un estudio de las muertes a civiles realizado por Amnistía Internacional encontró que el 47% de los casos reportados en el 2007 se relacionaban con entidades colombianas que recibían ayuda por parte del gobierno de los Estados Unidos”. Son hechos que suceden desde 2002, desde cuando las “ayudas norteamericanas” llegaron a 500 millones de dólares.

Esas revelaciones van acompañadas de un incremento sustantivo de estos funestos hechos que el CINEP, también citado por The New York Times, presenta en un documento reciente. Entre julio de 2006 y junio de 2008 (es decir, sin los casos de Soacha y demás simultáneos del segundo semestre que suman más de 100 reclamos), contabiliza 264 homicidios y 86 casos más entre torturas, desapariciones y delitos contra la población civil. A modo de conclusión, el periódico neoyorquino insiste en que “estando bajo la constante presión de registrar muertes en combate con el fin de ganar recompensas y tiempo libre, los reportes de muertes a civiles se han ido incrementando en los últimos años de manera incontrolable”.

La Procuraduría investiga “930 hechos en donde se involucran más de 2.300 servidores públicos, por presuntas ejecuciones extrajudiciales en todo el país” y la Fiscalía anunció que “las investigaciones por homicidios, cometidos presuntamente por miembros de la Fuerza Pública, se han incrementado en más del 50 por ciento desde el año 2006…que se adelantan 558 casos, de los cuales 383 comenzaron en los últimos tres años”, vinculando “a 685 miembros del Ejército, 36 policías y 4 integrantes del DAS…y que en el total de los procesos figuran 1.015 víctimas”. La destitución por orden del alto gobierno de 27 miembros del Ejército, entre ellos tres generales, ratifica que hay una tendencia con cobertura nacional. Así mismo, la revista Semana atribuye a estos crímenes el descuadre de las cuentas entre el total de guerrilleros sacados del conflicto, por bajas, desmovilizados, y presos, e indaga por el aumento de las bajas pese a tanto “éxito” obtenido en la lucha anti-guerrillera.

Ante tal estado de cosas surgen preguntas que van al corazón mismo de la política de Seguridad Democrática.

¿No se basó precisamente en el involucramiento de civiles en la guerra como informantes? ¿No fue ése el primer acto de gobierno en 2002 en Valledupar? ¿Cuántos de estos crímenes han servido para fomentar la Confianza- Inversionista en los foros internacionales de negocios? ¿Trascenderá a la opinión norteamericana el destino ilegítimo tomado por los dineros de los contribuyentes? ¿No vienen adquiriendo estos crímenes la categoría de “lesa humanidad” que exige acciones judiciales eficaces, cero impunidad, y que no se remedian con la instalación de oficinas de “servicio al cliente” en los batallones?

La gravedad de los hechos ha impelido a distintos actores a salir a “salvarse el pellejo”. Uribe, con la destitución de los altos oficiales, aparece tomando una “decisión valerosa y ejemplarizante”; la Administración Bush, a su vez, ha declarado inelegibles para recibir recursos a tres batallones antes del debate que le espera al Plan Colombia en el Comité de Apropiaciones del Senado gringo; y a la opinión se le imbuye el manido argumento de “unos cuantos casos” entre miles. Lo sucedido es hijo legítimo de la Seguridad Democrática y ratifica por qué esa desviación amañada del concepto de seguridad ciudadana no podría volverse política de Estado; la prueba es esta “Operación Mate” un problema que supera el cuento de las “pocas manzanas podridas”.



La Tarde