miércoles, 4 de junio de 2008

LXS ESTUDIANTES NO SOMOS TERRORISTAS

LXS ESTUDIANTES NO SOMOS TERRORISTAS



Bogotá
Desde antorcha libertaria les enviamos un comunicado elabrorado por los estudiantes de la universidad pedagogica, con el fin de que lo cuelguen en sus paginas y lo den a conocer a mas gente, a si mismo se lo envien a otras paginas amigas suyas, para que cada vez sea menos la ignorancia e indiferencia de la gente frente a la dura problematica que viven estudiantes de la upn.


A LA COMUNIDAD

La comunidad universitaria estudiantil rechaza la manipulación de la información
como generalizaciones y omisiones a la hora de emitir la noticia; LOS ESTUDIANTES NO
SOMOS TERRORISTAS, los medios manipulan la opinión publica para desviar la atención
del problema central de la UNIVERSIDAD PEDAGOGICA NACIONAL, que radica en el déficit
presupuestal que atenta contra la existencia de la universidad publica coartando el
derecho a la educación.

De la misma manera, no se debe generalizar ni estigmatizar al movimiento estudiantil
con el rotulo de terrorista.

Las manifestaciones previas a la audiencia publica
(campamentos, marchas y demás) no deben ser catalogadas como actos de vandalismo,
esta se generan a raíz del incumplimiento por parte de directivas sobre los acuerdos
previamente establecidos.

Como respuesta a las manifestaciones realizadas el día 29 de mayo de 2008, fueron
detenidos algunos estudiantes sindicados de rebelión, concierto para delinquir, daño
a propiedad privada y terrorismo; por ello exigimos claridad y respeto por los
derechos fundamentales de todo ciudadano, al tener en cuenta que no se debe juzgar
por dichos delitos sin pruebas contundentes.

Tanto las directivas de la universidad pedagógica, como las autoridades competentes
violaron flagrantemente la autonomía universitaria y su extraterritorialidad, al
permitir el ingreso de la policía a las instalaciones de la misma durante la jornada
de protesta del día 29 de mayo de 2008, donde alrededor de la 3 de la tarde hace el
ingreso de forma violenta el personal del ESMAD, agrediendo física y moralmente a
los estudiantes que estaban siendo participes de esta, deteniendo de forma ilegitima
a aproximadamente 12 personas dentro de la instalaciones y alrededor de 13 más fuera
de estas.

Rechazamos enfáticamente este tipo de accionar que pone en peligro la vida e
integridad de la comunidad universitaria, por los excesos que comete la fuerza
publica y convierte a los estudiantes en objetivo militar sin distinción.

Exigimos de igual manera que las directivas asuman su responsabilidad por permitir e
impulsar el ingreso de la fuerza publica a la universidad, como medio para esconder
los conflictos internos que generan esta clase de respuesta.

Exigimos que los estudiantes detenidos no sean destituidos de la universidad hasta que se les demuestre culpabilidad en los cargos que se les imputa.

De otro lado, manifestamos desacuerdo con el comunicado expedido a los estudiantes
el día 30 de mayo con fecha del 29 del mismo mes, en el cual, se informa que las
actividades académicas quedan suspendida temporalmente, hecho que dispersa la
atención de los estudiantes y minimiza la situación que atraviesa la universidad.


ATTE:
Estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional. (Bogotá)

"ENTRÉ" A LA UNIVERSIDAD

"QUE LOS CONTRATISTAS NOS AYUDEN"

“Que los contratistas nos ayuden”

Invierno, tragedia en el barrio El Socorro, Medellín, Colombia

Por: Equipo desde abajo

Habitantes del sector Piedra Lisa del barrio El Socorro, localizada en lo más alto del barrio San Javier, parte integral de la Comuna 13 de Medellín, Colombia, fueron estremecidos el último día de mayo por un deslizamiento de 50 mil metros cúbicos de tierra, que acabaron con la vida de 7 de sus habitantes(cifra ascendió a 28) , dejando otros 20 desaparecidos, igual cifra de heridos, y 18 viviendas destruidas, 12 de ellas sepultadas.

La tragedia ocurrió al despuntar el sábado, exactamente a las 5:45 a.m., cuando el alud de tierra provocó el colapso de las viviendas, habitadas por obreros, celadores y desempleados, no pocos de ellos provenientes de otros municipios del departamento de Antioquia como producto del desplazamiento generado por el conflicto que vive Colombia.


Sorpresa

La tragedia fue generada por una ladera que en apariencia no amenazaba peligro, contra la cual daba el barrio. De acuerdo a algunos habitantes del sector, el desprendimiento fue generado por el invierno que cada año por esta época inunda a Colombia, el mismo que desató un, “…fuerte aguacero desde el viernes por la tarde y que duró varias horas”.

En medio del dolor de los habitantes de esta parte de Medellín, sus llamados de auxilio fueron respondidos por una administración municipal y nacional, que de manera cínica llamaron “a los contratistas para que nos ayuden con maquinaria” (Álvaro Uribe), y a los colombianos para que “…hagamos algo porque estamos muy angustiados, porque hasta el momento hemos reubicado a 800 familias en Medellín. Les pedimos a las personas que suministren donaciones a la comunidad, en especial frazadas, alimentos, colchonetas, ropa para bebés y para adultos. El llamado es para todos”, manifestó el Alcalde de la ciudad.

Un país sin un Ministerio de obras con capacidad para afrontar cualquier situación extrema o normal, y una administración local sin orientación hacia los más pobres, siempre recurriendo “a la solidaridad” para poder salir adelante. ¿Y dónde está la gerencia de estos gobiernos.

Cinismo que no termina ahí. También dispusieron una cuenta bancaria para que la gente deposite dinero a nombre de la campaña “invierno 2008 Antioquia Presente”.

Pero las cosas no paran ahí. Para funcionarios de la administración municipal, “…el deslizamiento es culpa de los habitantes del sector, pues han construido casas de 2 y 3 pisos”.

TEMBLORES DE LOS REGÍMENES DE MYANMAR Y CHINA

Temblores de los regímenes de Myanmar y China

Por: Naomi Klein

Cuando recibimos las noticias del catastrófico sismo en Sichuán, me vino a la mente Zheng Sun Man, un ejecutivo que promete, dedicado a temas de seguridad, a quien conocí en un reciente viaje a China. Zheng encabeza Aebell Electrical Technology, una compañía con sede en Guangzhou que hace cámaras de vigilancia y sistemas de anuncios públicos y se los vende al gobierno.

Zheng, de 28 años, con una maestría en administración de empresas y adicto a enviar mensajes de texto por celular, estaba empeñado en convencerme de que sus cámaras y altavoces no se usan contra activistas en favor de la democracia u organizadores sindicales. Son para enfrentar desastres naturales, explicó Zheng, y puso como ejemplo las inesperadas tormentas de nieve que precedieron el Año Nuevo Lunar. Durante la crisis, el gobierno “pudo usar el material de las cámaras de las vías del tren para comunicar cómo manejar la situación y organizar una evacuación. Vimos cómo el gobierno central puede ordenar desde el norte qué hacer con las emergencias en el sur”.

Claro, las cámaras de vigilancia también tienen otros usos, como ayudar a hacer carteles de los activistas tibetanos “más buscados”. Pero Zheng tenía razón en algo: nada asusta a un régimen represivo tanto como un desastre natural. Los estados autoritarios gobiernan con el terror y proyectando un aura de control completo. Cuando de pronto parecen estar necesitados de personal, ausentes o desorganizados, sus súbditos pueden envalentonarse peligrosamente. Es algo que hay que mantener en mente mientras dos de los regímenes más represivos del planeta –China y Myanmar– luchan por responder a los devastadores desastres: el terremoto en Sichuán y el ciclón Nargis. En ambos casos, los desastres pusieron al descubierto graves debilidades políticas dentro de los regímenes, y ambas crisis tienen el potencial de despertar un nivel de rabia pública que sería difícil de controlar.

Mientras China está atareada construyéndose a sí misma y crea fuentes de empleo y nueva riqueza, los residentes tienden a mantenerse callados acerca de lo que todos saben: para ahorrar gastos, los constructores frecuentemente no cumplen con lo debido y desobedecen las normas de seguridad, mientras los funcionarios locales son sobornados para que se hagan de la vista gorda. Pero cuando China se derrumba –incluyendo al menos ocho escuelas en la zona del terremoto– la verdad encuentra la manera de escapar de entre los escombros. “Mira todos los edificios alrededor. Eran de la misma altura. Entonces, ¿por qué se derrumbó la escuela?”, interrogó un afligido pariente en Juyuan a un periodista extranjero. “Porque los contratistas quieren obtener ganancias a costa de nuestros niños”. Una madre en Dujiangyan le dijo a The Guardian: “Los funcionarios chinos son demasiado corruptos y malos... tienen dinero para prostitutas y segundas esposas pero no tienen dinero para nuestros niños”.

El hecho de que los estadios olímpicos fueron construidos para soportar fuertes sismos de pronto reconforta poco. Cuando estuve en China, era difícil encontrar a alguien que quisiera criticar el despilfarro olímpico. Ahora hay mensajes en los portales mainstream de Internet que dicen que la carrera de la antorcha es un “derroche” y que su continuación en medio de tanto sufrimiento es “inhumano”.

Nada de esto se compara con la ira en ebullición en Myanmar, donde los supervivientes del ciclón propinaron una fuerte golpiza por lo menos a un funcionario local, furiosos por su fracaso en distribuir la ayuda. Simon Billenness, copresidente de la junta de directores de la Campaña Estadunidense por Myanmar, me dijo: “Esto es mil veces Katrina. No veo cómo no pueda desencadenar un malestar político”.

El malestar que más preocupa al régimen no proviene de los ciudadanos comunes, sino de los militares, un hecho que explica algunas de las conductas más erráticas de la junta. Por ejemplo, sabemos que la junta birmana ha recibido el crédito por las provisiones enviadas por otros países. Ahora resulta que han recibido más que el crédito, en algunos casos se ha quedado con la ayuda. Según un informe de Asia Times, el régimen ha estado secuestrando cargamentos de alimentos y los ha distribuido entre sus 400 mil soldados. Las razones aluden a la profunda amenaza que representa el desastre. Los generales, parece ser, están “atormentados por un miedo casi patológico a una división dentro de sus propias filas... si no se le da prioridad a los soldados en la distribución de la ayuda y no pueden alimentarse a sí mismos, la posibilidad de motín se eleva”. Mark Farmaner, director de la Campaña Inglesa por Myanmar, confirma que antes del ciclón, los militares ya enfrentaban con una ola de deserciones.

Este robo de alimentos a una escala relativamente pequeña fortalece a la junta para su mucho mayor atraco, el que tiene lugar vía el referendo constitucional que los generales han insistido en llevar a cabo, contra viento y marea. Seducidos por los altos precios de las materias primas (commodities), los generales de Myanmar acaparan la abundancia natural del país, lo despojan de sus piedras preciosas, madera, arroz y petróleo. Por más lucrativo que sea este arreglo, el dirigente de la junta, el general Than Shwe, sabe que no puede resistirse indefinidamente a los llamados a la democracia.

Siguiendo el guión del dictador chileno Augusto Pinochet, los generales redactaron una Constitución que permite futuras elecciones, pero trata de garantizar que ningún gobierno tendrá el poder de enjuiciarlos por sus crímenes o quitarles su riqueza mal habida. Según palabras de Farmaner, tras las elecciones, los líderes de la junta “usarán trajes en vez de botas”. Buena parte de la votación ya se llevó a cabo, con excepción de los distritos devastados por el ciclón, el referendo fue pospuesto hasta el 24 de mayo. Aung Din, director ejecutivo de la Campaña Estadunidense por Myanmar, me dijo que los militares se rebajaron a utilizar la ayuda para obtener votos. “Se acerca la temporada de lluvias”, me dijo, “y la gente necesita reparar sus techos. Cuando van a comprar los materiales, que están muy limitados, les dicen que solamente los obtendrán si acceden a votar por adelantado en favor de la Constitución”.

El ciclón, mientras, le ofreció a la junta militar una última gran oportunidad de hacer negocios: al bloquear la llegada de ayuda a las altamente fértiles tierras del delta del río Irrawaddy, cientos de miles de –en su mayoría– agricultores de arroz del grupo étnico Karen, son sentenciados a muerte. Según Farmaner, “esa tierra puede ser entregada a los compinches de los generales” (se parece al acaparramiento de terrenos en la playa, en Sri Lanka y Tailandia, tras el tsunami asiático). Esto no es incompetencia, o siquiera locura, como muchos aseguran. Es limpieza étnica laissez-faire.

Si la junta de Myanmar logra evitar un motín y alcanzar sus objetivos, será en gran parte gracias a China, que se ha esforzado en bloquear todo intento de Naciones Unidas de realizar una intervención humanitaria en Myanmar. Dentro de China, donde el gobierno central hace todo por mostrar una cara compasiva, las noticias de esta complicidad podrían ser explosivas. ¿Los ciudadanos chinos recibirán estas noticias? Podrían hacerlo. Pekín, hasta ahora, ha mostrado una asombrosa determinación por censurar y monitorear toda forma de comunicación. Pero tras el temblor, el tristemente célebre “gran bloqueo” que censura el Internet falla terriblemente. Los blogs se alocaron e incluso los periodistas del Estado insisten en informar las noticias.

Ésta podría ser la mayor amenaza que los desastres naturales le plantean a los actuales regímenes represivos. Para los dirigentes chinos, nada ha sido tan crucial para mantener el poder que la habilidad de controlar lo que la gente ve y escucha. Si pierden eso, ni las cámaras de vigilancia ni los altavoces podrán ayudarlos.

miércoles, 28 de mayo de 2008

UNIVERSIDAD NACIONAL, NO ES COSA DE "BANDIDOS"

Universidad Nacional, no es cosa de “bandidos”.



Aurelio Suárez Montoya


La Universidad Nacional lleva siete semanas en anormalidad. Como siempre sucede, se califica al movimiento estudiantil como “minoría”, “resistente al cambio”, “anacrónica”, defensora de “alumnos dinosaurios” para referirse a unos casos cuya matrícula está vigente por muchos años. El presidente Uribe, en su estilo, lo criminalizó: “No vamos a permitir que unos bandiditos, que se hacen pasar por estudiantes, destruyan la universidad”. El desprestigio dirigido busca tapar la causa real del movimiento, aislarlo, y proceder contra él con un expediente penal.




En la Universidad Nacional, desde hace más de una década, se vienen impulsando “reformas”, desde afuera y desde adentro, para modificar su misión histórica como ejemplo de la educación superior pública, de generador del conocimiento, de formador de excelencia científica, de difusor del pensamiento universal. Para lograr el funesto cometido, se ha arremetido, en primer lugar, contra su presupuesto, obligándola cada vez más a autofinanciarse, volviéndola funcional al modelo económico, y haciendo de la Universidad misma otra empresa en el mercado de la educación. Uribe le propuso como fuente de financiación que las “actividades Universidad Nacional - sector privado sean catalogadas como zona franca”. ¡Típica propuesta de los tiempos de la Seguridad Democrática!, el apéndice de “los inversionistas”, quienes, al “comprarla”, reemplazan obligaciones fiscales del Estado con ella.




También se impuso en el Plan Nacional de Desarrollo la concurrencia obligatoria de la Universidad para el pasivo pensional, y ya responde por el 5% de los aportes, se ha instaurado la privatización de los postgrados, cuyo acceso se limita a estudiantes de “estratos 5-6” por el alto costo de la matrícula. Para 2008, el 43% del presupuesto, que es de 955.000 millones, se cubrirá con recursos propios “por concepto de la venta de bienes, servicios académicos y de la extensión universitaria”. Con ello cubrirá el 90% de la inversión, el Estado sólo responde por el 80% de los gastos de funcionamiento y el 95% de las pensiones. Con esa distribución, cualquier progreso dependerá de la universidad misma; el gobierno central se excluyó. En el año 2000, por cada peso que el Estado entregaba, la Universidad colocaba 30 centavos, en 2007 ya pone 82. Entre 2000 y 2007, las transferencias del Presupuesto Nacional crecieron, en pesos reales, el 17%, los recursos generados por la Universidad lo hicieron en más del 300%.




¿Tiene que ver esto con el Estatuto Estudiantil? Las autoridades universitarias han defendido la implantación del sistema de créditos, que es punto central de la discordia, como medida de cada asignatura en los currículos para “racionalizar costos académicos”, para establecer el “contrato estudiante-universidad”. En otras palabras, organizar las áreas académicas según las demandas estudiantiles, que girarán en torno a una propuesta básica y de electivas individuales, y no acorde con un currículo que la Universidad considere que los profesionales de cada disciplina deben cubrir, que abarque el espectro académico indispensable, que incluya hasta los temas de “borde” científico al costo necesario. La nueva “cultura” decretada a la brava no es más que el reordenamiento según una canasta donde caben las demandas frecuentes del mercado, que contendrá los productos primarios, y que, como en un supermercado, no dispondrá de los caros, si su “consumo” no es rentable, como en los centro de estudios privados.



¿Será “cosa de bandidos” las reclamaciones contra esa aberración educativa que ahonda las “reformas”?
La correlación de este tipo comercial con la calidad académica es estrecha. Voces autorizadas lo indican, “limita la formación de los estudiantes al ponerlos a escoger en una lógica de mercado donde todos instintivamente optarán por graduarse rápidamente” (Álvaro Zerda, ex decano de Ciencias Económicas), “la concepción de estudios universitarios a títulos y no a formación inicial para el aprendizaje a lo largo de la vida”; ( Jorge E. Hurtado, profesor titular Manizales), “los créditos también pueden tener el propósito condenable planteado en el TLC de facilitar la conversión de la educación superior en una mercancía destinada a ser controlada por las transnacionales del sector”, (Senador Robledo, profesor 25 años en la U. Nal.); las consultas amplias y democráticas como la adelantada en la facultad de Ciencias Económicas, que dijeron que un 83% no está de acuerdo con el Estatuto y que un 87% pidió ser consultado al respecto mediante un plebiscito.



¿Acaso acá ese 80% sí son “unos bandiditos”?


www.lanachonoserinde.tk

lunes, 26 de mayo de 2008

SEGURIDAD ALIMENTARIA: ABAJO Y A LA IZQUIERDA

Seguridad alimentaria: abajo y a la izquierda

Raúl Zibechi (La Jornada)


La crisis alimentaria en curso es uno de los mayores desafíos que enfrentan los pobres del mundo, ya que pone a prueba tanto sus movimientos sociales y políticos como sus formas de sobrevivencia. Como se ha escrito en las últimas semanas, la feroz especulación con las commodities es muestra palpable de la decadencia del capitalismo, que ya sólo puede sobrevivir con base en la “acumulación por desposesión”. Si el neoliberalismo es la guerra para apropiarse de los recursos naturales o bienes comunes, la actual especulación con alimentos puede comprenderse como una guerra contra la vida (de los pobres), una guerra biopolítica por el dominio de los cuerpos.

Aunque los análisis más serios con que contamos aciertan en las causas del alza de precios de los alimentos, no atinan sin embargo a la hora de proponer soluciones. Éstas no vendrán de arriba. Un reciente artículo de Aníbal Quijano (“Descolonialidad del poder: el horizonte alternativo”) señala que “el capitalismo colonial/moderno ya no produce ni producirá más empleo, salvo ‘precarizado’ y ‘flexibilizado’, ni más servicios públicos, ni más libertades civiles”. Las alternativas no vendrán, por lo tanto, ni de los estados ni de las instituciones y organismos internacionales, cuyas acciones, a menudo espectaculares y mediáticas, apenas ponen parches a situaciones puntuales pero nunca abordan soluciones de fondo.

Para eso sería necesario, en primer lugar, dejar de considerar a los alimentos como commodities, o sea como valores de cambio al servicio de la acumulación de capital. Pero no existen instituciones capaces de hacerlo, ya que se topan necesariamente con las multinacionales y los gobiernos que las apoyan, entre ellas, claro, los llamados “progresistas” del cono sur de Sudamérica. La seguridad alimentaria que reclaman los pueblos, aparece en algunas prácticas de los de abajo, como los Sin Tierra de Brasil y el neozapatismo de Chiapas, en línea con la experiencia de millones de campesinos e indígenas que siguen cultivando sus parcelas, diversas y heterogéneas. Para hacerlo resisten el avance de los monocultivos y el militarismo, dos caras de un mismo proceso.

En las grandes ciudades, donde vive la mayor parte de la población de nuestro continente, también avanzan alternativas a la crisis de los alimentos. En las periferias de muchas ciudades latinoamericanas abundan las huertas comunitarias y los cultivos de alimentos, familiares o colectivos, que serán el camino a seguir por millones de pobres urbanos a medida que se profundice lo que una vecina de Ciudad Bolívar, suburbio de Bogotá, define como “guerra mundial por la comida”.

En uno de los barrios de esa gigantesca periferia urbana, llamado Potosí, rodeado de cerros donde los paramilitares dictan su ley, unos 15 mil habitantes inventan formas de agricultura urbana. En sólo cinco años han puesto en pie decenas de huertas en la escuela-comunidad Cerros del Sur, epicentro del movimiento, en los terrenos baldíos del barrio, en las propias viviendas y en las azoteas. La mayor funciona en el jardín infantil, donde los vecinos se turnan en minga (trabajo comunitario rotativo) para producir alimentos orgánicos que se vuelcan en el restaurante comunitario, donde 400 niños eluden la desnutrición.

Los cultivos forman parte de un proyecto de bioseguridad alimentaria que incluye también un mercado, inaugurado hace poco tiempo, donde los campesinos acuden a vender directamente a los vecinos, sin pasar por los intermediarios. El mercado quincenal es la forma visible de la alianza rural-urbana, entre pequeños campesinos y productores y consumidores urbanos, pero es también un espacio donde los pobres se relacionan entre sí, instalan ollas comunitarias, bailan y cantan. Una imagen de mercado similar a la que nos legó Fernand Braudel: el espacio de la vida económica, transparente, de competencia controlada, el terreno de la gente común y, por tanto, de beneficios exiguos. Este tipo de mercado ha sido literalmente aplastado por el capitalismo, donde los monopolios sustituyen la comunicación horizontal por el control vertical.

Uno de los mayores éxitos de las huertas de Potosí son los cultivos de quinua, cereal andino altamente nutritivo que complementa la dieta popular. Los vecinos se autoabastecen de quinua y crearon la Corporación Comunitaria Delicias del Sur, que cosecha, envasa y comercializa el producto. El mercado, situado en la plaza del barrio, es escenario de canjes de semillas y de “rondas populares de negocios” en las que se establecen acuerdos entre productores y consumidores populares, entre ellos los comedores comunitarios de Ciudad Bolívar. Uno de los acuerdos es potenciar el trueque, haciendo que cada productor destine 5 por ciento de su producción al intercambio sin moneda, para que todos puedan tener acceso a otros alimentos y productos.

La seguridad alimentaria forma parte de un proceso de construcción de poder desde abajo. No es apenas una cuestión técnica o de difusión de saberes, como pretenden las ONG. Por eso en Potosí han creado un consejo comunal electivo y cuentan con decenas de coordinadoras de cuadra que velan por la consolidación de la comunidad. Son espacios donde se toman las decisiones del día a día y las que afectan a la comunidad a largo plazo. Esa construcción de poder les ha permitido potenciar la producción de valores de uso, antes confinados al espacio doméstico, hasta convertirse en uno de los modos hegemónicos de producción en el barrio.

Puede replicarse, con razón, que se trata de experiencias locales que difícilmente pueden resolver problemas tan graves y vastos como la crisis alimentaria. Sin embargo, conviene no olvidar que las grandes transformaciones, como señaló el subcomandante Marcos en el Coloquio Aubry en diciembre pasado, “no comienzan arriba ni con hechos monumentales y épicos, sino con movimientos pequeños en su forma y que aparecen como irrelevantes para el político y el analista de arriba”.

SUBOFICIAL QUE RETUVO PERSONAS EN BOGOTÁ HIZO GRAVES CONFESIONES

QUE SE DESCUBRIO DESPUES DE FINALIZAR LA TOMA A LA SEDE DE PORVENIR?.. QUE EL EJERCITO DE COLOMBIA ES GENOCIDA Y COMETE ASESINATOS EXTRAJUDICIALES



Para todos aquellos que seguimos hoy lo que pasaba con la retención de 20 personas por un ex sub oficial del ejército armado con una granada, para todos quienes quedamos sorprendidos al ver cómo una transmisión en vivo y en directo por la televisión nacional (el canal City TV ya casi que es nacional) era cortada, censurada por la Comisión Nacional de Televisión en el momento en que dicho secuestrador hacía leer su 'hoja de servicios' en los que relataba el nacimiento de las fuerzas paramilitares e implicaba a varios miembors del ejército, muchos hoy generales o miembros de alto rango, en prácticas ilegales de grupos paramilitares como torturas, asesinatos extrajudiciales y demás. Para todos los que en ese momento empezamos a ver a DRAGON BALL Z en lugar de la transmisión de la nota - gracias al twitter (por fin sé para qué puede servir esta herramienta) varios amigos rastrearon los distintos diales y dieron con una emisora que continuaba con la transmisión: la W (tal vez por hacerle competencia a la emisora 'La FM' que había ganado de entrada 'la chiva' periodística al ser solicitada su conductora Vicky Dávila por el secuestrador) -. Para todos los que por radio continuamos escuchando las declaraciones, luego los gritos, la confusión, cerca de un minuto de ruidos de fondo, de una lucha que se adivinaba. Para los que escuchamos esto y para quienes no tuvieron la posibilidad gracias a que las declaraciones del oficial no fueron tomadas en cuenta en su totalidad y horror sino medianamente por dos medios noticiosos televisivos de bajo rating (Canal Capital y CM&) y en algo por el -de nuevo- diario El Espectador (que demostró independencia y celeridad en cubrir esta noticia a diferencia de esa autocensura de periodismo patriótico de El Tiempo que tardó 6 horas más que su competencia en publicar algo de la noticia).


Para todos ellos quedará esta nota de El Heraldo (encontrada gracias a Gacetilla), pues las declaraciones del hombre desaparecieron en las garras de RCN quien decidió esta vez sí respetar la cadena de custodia (cuando les conviene):


"Suboficial que retuvo a personas en Bogotá hizo graves confesiones a través de comunicado
Bogotá.




El sargento (r) Edgar Paz retuvo a unas 20 personas en el interior de la oficina de Porvenir en el centro de Bogotá, exigiendo que la prensa diera a conocer el contenido de un documento en el que además exige el pago de una pensión a la que, según él, tiene derecho tras prestar el servicio al Ejército durante muchos años.




El documento que el sargento Paz insistía en que fuera leído al Gobierno contiene el relato de crueles asesinatos ordenados —según él— por el Ejército y cometidos tras la toma, por parte del M-19, a la Embajada dominicana en 1980.

Antes de la lectura del comunicado, el hombre acordó que salieran los clientes de Porvenir que se encontraban allí, quedando en el interior sólo los funcionarios de la oficina.

En el comunicado, leído por la gerente de Porvenir, el hombre dice que él fue utilizado por el Ejército durante 17 años y que después fue despedido sin justa causa y sin ningún beneficio.

El extenso documento está dividido en varios apartes, el primero de los cuales hace referencia a lo que sucedió durante y posteriormente a la toma de la embajada de República Dominicana, entre febrero y abril de 1980.

“Me asignaron la misión de que en la camioneta-panel donde se llevaban a cabo los diálogos con Carmenza Cardona Londoño, alias ‘La Chiqui’, del M-19, el embajador de México y otros funcionarios del Gobierno, tenía la orden de meterme acostado boca arriba con una pistola 9 milímetros, en un depósito especial que le habían hecho a la camioneta del Batallón Charris Solano, con el propósito de grabara todo lo que hablaban”, dijo el comunicado.

Indica la misiva que el depósito quedó tan exacto que él quedaba con la cara con dirección a la silla donde la ‘Chiqui’ se encontraba, mirándola por un ojo mágico y apuntándole para disparar si ella llegaba a tornarse violenta.

Explica que tras la salida de los guerrilleros de Colombia, con destino a Cuba, y con dinero en su poder con el que se abastecieron de armas, se conoció el lugar por donde regresarían al país por el departamento de Chocó.


La muerte de ‘La Chiqui’

Al llegar al desembarcadero, soldados del batallón Charris Solano, del que hacía parte Paz, los esperaban y los recibieron a fuego. En ese enfrentamiento murieron ‘Chiqui’ y varios compañeros suyos, capturados otros y decomisado el armamento.

En un segundo punto, hacen referencia al secuestro de Marta Nieves Ochoa, por parte del M-19 y por cuyo rescate exigían una gruesa suma de dinero a Jorge Luis y Fabio Ochoa.

Indica que los Ochoa dijeron que preferían conformar un grupo de rescate y no pagarle dinero a “esos bandoleros”. Y que se contactó al coronel Chacón, quien se desempeñaba como director de inteligencia del departamento E2 y con el coronel Orlando Zafra, comandante del batallón de inteligencia y contra inteligencia ‘Charris Solano’.


Nacimiento de MAS

De ahí, dice el comunicado, nace el grupo ‘Muerte a Secuestradores’ (MAS) que integraban Iván Ramírez Quintero, ejecutivo y segundo comandante; Gonzalo Gil, jefe de operaciones; Ramos, jefe de la sucursal de inteligencia de Cali; Urquijo, jefe de grupo especial; Jairo Duván Pineda, director de la escuela de inteligencia; Ruiz, jefe de grupo especial; Faucelino Latorre, jefe de grupo especial, Galvis Corona Germán, jefe de grupo especial, Mario Montoya, jefe de cárdex operacional, Justo Eliseo Peña, Pérez y Bonilla, jefes de grupo especial.

“Todos estos oficiales, en la actualidad, tienen grados de generales”, agrega y menciona a otros integrantes, de menor grado, que ejecutaban las acciones. Entre estos había civiles, y todos se identificaban con alias. “Era la chapa con que trabajábamos”.

El grupo era financiado por Jorge Luis y Fabio Ochoa, para el rescate de Marta Nieves, en 1980 y fue entrenado por el israelita Jaír Klein, quien llegó al país especialmente para esta labor, asegura Paz en el comunicado.

“Teníamos como área de entrenamiento el polígono de la brigada logística, al que llamábamos la ‘busca ratón’, quedaba ubicada en una montaña, arriba de los cerros de San Cristóbal-sur, en Bogotá, un sitio llamado chelén chelén, en Tolemaida y en un área perteneciente a la escuela de comunicaciones de Facatativá.

Posterior al entrenamiento, se montó el área operacional en la finca ‘Las Margaritas’, propiedad de Jorge Luis Ochoa, ubicada en la autopista a Bogotá por la avenida norte.


La crueldad de ‘MAS

“En ese centro de operaciones de la finca ‘Las Margaritas’ es donde suceden toda clase de atrocidades y violaciones de los derechos humanos...”

Justo cuando se leía este aparte del comunicado fue interrumpida la señal que hacía en directo el canal local de Bogotá, City Tv, que de inmediato comenzó a transmitir su programación habitual.

Minutos más tarde, el director del canal, dijo al aire que una llamada, supuestamente de la dirección de la Comisión Nacional de Televisión, advertía la necesidad de interrumpir la señal porque se estaba haciendo apología al terrorismo.

Posteriormente se comunicó por teléfono con la titular de la CNTV, María Carolina Hoyos, quien aseguró que eso no era cierto, y que eso no era política de la comisión, por lo que la transmisión se reanudó.

Pero la radio no interrumpió y la lectura del comunicado siguió al aire.

“Primero los interrogábamos, luego los torturábamos y después la muerte más cruel”.

En este aparte Edgar Paz cuenta detalles de una de las supuestas ejecuciones hechas por ellos.

“Me acuerdo que, en un interrogativo que yo le estaba haciendo a un sujeto, el tipo del susto porque lo iban a matar, se ensució los pantalones. Y luego porque se había ensuciado y olí a feo, me dieron la orden de que le metiera la trompetilla de la pistola en la boca y le disparara”.

Y siguió contando casos de ejecuciones hechas a quienes, según ellos tenían relación con los guerrilleros.

“En otra ocasión en compañía del teniente Bonilla, teniendo a un sujeto amarrado de los pies y de las manos, lo metimos en un costal, le amarramos la boca al costal, lo subimos al baúl de un automóvil Chevrolet rojo y negro, que funcionaba como taxi conducido por el civil ‘condorito’, fuimos a la vía que conduce al aeropuerto Maiguaral y tiramos vivo desde un puente, a una quebrada, para que se ahogara”.

“Al otro día se escuchaban las noticias de los muertos que encontraban en diferentes partes de la ciudad. También hacíamos huecos, los enterrábamos vivos, después los sacábamos, cuando ya estaban muertos y los botábamos en las calles, todos en los lados de Monserrate.

Y sigue la tercera parte del extenso documento que hace referencia a un operativo en la ciudad de Santa Marta.

“Del primero al 20 de diciembre de ese mismo año, de 1980, cumpliendo requisitos del batallón de inteligencia Charris Solano, pero más que todos las misiones se desprendían del grupo ‘MAS’, me dieron la muerte de ir a la ciudad de Santa Marta en compañía del capitán Urquijo, el sargento Gordillo, Alias ‘El piojo’ y el cabo Gamarra Polo Juan”.

“La información era que Jaime Bateman Cayón llegaba disfrazado de monja a casa de su señora madre, Clementina Cayón para desde allí, sabotear un desfile que iba a realizarse por las calles principales de la ciudad; una serenata en la madrugada del 16 de diciembre para conmemorar el aniversario o algo así de Santa Marta”.


La madre de Bateman Cayón

“Como yo, sargento Paz, soy oriundo de Santa Marta, tenían conocimiento de que yo conocía en persona a la señora Clementina Cayón y a Jaime Bateman desde que nací y hasta había estudiado con un sobrino de ellos en el Inem, y como yo sabía la ubicación de Clementina, que vivía en el barrio Los Ángeles, que se movilizaba en un vehículo marca Renault, color verde y que laboraba en la Beneficencia del Magdalena, Lotería del Libertador, la misión específica que tenía yo era montar vigilancia en la casa de Clementina para informar si llegaba alguien disfrazado de monja, y seguimiento a la señora Clementina para establecer sus contactos”.

“Un día antes del desfile militar, como había tenido resultado positivo para la captura de Jaime Bateman Cayón, el capitán Urquijo me dio la orden de asesinar a la señora Clementina, para justificar los viáticos que habíamos gastado en la comisión.

“Tempranito, un día domingo, a las seis de la mañana, le hice seguimiento a la señora Clementina, desde que salió de su casa. Ella iba en su carro y yo en la moto que me habían asignado, detrás de ella. LA señora Clementina estacionó su vehículo en la iglesia san Francisco, se bajo, al parecer iba para misa, pero como la iglesia todavía estaba cerrada se sentó en un andén a un lado de la iglesia”.

“En ese momento yo me bajo de la moto, me le voy levantando y me saludo. Me dijo: ‘hola hijo cómo estás?’. En ese momento yo sentí un frío intenso que recorrió todo mi cuerpo. Contestándole el saludo, me di la media vuelta, me dirigí a la moto y me fui para la casa. No fui capaz de dispararle”.

“Una hora más tarde el capitán Urquijo llegó en una camioneta Ford Ranger a mi casa donde yo estaba posado, diciéndome toda clase de insultos, en vista de que no había cumplido con la orden. Me decía cobarde cuando llegué a Bogotá. Me dijo te hago destituir por incapacidad profesional”.

Asegura el sargento (r) Paz, en el comunicado que en ese momento no lo retiraron, pero le dieron 62 horas de arresto en su hoja de vida.


MAS da paso a ‘Convivir’

El cuarto aspecto que denuncia el señor Paz, en el comunicado, hace referencia a un grupo que se armó para el rescate de la señora Marta Nieves Ochoa, en el municipio de La Estrella, Antioquia, del que él formaba parte, se presentó un enfrentamiento con una patrulla del Ejército tras confundirla como perteneciente a la guerrilla. En ese enfrentamiento murió el teniente Bonilla.

Asegura que a finales de ese año fue liberada Marta Nieves Ochoa por la presión ejercida a la guerrilla y los muertos que le habían causado a los mismos. Entonces desaparece el grupo MAC que es reemplazado por la denominada cooperativa ‘Convivir’, de las Autodefensas Unidas de Colombia, las cuales estaban “con el patrocinio de la gobernación de Antioquia, bajo la administración de Álvaro Uribe.


Atentado a Navarro Wolff

La siguiente confesión era la orden recibida para asesinar, en la ciudad de Cali, a Antonio Navarro Wolff, del estado mayor del M-19.

“La misión era que yo condujera la moto y el sargento Naranjo de coequipero o pasajero en la moto.

Yo tenía una pistola y el sargento una granada de fragmentación”:

“Después de varios días de vigilancia y seguimiento a Navarro Wolff, lo avisamos en una cafetería, es cuando el sargento Naranjo me dice quela mejor forma de asesinarlo es lanzándole una granada, lo cual se hizo así, saliendo del lugar del atentado en la moto, por una vía de evacuación rápida que habíamos planeado, en el instante”.

“Al principio cuando se escuchó la noticia del operativo que habíamos hecho, nos felicitaron porque se pensaba que él iba a morir, pero luego que lo llevaron a México y se salvó, nos reprocharon la misión, y por mi seguridad personal y la de mi familia me trasladaron a la Escuela de Suboficiales Inocencia Chinca, en Tolemaida, entre los años 85 y 86”.

Luego comenta el comunicado los cargos que desempeñó al interior de la institución armada.

Detalló que fue entrenador de los jóvenes que hacían curso de ascenso para cabos segundo y que cuando el ascenso se dio, los sacaron del área urbana a la rural con destino a evitar que la guerrilla del M-19 escapara del cerco que se le venía haciendo en el sector de los farallones, en el Valle del Cauca. En el operativo que, según él no fue preparado, murieron 26 cabos recién ascendidos.


¿Recompensa por muerte de líderes?

En la sexta parte del documento explica como emprenden una operación rumbo a las montañas y en medio de la caminara recibieron de parte del general San Miguel Buenaventura, comandante de la Fuerzas Militares la instrucción proveniente del Ministerio de la defensa en el sentido que habría 20 millones de pesos a la patrulla que matara a cualquiera de los siguientes guerrilleros:

“Vera Grave, Pizarro León Gómez, Gustavo Petro, Marco Chelita, Iván Ospina y otros”.

“Lo más curioso es que cuando al M-19 le dieron indulto, me tocó prestarle seguridad personal a varios de ellos, por orden del gobierno Nacional para que no los mataran”.

Prosigue el relato que en un recorrido desde Totoró a La Silvia, en Cauca, a través de un carreteable, se encontraron con un campero Jeep, que ocupaban tres civiles, a los cuales se les disparó por no atender una orden de ‘Pare’.


Los tres murieron

El Coronel Mora Rangel, segundo comandante de Decima Brigada, quien fue avisado de lo sucedido, les ordenó hacer un hueco y enterrarlos, “quedando estas muertes impunes, y sin saber si eran o no guerrilleros”

Tras comentar un enfrentamiento con dos frentes de las guerrillas de EPL y M19, la mismo tiempo, y en que murieron varios soldados y varios, así como algunos policía fueron tomados como prisioneros, fue destituido por el fracaso de la operación.

La justificación que le dieron es que en ese ataque debían morir los oficiales y no los soldados.


Precaria situación

En el año 1990, asegura que tras haber sido destituido le vino una época de crisis porque ni en el DAS ni en ninguna parte le daban trabajo, pese a la experiencia que había adquirido en el Ejército.

Pero un día, 1992, recibió un telegrama del ministerio de Defensa en el que se le contrataba para que suministrara información. Po ello recibiría 50 mil pesos mensuales. La propuesta fue aceptada.

El comunicado asegura que en 1997, el sargento Paz se acercó al entonces general Iván Ramírez, comandante de la Primera División del Ejército, en Santa Marta y le dijo de la precaria situación económico en la que se encontraba.

El oficial, entonces sugería que se le nombrara en uno de los cargos que tienen los civiles en el ejército.

En ese momento ingresan cuatro efectivos de la Policía vestidos de saco y corbata le cayeron encima al hombre doblegándolo y desarmándolo.

Así las cosas, la lectura del comunicado quedó a medio terminar y la atención se centró entonces en lo que fue la captura del hombre. En adelante, en los medios de comunicación sólo se habló del delito de secuestro, porte ilegal de armas y del proceso que en adelante le sigue a este hombre".

miércoles, 21 de mayo de 2008

GUAMOCÓ: OLVIDADA POR EL ESTADO Y RECORDADA POR LAS MULTINACIONALES

Guamocó: olvidada por el estado y recordada por las multinacionales

Agencia Prensa Rural


Cuando se recorren los caminos y los territorios de las comunidades campesinas, particularmente en el Magdalena Medio, tierra olvidada por el estado en términos de inversión social, nunca había imaginado cuánta diversidad puede existir en estas tierras: de gente, de paisajes, de formas de vida, de subsistencia, de recursos naturales. En esta región se encuentra Guamocó, un territorio que ni siquiera aparece en los mapas de Colombia, y sin embargo es un territorio reconocido y valorado por sus pobladores. En términos institucionales Guamocó queda ubicada en el Sur de Bolívar, surcada por el río Tigüí, en las estribaciones de la serranía de San Lucas y las zonas rurales de los municipios de Santa Rosa del Sur (Sur de Bolívar), Simití y El Bagre (Antioquia). Es una extensa región, habitada por colonos que viven allí desde hace más de 30 años de distintas partes del país, como Chocó, Antioquia, Magdalena, Bolívar y Córdoba. Su economía se basa en la minería, agricultura de pancoger, ganadería y pesca. Se cultiva yuca, maíz, plátano, caña, fríjol, ñame, aguacate, piña, chontaduro, y se crían gallinas y marranos. Llegada a la tierra olvidada

Salimos de la ciudad de Barrancabermeja el 4 de abril, una comisión de organizaciones convocadas por la Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó , una organización que nació como iniciativa de las comunidades campesinas en defensa del territorio, los derechos humanos, los recursos naturales y la creación de proyectos productivos autosostenibles para las comunidades campesinas. La Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó, organización social que agrupa a las comunidades de esta región, se fundó el 24 de junio del 2007 en la vereda Marisosa (municipio de Santa Rosa del Sur). Nuestra comisión estaba conformada por un delegado de la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra (ACVC), el Internacional Peace Observatory (IPO) y la Agencia Prensa Rural.
Después de tres horas de trayecto y luego de cruzar el río Magdalena, nos adentramos al río Inanea en chalupa. A lo lejos se divisaba la majestuosa Serranía de San Lucas, una cadena montañosa que hace parte de la cordillera central. Un sol resplandeciente y el aire fresco nos acompañaba. Llegamos al corregimiento de Cerro de Burgos, una pequeña montaña sobre la cual están construidas las pequeñas casas rodeadas por el río. Una vez llegamos, emprendimos el camino rumbo al municipio de Santa Rosa (Sur de Bolívar), a través del recorrido se observaba que por esta época los campesinos realizan el barbecho, una práctica ancestral de las comunidades agrícolas que consiste en quemar antes del cultivo o para sembrar pasto en la cría de ganado. Pasamos por una finca, donde según los pobladores los grupos paramilitares asesinaban a los campesinos y lideres comunales y donde luego los botaban al río. Una vez llegamos al municipio de Santa Rosa, se puede notar el comercio, las calles llenas de mercancías traídas de las capitales, la gran cantidad de iglesias cristianas, se alcanza a divisar a grandes rasgos el movimiento de grandes cantidades de capital que sin duda nunca se manifiesta en programas sociales para las comunidades.
Al siguiente día llegamos al corregimiento de Los Canelos. Allí nos topamos con el ejército del Batallón Nueva Granada, al mando del sargento segundo Luis Cárdenas de la Segunda División de artillería. Llegaron en las horas de la tarde y se repartieron por todos los alrededores del corregimiento. En una clara violación al derecho internacional humanitario, se paseaban con sus armas junto a los niños, que, como todos los domingos, salen a jugar a la plazoleta central del corregimiento. De allí partimos en motor canoa a la vereda Cañaveral, para luego continuar nuestro viaje a la primera vereda donde iniciaríamos nuestro trabajo.
Militares de Batallon Nueva Granada, en el corregimiento Los Canelos Arribamos el 7 de abril a la vereda La Fortuna, en la cual comenzaríamos a conocer el duro trabajo de la minería. Allí fue nuestro primer acercamiento a la dura labor de los campesinos y campesinas mineros. La mina a la que fue toda la comisión se llama La Fortuna, nombre bastante peculiar para una vereda olvida por el estado. Entramos a una mina de veta, que son minas subterráneas de roca dura que requieren excavación. Es un túnel dentro de la tierra de varios metros de profundidad, tanto vertical como horizontal. De allí sacan las rocas, enalgunas de ellas se encuentra depositado el valioso metal. Hombres, mujeres y niños trabajan picando las piedras, que luego serán procesadas en los molinos de piedras de metal, y donde se la aplican químicos como el cianuro y el mercurio. Uno de los métodos de extracción del oro consiste en combinar el material de las rocas con mercurio, extrayendo luego el mercurio por destilación. Este tipo de minería artesanal se ha conservado por muchos años en esta región, donde gran parte de la comunidad participa de una manera u otra en esta actividad.


Mina de oro de explotación artesanal en Guamocó (sur de Bolívar). Foto: ACVC

Extracción de oro en mina de veta Seguimos muestro recorrido acompañando a Aheramigua. Desde el inicio de nuestro recorrido, después de la vereda La Fortuna, nos adentramos en las selvas de la Cordillera Central. La gran diversidad de plantas con flores de colores y formas que ninguno de la comisión había visto en nuestras vidas, árboles con diferentes formas, y de donde cuelgan otras plantas que se adhieren a sus estructuras imponentes, donde viven miles de animales y sólo se escuchaban los sonidos de los pájaros, de los micos y otros animales que ninguno de la comisión excepto el líder campesino identificaba. Él conocía a la perfección el territorio, los caminos, los nombres de los árboles, de las plantas y de los animales, y todos quedábamos sorprendidos cuando nuestro guía, nos decía y mostraba a lo largo del camino las huellas de los tigres, los venados, de las guaguas. Incluso a alguna de las acompañantes no le gustaba mucho la idea de encontrar en el camino las huellas de los tigres.
Seguimos camino a durante 14 horas sin parar hasta la vereda La Palma Chica. Creo que ninguno de la comisión, a excepción de los líderes campesinos Mauro y Willi, había caminado en su vida desde las 5:00 am hasta las 7:30 pm. Caminamos por la selva, y en realidad, a pesar de ser un camino tan duro, éste no se sentía a comparación del lugar tan majestuoso y tan diferente a la ciudad. Valieron la pena las horas de caminadas interminables por los ríos, con las botas pantaneras mojadas. Valieron la pena los moretones, las caídas, las montadas en mula, que hacen que una persona de la ciudad se gane muchos sustos, pasar las enramadas y las piedras de todos los ríos. Los recursos hídricos son una de las características de esta lugar. Una gran riqueza en aguas manantiales encontramos y gozamos en nuestro recorrido, como cuando se recuerdan, en la cultura típica colombiana, las salidas de olla y sancocho en las festividades decembrinas de las familias de nuestro sufrido, golpeado y querido país.
Llegamos a Palma Chica el día 11 de abril, vereda de aproximadamente 500 habitantes. Se llama Palma Chica porque en este sector abunda una especie de palma que es de un tamaño muy pequeño. Allí, como en todas las comunidades campesinas, nos acogieron en sus hogares, cocinaron sus platos y nos preguntaban cómo era la vida en la ciudad. En el día, en todas las veredas que recorrimos no hay luz eléctrica, en la noche se prenden las plantas de energía que son puestas en virtud de la gasolina que llega de las ciudades después de un largo recorrido a mula y gracias a las habilidades de los campesinos arrieros de la región, teniendo en cuenta que la labor tanto del arriero como del minero requieren de conocimientos y destrezas desarrolladas a lo largo de la vida, de la relación con su entorno y con sus comunidades. Sin duda, no imaginaria, la vida de los arrieros, de la selva y de los animales, con una carretera, simplemente no existirían ninguno de los dos. En esta vereda conocimos la mina Libertad. Esta es una mina al igual que la anterior de veta, pero particularmente es una mina que tiene una historia y un contexto particular. Se llama Libertad porque, según cuentan, era la mina donde los esclavos negros llegaban al igual que en los palenques, en busca de libertad, y la cual los habitantes las nombran como las minas de los antiguos, de los esclavos autoliberados. La comunidad nos mostró en esta mina de 500 metros de profundidad, los troncos de madera que los antiguos utilizaban para las excavaciones, que no eran cortados con sierra eléctrica, sino tallados. Nos mostraron las puntillas, que no eran echas en moldes, sino talladas. Todo en esta mina era un trabajo hecho por los antiguos y por los contemporáneos, una clara demostración de que en este territorio han vivido las comunidades mineras por muchos años. Antes de coger rumbo, miembros de la comunidad nos llevaron al lugar donde antes quedaba la vereda, pero que después de una incursión paramilitar el 7 de agosto del 2002, casualmente el día la de posesión a la presidencia de Álvaro Uribe Vélez, llegaron los paramilitares y quemaron toda la vereda, las casas, la escuela y la iglesia, motivó por el cual muchos de los habitantes se desplazaron.


Mineros artesanales de la región de Guamocó (sur de Bolívar). Foto: ACVC

Luego de hacer nuestro trabajo acompañando a la comisión, salimos rumbo a la vereda Raiceros el 14 de abril, después de recorrer uno de los caminos más empedrados de todas las rutas. Esta es una comunidad que se particulariza por tener una gran cantidad de habitantes afrodescendientes. Allí fuimos a las minas de aluvión, que es otro método y forma de extracción de oro que consiste en minas de cielo abierto o de superficie que adoptan forma de grandes fosas. El método para la extracción es cavar a cielo abierto, con palas y ablandando la tierra con chorros de agua de gran fuerza. Aquí se práctica la técnica artesanal de barequeo, que es un recipiente tallado en un tipo de madera especial, en el cual se depositan las piedras y el barro con agua, para que luego después de una barrida con el movimiento de las manos del minero, salga el preciado metal. Allí las comunidades se reconocían como barequeros, oficio practicado ancestralmente por estas comunidades y del cual están orgullosos ya que requieren destrezas que sólo se adquieren con el paso del tiempo y de la historia.
Extracción de oro con la técnica del barequeo. Vereda Raiceros Salimos de Raiceros, camino hacia uno de los lugares donde se podía divisar toda la selva montañosa, pero antes de llegar tuvimos que recorrer la mayor subida. Nos elevamos a tal punto que cuando llegamos podíamos observar desde la montaña todo el camino que habíamos atravesado desde nuestra salida, toda la selva se divisaba en su máximo esplendor, y al siguiente día en la mañana, se podía observar las montañas cubiertas de neblina, como si estas fueran las cobijas de la selva en las noches de invierno. Luego partimos hacia la vereda El Alto de las Brisas, mejor conocida por la comunidad por la vereda Las Brujas, donde al igual que en la anterior, es en lo alto de la montaña. Sus habitantes nos mostraron los estragos que los militares ocasionaron a la escuela que los mismos vecinos habían construido. Cuando llegamos ya no quedaba escuela, fue convertido en un lugar donde los militares hacen fogatas y letreros. Aquí terminó nuestro recorrido. En este lugar tomaríamos rumbo hasta la vereda La Fortuna, otra vez y ya entrenados en la selva emprendimos nuestro viaje de retorno, no sin antes llevarnos lo mejores recuerdos de las comunidades que tan hospitalariamente nos acogieron en sus humildes hogares, enseñándonos todo acerca de sus formas de vida y de su hábitat.
De vereda en vereda Desde la primera vez que llegamos a realizar nuestro recorrido, con la intención de acompañar el proceso de conformación de las hermandades, se puede notar el total abandono del estado en relación con la inversión social. En ninguna de las veredas hay puesto de salud, ninguna ha desarrollado un programa de servicios básicos. En las pocas veredas donde hay escuela es producto del esfuerzo de las comunidades. Para que haya luz, los campesinos tienen que comprar motores y generadores que se abastecen con gasolina, que es traída de afuera a muchas horas de camino en mula y a altos precios.
El motivo de nuestra gira era acompañar a la Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó, a la conformación de las Hermandades por la Vida. La intención de conformar dichas hermandades era establecer la unión entre las distintas comunidades campesinas, mineras, agrarias y de arrieros de la región, con el propósito de defender el territorio de las políticas de estado que a lo largo y ancho del territorio colombiano entregan nuestras riquezas a las multinacionales. Una de las más graves problemáticas de la región tiene que ver con una nueva política de estado, donde se implanta un bloque de búsqueda para los "mineros ilegales", quienes son todas las comunidades campesinas mineras y agrarias que habitan en la región. Al parecer, para el gobierno son más ilegales las comunidades que han habitado esta región por años, que las multinacionales que extraen nuestros recursos.
Parte de la lucha por el territorio tiene que ver con el arraigo y la apropiación por el territorio. Si bien se dice que los mineros son itinerantes, y que estas comunidades no existen, la realidad muestra otra cosa totalmente diferente: las comunidades que allí habitan llevan más de 30 años habitando este territorio, construyendo sus vidas y las de sus familias en estas tierras. Ellos recuerdan a los antiguos, y los antiguos son sus ancestros, es aquí donde se vive y se comparte alrededor de la vida comunitaria. Sin embargo, el gobierno conformó un bloque de búsqueda, en los departamentos de Santander y ahora en Bolívar, con sanciones económicas y penales para los pequeños mineros campesinos, al mejor estilo de la búsqueda de delincuentes. Todo este bloque de búsqueda a los "mineros ilegales" tiene directa relación con las multinacionales, y en específico con la corporación transnacional de origen canadiense Anglo Gold Ashanti Mines, que tiene su filial en Colombia con el nombre de la Kedahda. Estos territorios de Guamocó, a su vez, están titulados al canadiense John Milller, empresario reconocido de dicha multinacional. El planteamiento de la multinacional se focaliza en la realización de una carretera, con la pretensión de extraer todos los recursos de la zona, tanto el oro, como la madera y los recursos hídricos. Dicho objetivo hace parte las políticas de estado, que so pretexto de declarar a esta región como reserva forestal, no hace titulación de tierras a las comunidades campesinas, y sin embargo, se adjudican y titulan tierras a las multinacionales. Condicionando a los pequeños mineros a sacar un permiso de explotación a través de POT que cuesta alrededor de 45 millones de pesos, dinero que un minero no podría conseguir, pero que seguramente una multinacional que maneja miles de millones de capital sí los tiene.
Estas políticas, claramente, son el reflejo del tipo de gobierno que maneja al estado colombiano, un gobierno que es aliado, no de las comunidades, sino de las corporaciones y de los acaudalados empresarios mundiales. Uno de los grandes peligros que se corre en la región es permitir que esta multinacional entre, no sólo a desplazar a través de grupos militares y paramilitares, como fue el caso de la incursión paramilitar en la vereda Palma Chica (Sur de Bolívar), en la vereda Ventarrón donde destruyeron todo a su paso, y que casualmente, según los registros de propiedad, pertenecen a John Miller.
El gobierno impide la titulación a las comunidades agromineras con el argumento de que esta región es una reserva forestal, pero lo que realmente sucedería con una carretera, como lo pretende la multinacional, implicaría la destrucción de la selva montañosa, y de toda la diversidad de especies que viven en la selva, así como la transformación absoluta de la forma de vida de los campesinos mineros, agricultores y arrieros, convirtiéndolos en simples asalariados, y sin las menores garantías para sus comunidades. Sin contar con que el gobierno delega su responsabilidad social a las multinacionales y a los supuestos beneficios que traería la llegada de las multinacional a la región, como "trabajo para todos", "escuelas" y "salud", y más aun si la carretera que de alguna manera seria necesaria para las comunidades, es construida por la multinacional, siendo ésta una obligación del estado. Por otro lado, el gobierno y las multinacionales amenazan a las comunidades advirtiendo que si ellos no están de acuerdo con la construcción de la carretera y de la llegada de la multinacional, el estado en conjunto con la multinacional construirá una pista de aterrizaje, traerá toda su tecnología de extracción para sacar los recursos naturales, se colocarán tres bases militares para que protejan los intereses del señor John Miller. Este es uno de los muchos y didácticos ejemplos de la "seguridad democrática" aplicados en el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez.
Conformación de las hermandades En nuestro recorrido de vereda en vereda, donde se conformaron todas las juntas directivas de base de Aheramigua, la comunidad asistió para escuchar los objetivos de la asociación, de la cual depende la unión en defensa del territorio, de la vida y la dignidad de las comunidades. Parte de la idea de que exista una organización es la generación de proyectos que ayuden a mejorar la calidad de vida de las comunidades y además fortalecer a las que ya existen. El principio fundamental es la alianza y el trabajo mancomunado de las comunidades, en virtud de defender lo que por derecho propio e histórico les pertenece: el territorio.
Parte de la lucha tiene que ver con la unión no sólo de las comunidades campesinas, es la unión de otros sectores sociales, como los estudiantes, los educadores, los sindicatos, los medios de comunicación alternativos, las organizaciones nacionales e internacionales defensoras de los derechos humanos, entre otros. Una de las organizaciones que más ha apoyado el proceso organizativo es la Asociación Campesina del Valle del río Cimitarra (ACVC), una organización campesina que trabaja hace más de 11 años en procesos organizativos de todas las comunidades del valle del río Cimitarra y el nordeste antioqueño. Parte de la experiencia organizativa es alimentarse y aprender de las demás experiencias de otras comunidades que también han tenido que defender su territorio, y que, a pesar de todos los obstáculos por los que han tenido que pasar, siguen resistiendo.
Felizmente culminamos cada uno de nuestros recorridos y nuestras visitas a todas las veredas, con la satisfactoria conformación de las Hermandades por la Vida en las veredas la Fortuna, Palma Chica, Raiceros, Ventarrón y Alto de las Brisas. En cada una de estas veredas, las comunidades constituyeron las juntas directivas de la asociación, con el objetivo de trabajar conjuntamente, de permanecer en comunicación, de generar, desde la unión, proyectos en conjunto para toda la población de la región, como también de construir lazos de hermandades independientemente de la religión, la raza o el género, sólo partiendo de la idea de que todos son campesinos, de que todos viven y comparten en el mismo territorio, y de que nadie más que ellos puede cuidar y proteger este lugar.
Mantener al pueblo ignorante, ¿una política de estado? Al recorrer la extensa región de Guamocó, es triste llegar a las veredas y ver las escuelas, que con tanto esfuerzo las comunidades han construido, vacías y descuidadas. Claramente se puede observar que el olvido del estado no sólo se ve representado en las necesidades básicas como la salud, el agua potable, saneamiento básico y otras como proyectos productivos autosostenibles, asistencia técnica minera y agrícola, atención integral a población vulnerable, sino que trasciende a algo tan importante y básico como la educación.
Confiados en el cumplimiento de la constitución y de la responsabilidad social del estado de garantizar la educación, por ser éste un "estado social de derecho", la gente de las comunidades ha trabajado con las uñas para sacar adelante la construcción de pequeñas escuelas de madera, a la espera de la entrada de maestros contratados por el estado. Sin embargo no han recibido más que prórrogas a su necesidad y una profunda preocupación al ver cómo sus niños van creciendo sin recibir la posibilidad de la educación.
"Pensar en la escuela significa ir poniendo el acumulado personal de cada uno: ir descubriéndose en las ideas, las creencias, el ser político, en nuestra creatividad, en nuestros mitos, en nuestras imagines de conocimiento, que no son otra cosa que el entramado de significación – personal y colectivo – que nos hace partícipes de una cultura y de una sociedad" (Baquero, 1993).
Escuelas destinadas a reuniones, escuelas que sólo utiliza la maleza que crece a su alrededor, y en el peor de los casos, como en la vereda del Alto de las Brisas, escuelas destinadas a ser la zona de campamento del ejército. Cuando hacen sus visitas a la zona, donde quedan dibujos y palabras escritas en las maderas que forman las paredes, así como huecos en el piso donde prenden el fuego. Esto no tiene nombre, no tiene nada que ver con justicia, con equidad, con el derecho de los niños, ni mucho menos con el cumplimiento de la constitución.
Escuela de la vereda Ventarrón convertida en campamento militar. Sumado a esto, el gobierno inventa la ley de trasferencias, un fuerte golpe a departamentos y municipios, afectando la educación, la salud, el agua potable y saneamiento básico, donde el mayor perjuicio lo recibe la población vulnerable, es decir la población campesina. El objetivo de estas políticas es recortar las trasferencias que la nación hace a los entes territoriales, al tiempo que se extingue la inversión social en las regiones, volviendo ingobernables e inviables municipios y departamentos ante la imposibilidad de atender los reclamos sociales de la comunidad.
¿Es acaso una de las políticas del estado mantener a la población sin educación, sin la capacidad de aprender, de recordar, de ejercitar su pensamiento, de ser líder? Parece recordar la época de la Conquista y la Colonia, el educar a los esclavos, porque de pronto se sublevaban. ¿Será posible que casi 500 años después, esto pueda tener relación alguna?
La concepción jerárquica de la educación impide el desarrollo sano, equitativo y social de las comunidades rurales y urbanas. Y esto hablando de una educación básica, sin remontarnos a la importancia de realizar una educación especializada para apoyar el estrés postraumático que viven todas las comunidades de Colombia víctimas del conflicto armado. Al escuchar a mujeres y hombres de distintas veredas, recordar situaciones de guerra en las que se han visto envueltos, sus ojos dejan de brillar, se lee en ellos el temor y la desconfianza, y más aún sabiendo que su historia de desplazamiento, puede no haber cesado.
Los habitantes de Guamocó están cansados de su condición de víctimas: víctimas de los paras, víctimas del ejército y ahora víctimas de las multinacionales, por el oro y la madera. La población de Guamocó exige que sean cumplidos los deberes del estado, principalmente en la defensa de los derechos humanos y en la educación de menores y adultos, gente sabia e inteligente de la selva tropical montañosa del sur de Bolívar, que conoce de la naturaleza, de la minería, de la agricultura, del clima, de los ríos, pero que en su mayoría es analfabeta y necesita y merece una educación digna y un gran respeto por su intención de formar niños sanos y que aporten para la construcción de un país más justo, con conocimientos integrales, en ecológica, matemáticas y arte.
El estado, la gobernación de Bolívar y la alcaldía de Santa Rosa del Sur no pueden seguir prorrogando más este derecho de la comunidad. ¿Acaso a este gobierno en particular le interesa tener gente ignorante para poder imponer poder? ¿Es más fácil reprimir a alguien que no conoce sus derechos? ¿O es tanto el presupuesto destinado a esta guerra interminable que no hay presupuesto para costear siete maestros anuales para estas veredas y sectores de Guamocó, entre los que se encuentran La Fortuna, Raiceros, Palma Chica, Ventarrón, Alto de las Brisas, Los Tomates, entre otros?
Guamocó, puede que no aparezca ni en el mapa como una región, puede que nadie conozca la historia de paramilitarismo y terror de esta zona, puede que nadie haya visto en los medios masivos de comunicación información sobre la destrucción total que sufrió la vereda Palma Chica, a causa de incendios causados por los paramilitares el 7 de agosto del 2002, fecha más bien recordada por la primera posesión de Álvaro Uribe Vélez en la Presidencia. Pero la comunidad sí se reconoce, tiene memoria, reconoce sus derechos, valores y sus necesidades, conoce la Constitución que exigen sea cumplida. Por tanto, luego de realizar un censo de la población infantil, líderes de las distintas juntas de acción comunal viajarán próximamente a Santa Rosa del Sur de Bolívar a buscar una solución definitiva a su derecho, convencidos de que sus hijos van a tener la posibilidad de estudiar y de que sus escuelas no serán más invadidas por la maleza, ni por campamentos militares, ni será un espacio deshabitado, sino un espacio para la educación, el arte y la creatividad.

http://prensarural.org/spip/spip.php?article1219

Agencia Prensa Rural
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prensarural@gmail.com

UN PAÍS RARO

Un mundo raro

Por
Hernando Gómez Buendía

Son tres hechos gravísimos. El Congreso se está desintegrando porque los congresistas están siendo llevados a la cárcel. El Presidente de la República y el de la Corte Suprema se acusan mutuamente de cometer delitos. Y la reforma que sirvió de base para elegir al Primer Mandatario está viciada porque el gobierno compró los votos decisivos.

Estos tres hechos en cualquier país serían el colapso del sistema político. La gente inundaría las calles, el Congreso -o la Corte- estarían a punto de cerrarse y habría una pelea de terremoto por anular la elección del Presidente.

Y sin embargo aquí no pasa nada. La gente está en su casa y está además contenta, el Congreso y la Corte siguen en funciones, y a nadie se le ocurre mentar siquiera el vicio en la (re)elección del señor Presidente.

Es porque los colombianos -o el 82 por ciento de los colombianos- creen rabiosamente en Álvaro Uribe. Creen que es el mejor Presidente de la historia, el más dedicado y el que más ha hecho. Es más: los colombianos no creen sino en Álvaro Uribe. Y por eso, cuando se enteran de esos escándalos políticos, su reacción es aferrarse a la única imagen que veneran.

Los extranjeros, que no están hechizados, notan de bulto el hecho de que Uribe está en el corazón de la crisis. Notan que de los 62 congresistas encarcelados o investigados, 57 son uribistas con puestos en el gobierno. Notan que el cruce de denuncias con el ex presidente de la Corte Suprema se deriva del caso Mario Uribe. Y notan que los votos de Yidis y Teodolindo no decidieron la reelección del Presidente in genere sino la reelección de Álvaro Uribe.

Pero los colombianos -el 82 por ciento de los colombianos- no quieren ver que al Presidente lo salpique ni una gota de escándalo. Freud no diría 'no quieren' sino 'no pueden', y añadiría algún párrafo difícil sobre los mecanismos de defensa y el Ego.

Yo de Freud no sé mucho, pero sé que el psiquiatra de Palacio fue quien halló el mejor mecanismo de defensa para el 82 por ciento de los egos: Álvaro Uribe no tiene nada que ver con el uribismo. Esos 83 senadores y 147 representantes que hicieron campaña por él, los que aprobaron su reelección y han adoptado sus proyectos de ley, en realidad no han hecho más que abusar de su buena fe, sin importarles enturbiar su nombre. La solución es disolver los partidos uribistas, en un ritual de purificación digno de Freud.

No me detengo en otras soluciones que van por ese lado o que pretenden salir de la crisis agrandando a Uribe, como la idea del referendo para volver a elegirlo de una vez, o como el plan de la senadora Ramírez para que él encabece la 'cruzada moral' contra? sus partidarios. Es para Sigmund Freud vivito y coleando.

Y es porque ésta, digamos 'disociación neurótica', es contagiosa y está afectando hasta a la misma oposición. Atropellados por esos tres hechos gravísimos, los voceros del Polo y algunos liberales han dado en la ilusión de que la mayoría está con ellos y que el apoyo a Uribe no es real. Por eso sus propuestas para salir de la crisis consisten en cerrar al Congreso y convocar a nuevas elecciones, en que se elija una Constituyente que limpie la política, o en reelegir Presidente y Congreso. Como si el 82 por ciento de los votos no fueran para Uribe, o como si en todos los pueblos y los barrios la gente no fuera a votar por los mismos y las mismas o sus clones. Samper, como siempre, es el más cínico. Propone que pasemos al régimen parlamentario, de manera que sean esos mismos y mismas y sus clones los que escojan al Jefe de Gobierno.

En este manicomio la crisis verdadera consiste en que no hay crisis. Hay tres hechos gravísimos pero a nadie le importan. Y porque no le importan no van a disolverse los partidos, ni habrá Constituyente, ni habrá en efecto salida de la crisis. Sólo el paso del tiempo.

Y es porque para salir en serio de la crisis habría que salir de quien está en el corazón de la crisis. Es lo que Mockus ha tenido el coraje de pedir. Pero el coraje de Antanas me recuerda la frase de Voltaire: 'No hay nada tan peligroso como tener razón en el manicomio'.


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jueves, 15 de mayo de 2008

TRAXMISION EN DIRECTO ((ANTIMILI SONORO))

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traxmision en directo ((Antimili SONORO)) Medellín, colombia 2008 en:

http://antenamutante.cajadinamica.info
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Traxmision Sabado 17 de Mayo.

Desde las 2 de la tarde

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