lunes, 26 de enero de 2009

EL ‘DOSSIER’ SECRETO DE LOS FALSOS POSITIVOS

El ‘dossier’ secreto de los falsos positivos

SEMANA revela el informe con el cual se destituyeron 27 oficiales del Ejército por falsos positivos y que había sido mantenido en secreto desde octubre. El problema es más profundo de lo que se cree.
En octubre pasado, cuando el presidente Álvaro Uribe conoció la investigación interna que había hecho el Ministerio de Defensa sobre falsos positivos, se puso pálido y se desplomó en una silla de su despacho. No era para menos. Los detalles sobre cada una de las muertes eran escabrosos y reveladores. «Yo he pedido resultados, no crímenes», dijo en ese momento, y tomó la decisión de destituir a 27 militares, muchos de ellos de alto rango. El informe de 70 páginas que tenía en sus manos documenta en detalle por lo menos 17 casos de posibles homicidios cometidos por batallones y brigadas que prácticamente estaban al garete.

El primer caso, y uno de los que los investigadores describen con más detalles, es el del señor Aycardo Antonio Ortiz, un campesino de 67 años que vivía en una humilde vivienda de madera en una vereda de Yondó, Antioquia, y a quien el 8 de julio pasado las tropas del Batallón Calibío, de la Brigada XIV, habían reportado como guerrillero muerto en combate. Según el Ejército, el hombre portaba un revólver calibre 38, una granada de mano, un radio, dos metros de mecha lenta y un pantalón camuflado. Elementos que aparecen en casi todos los casos de falsos positivos de forma recurrente y que de manera cínica algunos llaman «kit de legalizaciones».

La versión dada por el entonces comandante del Batallón, teniente coronel Wilson Ramírez Cedeño, es que un desmovilizado les había dado la información de que Aycardo pertenecía a las Farc, en donde usaba el alias de ’Murciélago’, y que cuando intentaron rodear su casa fueron atacados desde adentro con disparos, por lo que los soldados respondieron. Instalaron una ametralladora e iniciaron un combate en el que murió el presunto guerrillero. Ramírez dijo además que en la zona habían encontrado un campamento y una zona minada.

La comisión, al revisar documentos y evidencias técnicas recogidas en el terreno, pudo comprobar que la víctima era un conocido campesino de la zona, que nunca existió el desmovilizado mencionado por los militares, que la orden de operaciones se firmó el mismo día en el que ocurrió el homicidio -posiblemente después de su ocurrencia- y que jamás hubo informes de inteligencia que hablaran sobre alias ’Murciélago’. Como si fuera poco, que nunca hubo disparos de ametralladora contra la casa, ni campos minados, ni campamentos.

El caso de Aycardo Ortiz mostró hasta qué punto de degradación pudieron haber llegado porque el hijo de la víctima era un soldado campesino que había hecho parte del batallón que mató a su padre y, paradójicamente, tenía información de varias «legalizaciones» de personas asesinadas y presentadas como bajas en combate. El soldado le contó a un organismo internacional de derechos humanos cómo funcionaba el sistema de los falsos positivos en esa unidad y se convirtió en uno de los testigos clave de la Fiscalía dentro de la investigación.

Además del caso de Aycardo Ortiz, hay otros cinco casos, en la misma zona, atribuidos al mismo batallón. Un desmovilizado que vive en Yondó y que actúa como informante del Ejército también les contó a los investigadores cómo el capitán Javier Alarcón, quien era jefe de inteligencia de este batallón, consiguió un revólver 38 largo, de cacha ortopédica, para legalizar las muertes de dos jóvenes que aparecieron muertos cerca de una laguna.

Otro escandaloso episodio involucra al Batallón Bomboná, que actúa en el Magdalena Medio antioqueño. Se trata del testimonio escalofriante de un joven informante de ese batallón en Puerto Berrío, quien asegura que en enero de 2008 el soldado Amílkar Hernández le pidió que consiguiera un amigo y se fueran para una misión en el municipio de Vegachí. El joven fue hasta la casa de su amigo Johny Alexander Barbosa, a quien todos le decían la ’Tortuga’ porque era lento y un tanto perezoso. Éste dudó mucho en salir de su casa, pero al final aceptó la invitación y se fueron todos en sendas motos. Amílkar y el joven informante durmieron esa noche en el batallón, pero la ’Tortuga’ nunca llegó. Al día siguiente apareció muerto y fue presentado como un guerrillero muerto en combate. Según el joven informante, que ahora también es testigo de la justicia, el soldado Amílkar traía indigentes desde Medellín para asesinarlos y hacerlos pasar como bajas en combate.

La comisión investigadora verificó 46 operaciones sospechosas de este batallón ocurridas en los últimos dos años. En todas ellas había irregularidades como la ausencia de inteligencia que permitiera saber el objetivo de la operación, ni claridad sobre quién ordenó la tarea. Pero lo más revelador es que hay un patrón de comportamiento. En seis episodios idénticos se reporta un N. N. muerto en combate al que se le incautó un revólver o pistola, mientras los soldados que le dieron de baja dicen haber gastado 650 balas de fusil, ocho granadas de mano y cuatro granadas de mortero. Los investigadores cuestionan la existencia de estos combates y creen que hay indicios de que se usaron como pretexto para legalizar la munición que algunos soldados se roban y revenden en el mercado negro, tanto a la guerrilla como a las bandas criminales.

No sólo los encargados de estos batallones fueron destituidos. También el coronel Barrera, comandante de la XIV Brigada, pues la falta de control sobre las unidades militares de esta brigada era tal, que aunque estos eran casos reiterados, nunca se hizo una revisión de lo que ocurría. Cuando los soldados mataron a Aycardo Ortiz, la vereda entera se amotinó contra el Ejército en un hecho que fue conocido en toda la región. Pero Barrera no investigó el episodio.

El desgreño también le costó la salida al general Roberto Pico Hernández, jefe de la VII División, quien era el superior inmediato del coronel Barrera. Porque en la guerra los errores administrativos o de falta de supervisión se convierten en un grave riesgo para vidas humanas.

Algo similar le ocurrió al general José Joaquín Cortés, que comandaba la Segunda División, donde actuaban la Brigada 30, bajo el mando del general Paulino Coronado, y la brigada móvil 15, a cargo del coronel Rubén Darío Castro, que actúan en la provincia de Ocaña. Justo donde aparecieron como dados de baja en combate los 11 muchachos que habían desaparecido en Soacha. Lo más grave es que la División no inspeccionó a las brigadas en los últimos dos años ni una sola vez, a pesar de que había insistentes denuncias sobre homicidios fuera de combate en todas ellas.

La comisión examinó los documentos que soportaban las operaciones en las que murieron los 11 muchachos. A pesar de que casi todos ellos fueron reportados como miembros de bandas criminales, los investigadores se sorprendieron al encontrar que las secciones de inteligencia de estas brigadas no tenían información sobre estas bandas, ni sus organigramas. Apenas datos genéricos. Los oficiales no pudieron responder por el nombre ni el alias de ningún miembro de estas agrupaciones, ni su ubicación, ni modos de actuar. Resulta inexplicable que se planearan operaciones sin tener un objetivo claro. Los soldados salían sin saber a dónde iban, con quién iban a combatir, cuándo sería la operación ni para qué, y sin embargo, regresaban con N. N. muertos que engrosaban resultados operacionales que luego eran elogiados por sus superiores.

De hecho, la Fiscalía tiene dos militares como testigos protegidos que han contado con detalle cómo funcionaban las cosas en Ocaña. Uno de ellos explica que existía un grupo de soldados privilegiados que mantenían dinero en sus bolsillos, nunca eran enviados a patrullar a las zonas más selváticas y eran los hombres de confianza de algunos oficiales de la Brigada móvil XV. Según estos testigos, ese grupito era el encargado de planear los falsos positivos, que se volvieron algo común y corriente en esa guarnición. Después de la destitución de los militares, en Ocaña hubo toda clase de intentos por encubrir las irregularidades. En el Batallón Santander, adscrito a la Brigada 30, la Contraloría encontró que se alteraron los libros donde se registran los gastos reservados, usados para pagar informantes y recompensas. La próxima semana se conocerá un informe completo donde se documentan nueve hallazgos concretos sobre irregularidades de este tipo y que complicarán aun más la situación de los oficiales destituidos. Tan grave sería la situación de la Brigada Móvil 15 de esta unidad, que el alto mando militar decidió acabar con ella, enviar los soldados a otras regiones y constituir una nueva brigada móvil, la número 23, que se encargue de recuperar la confianza de la población en las Fuerzas Armadas en esa golpeada zona.

Hay que aclarar que la comisión del Ministerio de Defensa no hizo una investigación criminal. Este fue un grupo transitorio, liderado por el general Carlos Arturo Suárez, para saber qué había ocurrido realmente. Lo que encontraron es que el desgreño y la negligencia de muchos comandantes les facilitó la tarea a los criminales. Y aunque muchos oficiales en retiro y activos han intentado convencer al presidente Álvaro Uribe de que se apresuró al destituir a los 27 militares, y le han hecho dudar de si tal vez cometió una injusticia con muchos de los llamados héroes de la patria, el informe muestra problemas más profundos que la simple omisión de un puñado de oficiales.

A los crímenes de lesa humanidad que eventualmente se hayan podido cometer, se les agrega la evidente corrupción en muchos niveles. Por ejemplo, en el informe queda claro que hay una vena rota en la pérdida de munición. Es obvio que por esta vía se está alimentando un mercado negro del que se benefician, irónicamente, los grupos armados que el Ejército combate.

Por otro lado, el informe muestra que el afán de resultados ha hecho que los altos oficiales no se interesen en averiguar cómo se obtienen las bajas. Había muy poco control y siempre se desestimaron las denuncias sobre ejecuciones, con el argumento de que era una guerra «jurídica» de la guerrilla contra las Fuerzas Armadas. Un buen ejemplo de esta negligencia es el trato que recibió el sargento Alexánder Rodríguez, quien hace un año denunció ante la justicia los homicidios que estaba cometiendo la Brigada Móvil XV, de la que él hizo parte. Tres días después de radicar su denuncia, el entonces comandante del Ejército, general Mario Montoya, lo retiró de la institución, mientras al comandante de dicha Brigada, coronel Santiago Herrera, lo nombró su ayudante personal. En menos de un año Montoya mismo tuvo que destituir a su hombre de confianza por el caso de los jóvenes de Soacha. Quizá si en su momento hubiese escuchado al sargento Rodríguez, se habrían ahorrado muchas muertes.

Lo grave es que aunque el informe se centra en los casos antes descritos, el problema se presenta en muchas más brigadas. La semana pasada fueron destituídos 10 oficiales del Batallón La Popa de Valledupar, donde una nueva misión del general Suárez mostró un panorama similar. Y la decisión del ministro Juan Manuel Santos y del general Freddy Padilla de León es llegar al fondo del problema y acabar con esta práctica infame. Ya se están aplicando correctivos. En 2008 hubo 40 denuncias por falsos positivos. Una cifra mucho más baja que las de años anteriores, pero demasiado alta para un país que se precia de ser una democracia y un Estado de Derecho.

Muchos militares ven con malos ojos esta tendencia de destituir a los militares antes de que la Fiscalía compruebe su responsabilidad penal, y más aun hacerlo en público. En diciembre pasado, los oficiales en retiro le advirtieron al Presidente que el Ejército estaba desmoralizado y que incluso sus miembros no estaban combatiendo por temor a terminar en la cárcel. Eso no es tan cierto. Según fuentes del Ejército, efectivamente han bajado las operaciones y las bajas, pero esto se debe justamente a que las Farc están debilitadas y a los cambios de comandancia en casi todas las unidades.

Pero, además de los problemas administrativos y de la falta de control, hay otros asuntos que merecen un revisión por parte de las Fuerzas Armadas. Muchos militares destituidos eran considerados los mejores del Ejército. Y eso plantea preguntas morales. Muchos de estos hombres han ido borrando las fronteras entre el bien y el mal. Algo que suele ocurrir en conflictos irregulares y prolongados, donde el riesgo de degradarse como ser humano es constante.

Además, existe un gran interrogante sobre la consolidación de la seguridad democrática. Es llamativo que casi todos los casos de falsos positivos se hayan presentado en zonas donde prácticamente no hay guerrilla. Hace seis años el país tenía grupos armados por todas partes. Hoy una gran porción de territorio está libre de ellos. Los propios militares dicen que 19 frentes de las Farc desaparecieron y que se acerca el «fin del fin». Tampoco hay claridad sobre la magnitud que tienen las bandas criminales. Pero a los batallones que están en zonas prácticamente liberadas les siguen midiendo el éxito por sus combates. Quizá por eso muchos han tenido la macabra idea de crear estos falsos positivos. Vale la pena preguntarse, como lo hizo recientemente el académico José Fernando Isaza en su columna de El Espectador, si ha llegado la hora, en muchos territorios, de fortalecer más a la Policía que al Ejército.

Del informe también se desprenden dos dilemas que las Fuerzas Armadas deben resolver en lo inmediato. Cómo combinar una estrategia de conflicto con las del posconflicto que viven zonas ya medianamente liberadas de guerrilla y grupos paramilitares. Y cómo construir una ética de los derechos humanos sin que se inmovilice la iniciativa de la guerra.

En todo caso, el documento deja claro que el gobierno al destituir a los militares tomó una decisión acorde con la gravedad de los hechos. Hasta ahora, en las filas militares se había pensado que las faltas administrativas eran apenas errores de forma, pero las evidencias demuestran que se pueden llegar a convertir en el talón de Aquiles para ganar la guerra porque atentan contra el alma de la legitimidad del Estado. Ello, independientemente de lo que determine la Fiscalía, que en los próximos días decidirá cuáles de todos estos oficiales actuaron como criminales.

Extraido de:

www.dhcolombia.info

TEXTO PARA EL CONDENADO A MUERTE MUMIA ABU-JAMAL

Texto para el condenado a muerte Mumia Abu-Jamal

Para Mumia
Queridos amigos

Hemos andado, hemos hecho manifestaciones, hemos perdido banderitas, hemos cosido de nuevas, hemos escrito, siempre escrito, incluso si las respuestas nos eran robadas, le hemos deseado felicidades en todos sus cumpleaños, hemos nombrado a un vino en su honor, hemos aplaudido a su ciudadanía de honor en por lo menos 30 ciudades francesas, hemos ayudado a nombrar una Calle con su nombre, hemos depositado un ramo a los pies de la estatua de la Libertad, la verdadera, incluso si habían zodiacs en el Sena, hemos sido periodistas de nosotros mismos. Para despertar una lucha para su nuevo proceso jurídico o su liberación inmediata, para todos los presos políticos en los Estados Unidos y para la abolición de la pena de muerte, lucha que con el tiempo se anestesiaba, hemos ocupado el sitio de una sucursal que, en Francia, fabrica la molécula que anestesia al condenado durante la inyección letal. Hemos aprendido desde entonces que muchos de los sentenciados morían de dolor, hemos aprendido desde entonces que esta molécula no se utiliza incluso ni para los perros americanos. Hemos cubierto una Cadillac, pintada en blanco, de nuestros gritos, de nuestros escritos, de nuestros poemas, de nuestro tag-art, hemos tendido la mano a los sin papeles, les hemos dado el Papel, que él escribió para ellos, hemos tendido la mano a los raperos, a los slameros, a las cantantes de ópera, a una antigua Primera Dama, la misma que lo visitó y quiso ver su pie infectado a través del Plexiglas, hemos fundado los miércoles de la Concorde para él, hemos firmado kilómetros de peticiones para él, y también le hemos visitado en el final más profundo de Pensilvania, en la frontera con Virginia del oeste allí donde decapitan las montañas para tener acceso más rápido al carbón. Hemos visitado los museos vivientes de la cultura de la muerte.
Hemos recorrido los Estados Unidos para volver en el corredor de la muerte para explicarle: "Mumia, un joven hombre en Luisiana llamó a su madre para decirle que reventaba, el otro día, este otoño, porque le habían pedido de deshacerse de 5000 cadáveres todos matados de una bala en la sien a quemarropa en Nueva Orleans. Es el huracán Gustav que removió el agua de los pantanos e hizo subir a la superficie los cadáveres del Katrina". Para explicarle: "¿Sabes Mumia, 200 000 personas vestidas de blanco descendieron a la calle en Bélgica para honorar a las niñas martirizadas. Sus padres andaban en cabeza. Un periodista se acerca a uno de los padres: "Señor, tan sólo tiene que decir una palabra para que se restablezca la pena de muerte en Bélgica": El padre: "Esta palabra, no la voy a decir"."
Esta es la única vez que veo los ojos de Mumia llenarse de lágrimas.

"Me estás hablando de otro planeta".
¿Somos otro planeta? Permanezcamos lo que es humano en este otro planeta. Cerremos las puertas a lo inhumano que se importa. Hemos aprendido a conocer a lo largo de las visitas un poco mejor a Mumia: Su discreción, su pudor, su rechazo de la "people-isation". ¿Iros y ocuparos de Shaka Sankofa, ocuparos de los refugiados en el interior alcanzados por el Katrina. Ocuparos de Troy Davis, venga, ONA MOVE!? Lo aprendemos de su círculo: su vecino de celda le confía a una visitante de prisión que nos informa. Está en baja forma, cansado. Ha escrito tantos libros, se le pide tantos mensajes, es abogado de prisión para los otros antes de serlo para él mismo, es por ello que está agotado, es humano.

Este verano, un día tenía sed: Siempre deja caer un poco el agua del grifo antes de beber. Se tumba un rato bajo el sonido del agua que cae ?único ruido en esta celda construida para la privación sensorial. Se duerme. La inundación lo despierta: su mini Katrina de él. No me habla de ello. No habla de ello a los visitantes. Perdió documentos jurídicos y un cierto número de libros (a través de amazon.com, podéis enviarle para año nuevo un libro en inglés siempre que no haya inscripciones en el interior - hay que subrayarlo cuando se pasa el pedido). Hay muchas cosas que no os dirá si no os dais cuenta: "¿Pero no ve nada cambiado?" El visitante molesto estudia el box del que tiene tanta costumbre que olvida de sorprenderse: Siempre el mismo Plexiglas antibalas, Mumia con una ropa naranja vivo. "No nada". Vuelve a hacer la pregunta. Finalmente Pam Africa se vuelve la niña que se da cuenta que "El emperador está Desnudo". "Pero, ya no llevas las esposas". Él sonríe. Por fin, alguien se dio cuenta.
El arzobispo Desmon Tutu lo había visitado algunos meses antes, saliendo del corredor de la muerte, en estado de choque ¿Cómo se los puede encadenar en esta jaula de vidrio? ¿Incluso nosotros en el tiempo del apartheid? Los meses pasan. Nada silencio. Pero un día sin razón aparente, todos los condenados a muerte son librados de las esposas [grilletes de manos] durante las visitas.

Nos manifestamos en el ruido pero unas cartas se intercambian por correo diplomático. Unos países con pasados inhumanos se interrogan, se indignan, exponen las indignidades en términos de derechos humanos e internacionales.

¿Y él?
Él siempre escribe, en esta misma celda de condenado a muerte, sí, de condenado a muerte a pesar del disgusto de la desinformación. Él y otros, es verdad, ya no llevan las esposas durante las visitas e, incluso cansado, continúa durante más de una generación, él continúa continuando. Para él la hora que gira se mide a nuestras cartas. Cada carta enviada es un espejo mantenido frente a su valentía.
El Señor Jean-Jacques de Félice que nos dejó hace poco y que había ayudado discretamente desde hace generaciones a Negros Americanos en Francia, me hizo un día esta pregunta: ?Os veo tentar con vuestras subscripciones y vuestras colectas de pagar a Mumia una justicia. No estoy de acuerdo, la justicia no debería pagarse y tan cara además.? (En 1995, obtener un nuevo juicio para un condenado a muerte en los Estados Unidos costaba 2 millones de dólares. Para Angela Davis, fue entre 7 y 8 millones. Hasta hoy en día, las sumas reunidas para Mumia podrían ser aproximadamente el doble de aquellas reunidas para Angela?). El Señor de Félice se calla. Pero su mirada azul busca una respuesta. "¿Es una suma para un rescate y Mumia ha sido raptado?" pregunto. Él guarda el silencio. Esta fue una de las últimas veces que vi a Jean-Jacques antes que nos dejara como lo hicieron tantos otros amigos de Mumia: Jacques Derrida, Théodore Monod, y tantos otros?

Julia Wright
COSIMAPP
richardwrightcentennial.jw@gmail.com
Miembro de la Red MUMIA LIBRE Marsella, Montpellier, Barcelona.
DIRECCIÓN DE MUMIA EN LA GALERÍA DE LA MUERTE DE PENSILVANIA

Mumia Abu-Jamal
SCI GREENE
169 Progress Drive
Waynesburg, PA 15370
USA

tel: 00-1-724-852-2902

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¡NUEVO LIBRO DE MUMIA ABU-JAMAL !

"QUEREMOS LIBERTAD" Una vida en el partido de los Panteras Negras.

publicado en castellano por el Editorial Virus, 1a edición noviembre 2007.
www.viruseditorial.net

"WE WANT FREEDOM" A live in the Black Panther Party.
Ed. South End Press, Cambridge, Massachussets, USA
Copyright Mumia Abu-Jamal, 2004

publicado en francés:

"WE WANT FREEDOM" Une vie dans le parti des Black Panthers
Copyright para la edición francesa
Ed. Le temps des Cerises, éditeurs, 2006

Tel: 00 33 (0)1 49 42 99 11


http://www.nodo50.org/federacioniberica_cna/mostrar.php?id=a20a7e84193caf5c3499f08cb6698d65

[GRECIA] GRAN MANI ANARQUISTA EN ATENAS Y EN OTRAS CIUDADES

[Grecia] Gran mani anarquista en Atenas y en otras ciudades

Gran manifestación el Sábado, 24-01-´09. Entre 4.000-5.000 personas correspondieron a la convocatoria anarquista contra la ley "antiterrorista" y tambien de solidaridad hacía les detenides durante la rebelion de Diciembre. La manifestación empezó desde la Plaza de Monastiráki y atravesando toda la zona comercial de Atenas se dirigió hacia la Plaza de Sýntagma. Durante el recorrido se repartieron miles de panfletos, se realizaron pintadas y también se destrozaron varias camaras de vigilancia.

En la Plaza de Sýntagma los MAT atacaron brutalmente al cuerpo de la manifestación sin que hayan habido provocaciones (o les molestó el hecho que casi 5.000 personas acudieron a una manifestación anarquista?). Hubo una carga policial brutal, ya que el caracter de la manifestación era pacifico y la gente no estaba preparada ante un posible ataque. Muchos heridos, cabezas sangrando, gran uso de gases lacrimogenos, etc.

La manifestación se dirigió hacia la Propílea, donde empezaron las primeras barricadas y ataques a los MAT. Luego la gente se dispersó por el barrio de Eksárjia donde durante varias horas hubo una batalla campal en todas las callejones del barrio con barricadas y cocteles incendiarios. Cabe destacar el comportamiento de los ciudadanos en dicho barrio donde con gritos, insultos e incluso tirando agua desde sus terrazas intentaron echar la policia fuera del barrio.

Mientras tanto, durante el mismo día del Sábado...

Manifestación se realizó en Iráklio (Isla de Creta) convocada por los colectivos anarquistas de la ciudad donde participaron unas 200 personas. Destrozos a varias camaras de vigilancia, destrozos de la entrada del edificio de los Juzgados, pintadas, stencils y en la Plaza de Libertad un grupo destruyó completamente un coche de patrulla policial.

Más de 200 personas en la ciudad de Patra se manifestaron, donde se realizaron ataques a varias sedes de las prensas locales.

Ciudad de Rézimno (Isla de Creta): Unas 80 personas se manifestaron por el centro de la ciudad expresando su solidaridad con les detenides de la rebelion.

Mitilíni (Isla de Lesvos): Manifestación de más de 100 personas. Ataques a cajeros bancarios y a varias camaras de vigilancia.

Manifestaciones se realizaron también en Tesalónica, Ptolemaída, Vólos, Komotiní e.t.c.

http://www.alasbarricadas.org/noticias/?q=node/9695r

[ATENAS] CHOCAN ANARQUISTAS CON LA POLICÍA DURANTE PROTESTA

[Atenas] Chocan anarquistas con la policía durante protesta


lunes, enero 26, 2009
EFE.- Unos 300 miembros de colectivos anarquistas griegos protagonizaron hoy en Atenas enfrentamientos con la Policía, tras la celebración de una marcha para exigir la liberación de los detenidos durante los violentos disturbios del pasado mes.
Según informaron fuentes policiales a Efe, los manifestantes arrojaron piedras a los agentes del orden, que respondieron con gases lacrimógenos.
La marcha contra la violencia policial y por la liberación de los arrestados en diciembre reunió a unas 3.000 personas.

Los enfrentamientos comenzaron en la avenida Panepistimiu, a la altura del Parlamento griego, cuando unos 300 radicales arrojaron piedras contra las fuerzas del orden que se encontraban vigilando el edificio, según informaron los medios locales.

Un segundo foco violento se produjo frente a la Universidad de Atenas, en la misma vía, en la que se prendieron fuego a contenedores de basura y se dañaron los escaparates de varios comercios.

Los participantes en la manifestación llevaban pancartas que rezaban “Libertad para los detenidos” y “Todos a la calle para romper con el terror”.
Los disturbios ocasionaron problemas de tráfico en el centro de Atenas y perturbaron la actividad comercial de las tiendas.

La policía informó a Efe de que no hubo ni detenidos ni heridos, mientras que los “blogs” de grupos radicales aseguraron que hubo varios heridos y la Policía llevó a cabo arrestos.

La muerte el pasado día 6 de diciembre de un joven de 15 años por disparos de un policía desató una violenta ola de protestas en Grecia que se prolongó por tres semanas.

La situación económica, la corrupción gubernamental y la falta de oportunidades para la juventud alimentaron una serie de marchas pacíficas y enfrentamientos con la Policía que se saldaron con la detención de docenas de personas acusadas de actos vandálicos.

domingo, 25 de enero de 2009

EMMA GOLDMAN: LA MUJER MÁS PELIGROSA DEL MUNDO

Emma Goldman: la mujer más peligrosa del mundo

Pepe Gutiérrez-Álvarez (Para Kaos en la Red)

Cuando Emma Goldman, que había sido llamada por la prensa norteamericana «la mujer más peligrosa del mundo", murió oscuramente en un lugar de Canadá, un periodista llamado William Marion Reedy escribió que aquella pequeña pero formidable judía había estado «ocho mil años adelantada a la de su época". Sin duda, hay que considerar ésta como una opinión bastante exaltada, pero no sería injusto decir que estuvo (en muchos aspectos) muy por delante de su tiempo. Esta brillante discípula de Bakunin y de Nietzsche, no destacó siempre a igual altura, pero durante unos años llegó a convertirse en una auténtica pesadilla para el orden establecido norteamericano y en el terreno de la liberación de la mujer su voz resulta plenamente actual.

En su larga trayectoria vital, Emma recorre distintos momentos de la historia moderna; momentos que para esquematizar podemos dividir en dos partes y cuyo punto de separación tendría que ser la Primera Guerra Mundial.

Durante la etapa de preguerra, Emma fue una de las cabezas más visibles del radicalismo norteamericano, portavoz y símbolo de innumerables luchas desarrolladas contra los abusos y arbitrariedades del Estado liberal más represivo de su tiempo y sus posiciones anarcoindividualistas sé confunden a veces con las de la izquierda radical liberal o socialista. Posteriormente, su actuación al frente de la Liga Antiguerra sobrepasó los límites de libertad que podía conceder un Estado agresivo dispuesto a no perder la posibilidad abierta con la Gran Guerra de convertirse en una especie de tutor dominante del imperialismo británico todavía primer eslabón de la cadena imperialista. Desde entonces ya nada fue igual. Ningún gobierno, ningún otro Estado permitiría nunca más los márgenes de libertad que Emma había conocido en la preguerra; el mundo había cambiado de base y el liberalismo de la época del capitalismo concurrencial entró en el Museo de la Historia. Su vida y su época, concluyen abruptamente con la derrota de la República española atenazada entre el fascismo, el estalinismo y el liberalismo decadente, y el significado de todos estos fenómenos político-sociales la sobrepasaron. Ni siquiera consiguió sentirse de acuerdo con los dirigentes anarcosindicalistas españoles.

Esta “anarquista de ambos mundos", como la ha llamado José Peirats; nunca fue una militante organizada aunque tuvo parcialmente el mérito de sacar el anarquismo estadounidense del pantano individualista, germanista y terrorista en que lo había encerrado la poderosa personalidad de Johann Most (1). Tampoco fue una pensadora original. Su pensamiento es una peculiar síntesis de diversas escuelas anarquistas junto con unas buenas dosis de Nietszche y en sus reflexiones no trata de penetrar en los vericuetos de las contradicciones sociales. Sin embargo, sí fue una activista en el sentido más pleno de la palabra y en sus escritos se hizo eco de algunas de las concepciones más osadas y avanzadas de su época y les dio una proyección militante. A pesar de su individualismo tuvo la capacidad de identificarse con todas las causas -incluso las que causaban pavor entre sus compañeros-, y no tuvo miedo en nadar contra la corriente. Sólo que las olas que encontró desde que salió de Norteamérica eran más altas y más complejas que las que había combatido hasta entonces.

La rebeldía de Emma Goldman se gestó originalmente en la Rusia zarista donde había nacido el año 1869. En sus Memorias (2) recuerda a su padre, un trabajador que vivía en el ghetto judío, como “la pesadilla de mi infancia". Su madre, continuamente brutalizada por su marido -lo que era perfectamente legal en la legislación zarista-, tenía totalmente asumido el papel de mujer sumisa y atada a las tradiciones y costumbres, como lo demuestra el hecho de que cuando Emma empezó a menstruar a los once años, le dio una sonora bofetada y un rudo consejo: “Es lo que necesita una joven cuando se convierte en mujer, como protección contra la desgracia". El padre se quejaba constantemente de que Emma no hubiera sido el niño que él esperaba y preparaba para ella un destino idéntico al que conocía su madre. No tenía por qué saber nada: “Las jóvenes no tienen por qué saber demasiado, le gritó en una ocasión, sólo deben saber preparar un buen plato de pescado, cortar bien Ios tallarines, y dar al hombre muchos hijos”.

Desde luego, esto no era precisamente lo que soñaba Emma que era una niña muy imaginativa. Desde muy temprana edad se planteó dedicarse a la medicina, pero no tardó en comprobar que esto era prácticamente imposible. Su paso por la escuela primaria resultó brillante por su inteligencia natural, pero fue también tan conflictiva que vio denegado su permiso para acceder a la enseñanza secundaria. Tenía trece años cuando su familia se trasladó a San Petersburgo que era entonces el centro industrial e intelectual de todas las Rusias. Inmediatamente comenzó a ganarse la vida trabajando como obrera y al poco tiempo tuvo relaciones con miembros del movimiento nihilista que conocía por aquella época su apogeo, destacando en su interior una impresionante hornada de mujeres antizaristas como Vera Figner, Vera Sazsulith, Praskovia Ivanóvskaya, OIga Liubatóvicht y Elizabeth Noválskaya (3). No obstante, debido a su extrema juventud, su intervención en el movimiento oposicionista fue ínfima, aunque estas relaciones tensaron su vocación de rebelde.

En 1884, su padre arregló a muy «buen precio" su boda y creyó con ello poder domesticar al fin a su indómita hija, pero no fue así, Emma no consintió y amenazó con lanzarse al helado Volga sí la obligaban y en un momento determinado se puso de pie en el borde de uno de sus puentes. Su padre tuvo entonces que ceder, pero las tensiones con él fueron agravándose hasta que un año después Emma pudo huir a América, la «tierra prometida" para tantos rusos y sé estableció en Rochester junto con su hermana mayor. Ésta vivía en unas condiciones terribles y durante un tiempo Emma se vio sola y derrotada. Encontró trabajo en una fábrica y al poco tiempo después cometió la flaqueza de casarse con Jacob Kershher, un compañero suyo de trabajo, amable y cariñoso, pero a la postre un marido convencional que acabó haciéndosele insoportable.

Fue durante este tiempo de recién casada cuando Emma comenzó a frecuentar indistintamente los medios anarquistas y marxistas, pero tras un breve espacio de tiempo de indecisión tomó partido por los primeros fuertemente influenciada por el caso de los “mártires de Chicago" (4). Desde entonces siguió el proceso en todos sus detalles, hizo campaña a favor de los inculpados y leyó todo lo que sobre la anarquía le cayó entre las manos. Cuando los acusados fueron condenados a muerte, Emma dice que se sintió como si naciera de nuevo: había que cambiarlo todo. Se juramentó dedicar desde aquel momento a la actividad revolucionaria y lo primero que hizo fue divorciarse de su primer marido.

En Nueva York conoció a Johann Most, un ex-marxista alemán que había sido expulsado del Partido Socialdemócrata alemán por su “extremismo” y que se había convertido en el anarquista más afín con la teoría de la “propaganda por el hecho" o sea de la acción terrorista contra la injusticia y sus representantes llegando a escribir un tratado sobre diversas maneras de emplear esta clase de violencia minoritaria. Su personalidad atrajo fuertemente a Emma durante cierto tiempo y pasó a ser además de su discípula, su amante. Esto no duró mucho y Emma empezó a cuestionar ambos roles. Los métodos dominantes de Johann la rebelaron y su actuación le pareció sectaria ya que se restringía a los medios germanos y carecía de perspectiva de futuro ya que no iba en función de las exigencias de las luchas de masas. Emma no estaba persuadida de la bondad de un movimiento organizado (aunque cooperó con entusiasmo al lado de los sindicalistas revolucionarios), pero pensaba que la violencia podía aparecer como gratuita y no como una acción justiciera clara, al servicio de los trabajadores.

La ruptura entre Johann y Emma fue al mismo tiempo una crisis de un sector importante del anarquismo norteamericano y la parte que siguió el ejemplo de ella se abrió al movimiento real y rehuyó el ghetto de los diversos sectores de inmigrantes.

El lugar que había dejado vacío Johann no tardó en ser ocupado y esta vez por dos hombres a la vez. Se trataba de Alexander Berkman, que desde entonces pasó a ser su compañero casi inseparable, y un pintor también de origen ruso como Berkman y con los que estableció un menage a trois que transcurrió sin incidentes internos dignos de mención, pero que al puritanismo norteamericano le pareció el colmo de la perversidad.

Todo terminó sin embargo cuando Alexander, profundamente indignado por la masacre que la patronal había ocasionado entre los obreros con motivo de la huelga de Hamestead Steel, decidió ejecutar por su propia cuenta a Henry Clay Frick, un “tiburón de la industria" y responsable de la actuación de los pistoleros de la Pirkenton que habían disparado. El asunto no era fácil, con muchas dificultades consiguieron dinero para viajar a Pensylvania, el lugar de los hechos, pero carecían dé armas. Siempre al lado de Alexander, Emma llegó Basta el punto de intentar (sin éxito) ejercer la prostitución para conseguir el dinero, para comprarlas. Cuando lo consiguieron, el 12 de julio de 1892, Alexander se trasladó a Pittsburg y cumplió parcialmente su propósito ya que el gran magnate sólo resultó herido y no tardó en recuperarse. La naturaleza de clase de la justicia norteamericana se puso de manifiesto cuando el atentado de Berkman que no daba judicialmente para más de siete años por «homicidio frustrado" es condenado a veintidós años de cárcel mientras que Henry Clay Frick, responsable del asesinato de diez obreros no tuvo ni que pasar por la comisaría.

Después de este acontecimiento Emma consiguió la celebridad como incendiaria y roja. Protagonista de una gran campaña en defensa de su compañero y amante, demostró ser una soberbia oradora con una gran fuerza y convicción, aunque a pesar de todo no pudo evitar la suerte de Berkman que descendió literalmente a los infiernos del sistema penitenciario yanqui. Del "caso Berkman" Emma pasó a defender otras causas de la libertad y del movimiento obrero, ocasionando cada vez mayor escándalo y miedo entre los bien pensantes. El colmo de su actuación, que asombró a propios y extraños, tuvo lugar cuando asumió la defensa de León Czolgosz, un obrero de origen polaco que había causado la muerte del presidente McKinley en un atentado con una bomba. La prensa desarrollará entonces una gran campaña presentándola como la instigadora del crimen, aunque en realidad no había tenido nada que ver con éste (5) Ciertamente, Emma estaba muy lejos de aprobar la actuación de Czolgosz, pero estaba convencida que éste había actuado por indignación justiciera.

Por otro lado, ¿qué era un atentado individual? Poco, si se le comparaba con la represión y la muerte de decenas de sindicalistas y trabajadores. Así, si Czolgosz era culpable, ¿qué no sería el primer representante de la patronal En otra ocasión, cuando en plena guerra mundial, cuando un policía le habló de un atentado terrorista le respondió que en comparación con el terrorismo que se estaba desarrollando en Europa, aquel atentado «era pura bagatela". En este punto la posición de Emma tuvo lejos de alcanzar el rigor y el repudio que tuvo en otros anarquistas conocidos y sobre todo en los marxistas. Con actuaciones como ésta no tardó en hacerse sumamente impopular para los poderes públicos. La policía la vigilaba constantemente, obstaculizaba siempre que podía sus actividades, y la detuvo en tantísimas ocasiones que siempre llevaba consigo un libro para no perder demasiado el tiempo en prisión. La prensa sensacionalista la atacó continuamente. Se la culpó de ser la instigadora de numerosas luchas obreras promovidas, a veces espontáneamente y, a veces, por los "wobbies" (militantes del IWW), de conspirar para derrocar el gobierno constitucional, de revelar información sobre el control de la natalidad... de antipatriota y, por supuesto, de prostituta. Al margen de diversas detenciones menores, purgó durante dos años en una prisión federal donde en poco tiempo se situó a la cabeza de la lucha por la dignidad humana. Por ello desafió duramente a celadoras, policías, autoridades y tenebrosas celdas de castigo. Su actuación se dejó sentir y logró modificar bastantes cosas, y sobre todo ganó para esta causa a otra recluso, Kate O’Hara, que con el tiempo se haría famosa cuando tras salir de libertad se trasladó a California e inició desde allí una campaña de protesta contra los métodos carcelarios imperantes y con el tiempo llegó a ser directora de penales llevando a cabo notables reformas en el sistema.

En la cuestión del feminismo se puede decir, con palabras de Nietszche, que la Goldman fue una mujer contra su tiempo: el carácter vanguardista de sus concepciones llegó a soliviantar al mismísimo Kropotkin, el «príncipe anarquista" que la consideró excesivamente avanzadas. Fue llamada no sin motivo, la «Reina de los anarquistas" y simbolizó durante su época las posiciones de autonomía femenina, de amor libre, de una total falta de prejuicios... Emma llegó hasta asumir la defensa de los homosexuales, algo que casi ningún revolucionario notorio de su tiempo se atrevió a hacer.

En su formación revolucionaria, Emma fue antes feminista radical que anarquista. Como dice muy bien Alix Shulman, Emma: “Utilizó la doctrina anarquista para explicar la opresión que padecían las mujeres, pues sabía muy bien que la raíz de semejante opresión era más profunda que las instituciones. Cuando su anarquismo entraba en conflicto con su feminismo, reaccionaba siempre como feminista. A semejanza de muchas mujeres de la izquierda actual, se rebeló cuando los hombres radicales le menospreciaban por el sólo hecho de ser mujer...” (6)

El ideario personal de Emma era bastante distinto del de las corrientes feministas entonces predominantes, entre las cuales el anarquismo no se contaba. No podía estar de acuerdo de ninguna manera, con las sufragistas, ni en los medios ni en los fines; Emma no consideraba el sufragio una conquista importante y menos para formar parte de una democracia burguesa. Estaba un poco más de acuerdo con las socialistas que ponían un notable énfasis en la emancipación económica de la mujer, pero consideraba los partidos como una cadena y desconfiaba de cualquier programa político. Para Emma era mucho más importante el factor ideológico y creía que el centro del problema radicaba en el machismo, en el hecho de que los hombres eran “tiranos inconscientes" y la sumisión actuaba sobre las mujeres como un «tirano interno".

La mujer estaba educada para ejercer como tal (“Casi desde la infancia, escribió, las jóvenes aprenden que el más alto objetivo en la vida es el matrimonio"), eran incapacitadas para el goce sexual, por lo cual «la vida de estas muchachas se destruye por la frustración". En el momento en que la mujer contempla la sexualidad de igual a igual que el hombre, sistemáticamente es tratada como alguien monstruoso o enfermizo. Hasta los hombres más avanzados se sienten incómodos ante mujeres así y actúan sin excepción en plan dominante. Por eso, Emma tiene claro que la emancipación de la mujer será obra de la mujer misma:

El desarrollo de la mujer), su libertad, su independencia, deben de surgir de ella misma, y es ella quien deberá llevarlos a cabo. Primero, afirmándose como personalidad y no como mercancía sexual. Segundo, rechazando el derecho de cualquiera que pretenda ejercer sobre su cuerpo; negándose a engendrar hijos, a menos que sea ella quien los desee; negándose a ser la sierva de Dios, del Estado, de la sociedad, de la familia, etc., haciendo que su vida sea más simple, pero también más profunda y más rica. Es decir, tratando de aprender el sentido y la sustancia de la vida en todos sus complejos aspectos, liberándose del temor a la opinión ya la condena pública. Sólo eso, y no el voto, hará a la mujer libre (7).

Sin embargo, aunque en lo fundamental, será difícil encontrar hoy alguna feminista que no esté de acuerdo con lo que aquí se dice, en el último aspecto la posición de Emma careció de cualquier proyección al margen de las huestes ácratas, entre las cuales destacó también otra gran personalidad femenina llamada Voltairine de Cleyre (8). La mayoría del feminismo militante nunca subestimó la importancia de la lucha por un derecho que le permitió conocer, como diría Emmeline Pankhurst, “la alegría de la lucha", y sentar las bases de movimientos ulteriores. La mujer no habría llegado a hacer las conquistas que ha hecho sin el sufragismo y sin la labor de las socialistas en los partidos y sindicatos obreros. El punto más débil de Emma fue su vanguardismo que sólo conectó con las masas precisamente en aquellos momentos en que las luchas concretas cobraban alas a partir de una pequeña reivindicación. . .

Fueron muy pocas las mujeres de su época las que llegaron a repudiar el puritanismo como ella. Emma estaba convencida de que el sexo era «tan vital como la comida y el aire", y subrayó la contradicción que existía en el hecho de que las mujeres fueran obligadas por una parte a ser asexuadas y por otra, a vender su cuerpo a través del matrimonio o la prostitución pública. Llegó a estas conclusiones no a través de una sistematización teórica -aunque fue muy influida por Havelock Ellis y por Margaret Sangers-, sino a través de una ardua experiencia conseguida cuando trabajó en diferentes ocasiones como obrera y, sobre todo, cuando ejerció durante algún tiempo como asistente sanitaria. En su inquieta vida, también trató en múltiples ocasiones con «mujeres de vida fácil" en las que encontró no pocas amigas que la apoyaron y la escondieron en momentos verdaderamente difíciles cuando huía de la policía o de los pistoleros de la patronal preocupados por sus denuncias de las injusticias laborales o de otros problemas. Emma llegó a ver en estas mujeres una paradójica síntesis del problema femenino:

No existe un sólo lugar donde la mujer sea tratada sobre la base de su capacidad de trabajo, sino a su sexo. Por tanto, es casi inevitable que deba pagar con favores sexuales su derecho a existir, a conservar una posición en cualquier aspecto. En consecuencia, es sólo una cuestión de grado el que se venda a un sólo hombre, dentro o fuera del matrimonio o a muchos. Aunque nuestros reformadores no quieran admitirlo, la inferioridad económica y social de las mujeres es la responsable de la prostitución (9).

Con opiniones como ésta, no era de extrañar que Emma pareciera una auténtica bestia negra a unas autoridades puritanas e hipócritas. Un periodista diría que “fue enviada a prisión por sostener que las mujeres no siempre deben mantener la boca cerrada y su útero abierto". El caso es que en cada conferencia o mitin que daba sobre la cuestión de la mujer, las autoridades dudaban si encerrarla ya antes y si no lo hacían es porque temían que podía ser peor por la campaña que se desataría en su defensa. Mientras que llamó a las mujeres a no tener como objetivo el matrimonio ya conseguir mejoras en las fábricas, o su propia determinación, la cosa no pasó de unos días entre rejas, pero cuando el 23 de marzo de 1915, delante de una amplia audiencia en el "Sunrise Club" de Nueva York, explicó quizá por primera vez en la historia, cómo tenían que ser utilizados los anticonceptivos, la paciencia policíaca alcanzó un techo.

Fue entonces arrestada ipso tacto y llevada a un juicio que se convirtió en un acto espectacular durante el cual -no sin una contradicción por su parte- aprovechó magistralmente las tradiciones democráticas revolucionarias de los «padres de la patria" norteamericana para denunciar un poder que traicionaba sus propios Dioses democráticos cuando les convenía. Gracias a su brillante autodefensa el juez le dio a elegir entre pasar quince días en un taller penitenciario o pagar una multa de quince dólares. Como la ayuda en estos casos siempre era generosa, Emma optó por lo segundo.

En Nueva York, Emma vivía habitualmente en el bohemio «Greenwich Village", tal como la muestra la famosa película de Warren Beatty, Reds (10). Puede decirse que en la atmósfera de este barrio se hallaba como un pez en el agua, y volvía a él siempre después de una campaña política. Allí se encontraban amalgamadas las vanguardias estéticas, morales y políticas, y Emma representaba junto con Berkman y el italonorteamericano Carlos Tresca, el sector ácrata. El barrio era en ocasiones la caja de resonancia de las campañas políticas de los radicales como en la que, bajo la inspiración de John Reed y con el apoyo del dirigente de los IWW, Dan Heywood, montaron una impresionante obra teatral en la calle que representaba la terrible huelga de Patterson. Económicamente la obra fue un fracaso, pero emocionalmente conmovió los cimientos del lugar.

Cuando estalló la Gran Guerra en agosto de 1914, Emma empezó a trabajar con todas sus fuerzas contra la intervención norteamericana en el conflicto y fundó junto con Reed, Berkman, Tresca y otros amigos la Liga Antialistamiento que llegó a ser el centro neurálgico de toda la agitación pacifista y antipatriotera. No pasó mucho sin que fuera de nuevo detenida y juzgada al tiempo que las revistas que dirigía con Berkman fueron cerradas e invadidas por la policía. Situada delante de los jueces no tuvo inconveniente en declarar: “Ninguna guerra se justifica si no es con el propósito de derrocar el sistema capitalista y establecer el control industrial de la clase trabajadora" (11).

Por esta razón, insistió en otra intervención, habían sido consecuentes haciendo propaganda antimilitarista desde el inicio de sus vidas militantes, aunque, al contrario que el gobierno, la Liga que representaban jamás había hecho nada contra la conciencia de nadie, sólo desertaban los que no querían participar en una carnicería motivada por intereses financieros. Esta vez, a pesar de todo el genio polémico de Emma, el veredicto del tribunal fue más allá de la multa o la cárcel, y siguiendo los dictados del gobierno de Wilson fueron obligados al destierro fuera del país. Para Emma aquello era pura y simplemente un robo de su ciudadanía, pero significaba más; era el fin de un período de una mayor flexibilidad democrática. Cuando se enteró de la noticia un fiscal de Washington pudo comentar con ironía: “Con la prohibición que se avecina y Emma Goldman que se va, este país será muy monótono".

El nuevo país al que iban a encaminarse había sido el suyo de la infancia y ahora se encontraba bajo el signo de una revolución que les llenaba de esperanzas. Seis días antes de la Navidad de 1919 salían hacia su nuevo destino en el "Buford", un desvencijado navío militar. Emma y Alexander no compartían el estrecho criterio de muchos anarquistas que reducían la revolución de Octubre a un golpe de Estado dado por la izquierda. Para ellos, Octubre había sido la culminación de la revolución rusa y miraban a los bolcheviques con ojos de buenos amigos y estaban en buena medida convencidos de que éstos se habían apropiado de ciertas premisas libertarias para proclamar que todo el poder debía de ser para los soviets, o sea para los consejos obreros de obreros, campesinos y soldados. Durante los primeros tiempos, que coincidieron con una indescriptible guerra civil que destruiría radicalmente las bases materiales de la revolución, ambos trabajaron junto con los bolcheviques que se habían convertido en un Ejército Rojo disciplinado para vencer. Durante este tiempo polemizaron con los anarquistas que se negaban a colaborar y se establecieron un poco como un puente entre ellos y el poder revolucionario. Esta actitud, fundamentalmente positiva, comenzó a cambiar al final de la guerra cuando los bolcheviques fueron prohibiendo las diferentes tendencias socialistas disconformes con su programa y sus métodos y fueron enfrentándose a las revueltas campesinas y obreras con las armas. El punto definitivo de su ruptura ocurrió en medio de los acontecimientos de Kronstadt en marzo de 1921, en los que un grupo insurreccionado levantó la bandera de una tercera revolución y los bolcheviques los reprimieron por medio de la fuerza" (12)

Entre enero de 1920 y marzo de 1921, Emma y Berkman trataron de mediar contra las actuaciones represivas de la Cheka, constituida según expresión de su máximo jefe Félix Dzherjinski, por santos y canallas. Se entrevistaron sucesivamente con Lenin y Trotsky que prometieron revisar algunos casos; con Máximo Gorky al que encontraron apesadumbrado por su mala conciencia -se había opuesto inicialmente a la revolución- y por el terrible analfabetismo del pueblo incapaz de asumir las responsabilidades del poder con sus propias manos; con Alejandra Kollontaï que les argumentó que en toda gran obra tenían que existir pequeños errores; con los delegados de origen libertario del II Congreso de la Internacional Comunista como Víctor Serge, Alfred Rosmer, Joaquín Maurín, etc., pero todo fue prácticamente inútil. El caso de Maknó se sumó al de Kronstadt y la ruptura fue tan radical que los dos se convirtieron en la principal fuente de las acusaciones anarquistas contra el comunismo ruso.

En contra de los bolcheviques, Emma vuelve su mirada hacia Kropotkin al que había conocido antes en un Congreso anarquista. El "príncipe anarquista" que durante la Gran Guerra y en la primera etapa de la revolución rusa había indignado a Emma por su actuación pro-Entente y de apoyo al Gobierno provisional -Kerensky quiso hacerlo ministro-, se encontraba ya agonizante y soñaba con una nueva Rusia estructurada por comunas que organizarían la pequeña industria artesanal, industrial y campesina que se federarían entre sí... Durante cierto tiempo y por miedo de hacerle el juego al imperialismo que tenía cercado el «país de los soviets", ninguno de los dos escribió nada para el gran público, pero en 1922 decidieron hacerlo. En uno de sus trabajos, Emma escribe:

Quizá la revolución de Rusia nació ya sentenciada. Llegando arrastrada por los cuatro años de guerra, que habían aniquilado sus mejores valores y devastado sus mejores y más ricas comarcas, es posible que la revolución no hubiese tenido suficientes fuerzas para resistir los locos arrebatos del resto del mundo. Los bolcheviques afirman que fue culpa del pueblo ruso que no tuvo suficiente perseverancia para resistir el lento y doloroso proceso de cambio operado por la revolución. Yo no creo eso y aceptando que esto fuese cierto, yo insisto, sin embargo en que no fueron tanto los ataques del exterior como los insensatos y crueles métodos que en el interior estrangularon la revolución y la convirtieron en un yugo odioso puesto sobre el cuello del pueblo ruso. La política marxista de los bolcheviques, alabada en un principio como indispensable a la revolución para ser abandonada después de haber introducido el descontento, el antagonismo y la miseria, fueron los verdaderos factores que destruyeron el gran movimiento e hicieron perder la fe del pueblo (13).

Su profunda aversión al bolchevismo llevó a Emma a no distinguir en su interior el más mínimo matiz. De esta manera, cuando tenían lugar los llamados ""procesos de Moscú", no dudó en escribir un panfleto contra Trotsky que tenían un título bastante explícito: Trotsky habla demasiado. Para ella, éste no había hecho otra cosa que preparar el camino de Stalin y calificó -junto con la CNT- a los "procesos" como un mero ajuste de cuentas entre "autoritarios". Durante la guerra civil española llegó a hablar de "contrarrevolución marxista" para definir la política estalinista, y solamente cuando la represión se abatió contra el POUM trató (paradójicamente) a Andreu Nin y a sus compañeros de "verdaderos bolcheviques".

El nuevo exilio de Emma Goldman estuvo lejos de ser dorado. No pudo volver a los Estados Unidos hasta después de muerta y las cancillerías europeas, temerosas de su fama de agitadora, le negaban sistemáticamente un visado. No obstante, aún pudo palpar por última vez la miel de la fama y de la simpatía de las masas cuando un mitin suyo en Canadá congregó a veinticinco mil personas. Después de muchas tentativas consiguió un albergue en Inglaterra gracias a los esfuerzos de la izquierda laborista, en particular a Harold Laski, teórico de la "revolución consentida" con el que tuvo amistad aunque no llegara obviamente a comulgar con sus ideas.

En 1931 escribió su autobiografía Living my life (Vivir mi vida) que será un gran éxito editorial internacional y que representa su mayor esfuerzo literario.

Pero a pesar de este triunfo personal, aquella fue una mala época para Emma. En Inglaterra no podía intervenir en la política y se encontraba por primera vez desarraigada, sin un campo de acción donde proyectarse. Se encontraba profundamente deprimida cuando le llegó la terrible noticia de que su compañero incondicional Alexander Berkman se había suicidado en París. Berkman estaba al parecer muy enfermo y muy desalentado por graves problemas con su nueva compañera, además el clima de tensiones y desavenencias entre los anarquistas rusos en el que la tensión resultaba insoportable. Cuando llegaron las noticias de ¡a guerra y la revolución española, Emma comentó que igual que ella Berkman hubiera renacido con entusiasmo.

A pesar de toda las clases de obstáculos que le ponían las autoridades británicas, Emma no pudo permanecer totalmente alejada de unos acontecimientos que parecían con firmar sus convicciones de que una revolución anarquista era posible. Aunque no pudo instalarse en España como era su deseo logró arreglar las cosas para poder efectuar tres largas visitas. En una de ellas visitó con entusiasmo el frente de Aragón, conoció las experiencias comuneras y departió animadamente con figuras del anarquismo como Durruti que la causó una honda impresión.

Aunque el idioma era una barrera difícilmente franqueable para actuar en el escenario español, se esforzó a pesar de las prohibiciones del gobierno inglés en fomentar la solidaridad con los combatientes. Su admiración por la valentía y el entusiasmo de sus compañeros españoles no le llevó como a otros ilustres anarquistas extranjeros a plegarse ante la orientación política de la CNT-FAI. No comprendía ni admitía que los anarquistas pudieran colaborar con los republicanos y con los comunistas en unas tareas gubernamentales que iban en contra de la revolución que sus bases militante estaban llevando a cabo. Se encontraba ante este problema bastante sola y se sintió internamente dividida entre sus convicciones y sus simpatías. Por un lado estaba persuadida de que en un mundo que se derrumbaba a su alrededor no había más salida que la anarquía, pero por otro intentaba comprender y veía que los dirigentes anarcosindicalistas aunque no actuaban en "provecho propio" y "eran demasiado humanos". No por ello podía dejar de denunciar una política "rayana con el oportunismo" y planteó sin éxito sus desavenencias en la Internacional Libertaria, aunque nunca hizo una crítica sistemática y rigurosa.

La derrota de la revolución y de la República española cerraron el tiempo que se había dado por delante de su compañero y el 17 de enero de 1940 una hemorragia cerebral le causó la muerte. Con ella moría en cierta medida, toda una época; moría una mujer que sería la más alta expresión del feminismo libertario cuyos frutos sobrepasa rían el campo de la anarquía y extendería su influencia entre todas las ramas del feminismo radical.

Notas

(1) Johann Most, célebre y controvertido anarquista alemán (Augsburg, Alemania, 1846-Cincinnatti, USA, 1909), que extendió sus actividades por su propio país, Austria, Inglaterra y Estados Unidos. Algunos historiadores lo equiparan como profeta a Bakunin y Kropotkin, aunque la mayoría lo ven como un turbio representante del terrorismo. Richard Drinon lo describe como un personaje que «llegó a convertirse en una figura verdaderamente trágica, en una “criatura de Andreiev, a quien todos abofeteaban: no querían aceptarlo en ningún trabajo por temor a que su rostro ahuyentara a los clientes; las muchachas y las mujeres rechazaban con repugnancia sus intenciones y, finalmente, la prensa, en especial la norteamericana, utilizaba la cara barbuda de Most, coronada por una mata de pelo, como modelo para la caricatura del anarquista que lleva la bomba bajo el brazo». Hijo de una familia pobre, Most tuvo una enfermedad que duró cinco años, y después de una intervención quirúrgica le deformó para siempre el rostro. Lo maltrataron una madrastra cruel y el no menos cruel patrón que lo tenía como aprendiz. Se educó con su propio esfuerzo y se hizo zapatero. Como «compagnon» viajó por toda Alemania, Austria. Italia y Suiza. Fue en este último país donde se adhirió a la AIT.

En el verano de 1869, fue encarcelado en Viena, debido a una soflama revolucionaria. Un año después de haber participado en la organización de una manifestación pública en demanda de la libertad de palabra y de reunión, fue sentenciado a cinco años acusado de «alta traición». Después de algunos meses de prisión, fue indultado y expulsado de Austria. En Alemania tomó parte en el partido socialdemócrata. Fue elegido en 1874 diputado socialista en el Reichstag. En 1880, cuando la Ley contra los socialistas, se refugió en Inglaterra (algunos de sus adversarios anarquistas achacan a esta frustración de su carrera parlamentaria su inclinación bakuninista). Bastante radicalizado, funda Freiheit (Libertad), en abierta polémica con el órgano oficial del SPD, Sozialdemokratic. Es expulsado por indisciplina, y evoluciona hacia el anarquismo. Most ayuda a crear algunos núcleos minoritarios en Alemania, y contribuye a que los «jóvenes socialistas» y la facción de izquierda del socialismo austriaco, evolucione hacia el anarquismo. En 1881 pasó seis meses de cárcel debido a un artículo en el que se mostraba un entusiasta de la táctica nihilista que acababa de ejecutar al zar Alejandro II. Esta confianza en la violencia le llevó a escribirá menudo cosas como la siguiente: «¡La dinamita! El mejor de los inventos. Introdúzcanse varios kilos de esta preciosa sustancia en un tubo, obtúrense ambos extremos, métase un dedal provisto de mecha, colóquese junto a un grupo de los ricos parásitos que viven del sudor de otras frentes y préndase fuego a la mecha. El resultado es de los más maravilloso y reconfortante... Medio kilo de esta excelente sustancia basta para hacer saltar por los aires a unos cuantos explotadores; ¡no lo olvidéis!».

No era Inglaterra entonces un terreno propicio para la vehemencia de Most y entonces emigró a los Estados Unidos. Su entrada en la escena norteamericana no pudo ser más apoteósica. Fue recibido con un mitin multitudinario y en poco tiempo, se puso a la cabeza de las dispersas huestes libertarias —compuestas primordialmente por emigrantes europeos y consiguió arrancar una importante fracción de las filas socialistas a través de varios debates públicos donde impuso su talla como polemista y orador. El medio primordial de la influencia de Most en Norteamérica fue la emigración que hablaba en alemán. Con la colaboración de Albert Parsons y de August Spies, Most redactó el famoso Manifiesto de Pittsburg, en el que se limita a reproducir esquemáticamente algunas de las ideas motrices de Bakunin. En primer lugar —y no es casualidad— el Manifiesto dice que «debía de destruirse por cualquier medio el orden social existente»; en segundo término postula la necesidad de organizar la producción siguiendo el esquema colectivista de su maestro y, en tercer lugar, exigía el «libre intercambio de productos equivalentes por y entre organizaciones productoras no lucrativas, sin mediación del comercio». Su ideario incluía además el federalismo, las cooperativas de producción, pero sobre todo insistía en la rebeldía permanente y por cualquier medio. Most se mostró largamente reacio a los planteamientos comunistas de Kropotkin.

Siguió publicando Freiheit, así como algunos folletos como La peste religiosa (1883), La bestia propietaria, La sociedad libre, donde desarrolla su concepción más personal del anarquismo y en 1899 muestra de su conversión al comunismo publicando El comunismo libertario. Ya 1891 había publicado en alemán el libro de Bakunin Dios y el Estado, En 1897, Most se hizo cargo de otro periódico, el Diario de los Trabajadores. En 1886, después de los sucesos de Haymarket, una de sus editoriales incendiarias le llevaron de nuevo a la cárcel, esta vez a la penitenciaria de Blakwell, Nueva York. Poco después lo descubrió Emma Goldman, que se sintió fascinada por su fulgurante personalidad. Él se sintió idolatrado y quiso tenerla a su servicio. Lo «único que le importa, dice, es tener cerca a su mujercita». Cuando demuestra su independencia, Most se siento traicionado. En 1891 Emma se aproximó a los adversarios de Most dentro del movimiento, al grupo «Autonomy», en el que Joseph Peukert tenía el papel más activo. Este grupo criticaba a Most por su tendencia conspiradora y autoritaria. En tanto que Emma Goldman se insertó en un movimiento crítico y radical muy amplio, Most siguió aferrado a su ámbito germano y fiel a los métodos violentos y conspirativos. Nunca llegó a ejercer una influencia social organizada. Siguió luchando con su periódico hasta que la muerte le sorprendió durante una gira de agitación. Su figura atrajo la imaginación de Henry James que lo inmortalizó como el misterioso Hoffdahl de su obra La princesa Casamissima. Rudolf Rocker escribió una biografía suya, Joham Most. La vida de un rebelde (La Protesta, Buenos Aires, 1927).

(2). Cf. Living my life (hay una traducción castellana editada por la Fundación Anselmo Lorenzo en dos volúmenes). A considerar también: Emma Goldman. Anarquista de ambos mundos, Campo abierto, ed. Madrid, 1978 (hay una edición Laia de Barcelona con otro subtítulo: Una anarquista en la tormenta del siglo). Otra biografía suya es la de Richard Drinon Rebelde en el paraíso, Ed. Americalee, Buenos Aires, 1960.

(3). Cf. Cinco mujeres contra el zar, Ed. ERA, México, 1981.

(4) El primero de mayo de 1886 los trabajadores de máquinas agrícolas de McCormick de Chicago se declararon en huelga para obtener una jornada de trabajo de ocho horas. El día tres con ocasión de un mitin solidario la policía cargó contra los trabajadores, entonces fue cuando una bomba anónima estalló causando cuatro muertos y una veintena de heridos. La administración americana, a falta de culpable conocido, quiso hacer un escarmiento contra el movimiento obrero y tras un juicio fantoche asesinó a los organizadores de un Congreso anarquista celebrado en las proximidades, en Pittbourg, aunque ninguno de los inculpados estuvo en el mitin. Su voluntad de ser enterrada junto a los «mártires de Chicago» fue respetada por la administración Roosevelt. joven marido para trasladarse a Nueva York. Tenía a la sazón veintiún años, pero se encontraba ya bastante curtida por la vida.

(5). León Czolgosz se había acercado a Emma en una ocasión pero sus amigos sospecharon de él. Era muy posible que hubiera realizado el atentado para hacerse valer en el medio anarquista más radical.

(6). Prólogo de Tráfico de mujeres y otros ensayos sobre el feminismo, Ed. Anagrama, Barcelona, 1977, p. 14. Algunos de sus escritos (Amor y matrimonio, La tragedia de la emancipación femenina, fueron publicados por las Mujeres libres.

(7). Ibidem, p.18.

(8). “La más bella flor de esa evolución libertaria -de los demócratas de izquierda- entre americanos que, sin preocuparse de las escuelas socialistas y anarquistas europeas, trataban simplemente de combinar al máximo de libertad, de solidaridad y de sentimientos revolucionarios como abnegados para los trabajadores explotados, para las mujeres enfeudadas a las costumbres de la familia, para la humanidad sometida a los gobernantes fue Voltairine de Cleyre (1886-1912) inspirada sus comienzos por el libre pensamiento, el martirologio de Chicago y las ideas e impulsiones de ayer, D. Lum (1839-1893), pero llegada durante sus veinticinco años de actividad a una concepción de la anarquía que fue tal vez la más amplia, tolerante, y además seria, reflexiva, que conocemos al lado de Eliseo Reclús. En su conferencia sobre la anarquía dada en Filadelfia de 1902, explica las diversas concepciones, la individualista, la mutualista (Lum), las colectivistas, la comunista en perfecta igualdad y explica las diferencias por los ambientes y personalidades donde han nacido. Si se hubiera dado siempre en esta posición, cuántas animosidades estériles nos habrían sido ahorradas!" Max Nettlau, Historia de la anarquía, Ed. Zafo, Barcelona, 1978. Cuando un senador reaccionario dijo que daría gustosos mil dólares por disparar a bocajarro contra un anarquista, Voltairine se ofreció como blanco.. Esto fue lo que hizo, ser el blanco de un pistolero, seis años más tarde y quedó desde entonces maltrecha, Sin embargo, ella no quiso llevar al autor a los tribunales.

(9) Tráfico de mujeres, Pág. 38.

(10) Quizás uno de los aspectos positivos de esta película sea su colaboración al redescubrimiento de Emma que empero, aunque muy bien interpretado por Mauren Stapleton, aparece extrañamente como una mujer solitaria, sin Berkman y bastante cortada de su contexto real de intervención. Sobre Reds me permito señalar mi trabajo sobre la película aparecido en la antología de John Reed titulada Rojos y Rojas (Ed. Intervención cultural/El Viejo Topo, Barcelona, 1999).

(11). Esta fórmula era la defendida por los teóricos del «Industrial Worker of World", de inspiración marxista. Se trataba de una dictadura del proletariado basada en los sindicatos y el control obrero de las industrias.

(12). Una versión bastante detallada y reflexiva sobre estos acontecimientos es la de Paul Avrich, Kronstadt 1921, Ed. Proyección, Buenos Aires. Avrich demuestra que: a) los ocupantes de la fortaleza no eran anarquistas y querían unos soviets sin bolcheviques; b) que los blancos deseaban fervientemente su victoria; c) que los bolcheviques no tuvieron más remedio que intervenir. Me remito a los artículos sobre la cuestión aparecido en Kaos.

(13). Dos años en Rusia, Pequeña Biblioteca, Mallorca, 1978, págs. 27-28. Berkman publicó tres pequeños libros sobre el tema: La rebelión de Kronstadt, El mito bolchevique y La revolución rusa y el Partido Comunista. Emma igualmente trata ampliamente el tema en su autobiografía.

Kaosenlared - Domingo.25 de febrero de 2007

[GRECIA] GRAN MANIFESTACIÓN SOLIDARIA EN ATENAS

[Grecia] Gran manifestación solidaria en Atenas

Grande manifestación solidaria ayer en Atenas con la participación de cerca de 10.000 personas. En la manifestación participaron anarquistas, izquierdistas, Asociaciones de trabajadores y muchos inmigrantes. Por una vez más, la GSEE (Confederación General de Trabajadores) no participó y ni siquiera se posicionó con respeto al ataque contra la trabajadora y sindicalista Konstantina Kúneva.

Poco antes de empezar la manifestación un grupo de personas realizó pintadas en varia bocas de metro como: Sollidaridad con K. Kúneva, ISAP-OIKOMET (la empresa de la limpieza) Asesinos, Su riqueza es nuestra sangre.

La manifestación se dirigió hacia el Ministerio de Trabajo. Ahí, despues de haber tirado botes de pintura, los MAT atacaron brutalmente con gases lacrimogenos conseguiendo partir la mani en dos partes. Despues de un ataque organizado con piedras y cocteles molotov la gente consiguó unirse de nuevo y todos sigueiron hacía el barrio de Gkázi. Durante el recorrido se hicieron ataques a bancos, destrozos a cajeros automaticos y también a varias cadenas de tiendas. El barrio de Gkázi se convirtió en un campo de batalla con barricadas y contenedores quemados.

Un articulo interesante sobre la manifestación de ayer. (extraido de www.athens.indymedia.org).

La manifestación solidaria de ayer nos enseñó a todes algunas cosas.

1) La rebelion de Diciembre ha cambiado la manera de funcionar en la calle. La violencia, como una práctica social, se ha difundido tanto que ya practicamente es imposible controlarla. El proceso de dicha difusión, de la contraviolencia, empezó con el movimiento estudiantil durante el año 2006-2007, pero ya la composición del proletariado que sale a la calle es muchisimo más amplia. Aunque el nivel de la contraviolencia ha bajado bastante, comparandola con la de Diciembre, sin embargo el "olor", la "sensación" siguen siendo los mismos. La gente que atacó ayer a los antidisturbios, delante del Ministerio de Trabajo, era una respuesta clara al vitriolo ácido que recibió K. Kúneva. Demostró que ya tiene claro que el ácido era la otra cara de la bala que asesinó a Aléksandros. También, la mayoria de la gente que decidió no atacar a los antidisturbios sí que decidió quedarse ahí defendiendo a los que atacaron. No se retiró ante el intento de los MAT de disolver la manifestación demostrando que ya nada es como antes en cuanto la falsa separación (por parte de los medios burgueses) entre manifestantes violentos y pacificos.

2) Los manifestantes desde el Ministerio de Trabajo hasta el barrio de Gkázi, a traves de sus ataques a todos los simbolos de capital, "declararon" por una vez más que las manifestaciones, a partir de Diciembre pasado, ya no son paseos por el centro de la ciudad que lo único que provocan son los cortes "suaves" del tráfico, sino son una amenaza verdadera hacía la mercancia y sus inversiones. La expresión de la rabia social hacía el restaurante de lujo Varúlko, y también hacía el espacio de "diversion alternativa" Bios era solamente el prólogo de lo que iba a ocurrir más tarde en el barrio de Gkázi.

3) Cuando la manifestación llegó al barrio de Gkázi, inmediatamente se hizo claro que la "relación" entre los comercios que especulan gracias a nuestra precariedad y el cuerpo de la mani iba a acabar mal. Todos los ataques dejaron claro que las únicas fiestas se hacen en las calles y hasta hoy en día se llaman manifestaciones, disturbios, expropiaciones, street parties e.t.c

4) Con el fin de la manifestación, el comportamiento de la gente en el metro y dentro de los vagones. Lemas muy fuertes, pintadas solidarias con K. Kúneva, impidiendo la salida del metro hasta que todes les manifestantes entrasen en el tren. Esa "comunidad" de Diciembre demostró que ha adquirido algunos componentes nuevos y calidos. Que esa "comunidad" no se dipersa con el fin de la mifestación, que no queda ningún compañero solo atrás.

5) Los lemas proletarios y obreros eran muchisimos más que los lemas contra la policia.

Η Κωνσταντίνα δεν είναι μόνη, αφεντικά ρουφιάνοι δολοφόνοι!
Konstantina no estás sola, amos chivatos asesinos!


http://grecia-libertaria.blogspot.com/

PLAN DE AGRESION CAUCA

PLAN DE AGRESION CAUCA

viernes, 23 de enero de 2009

ORGULLO LGBT

Orgullo Homosexual


Nosotros nos quedamos en la acera de enfrente, porque no queremos igualarnos a la norma heterosexual y rechazamos la "aceptación dentro de cualquier sistema sexista, patriarcal, heterosexista, homófobo, autoritario y jerárquico.

Nuestras "plumas" escupen veneno y apuntan hacia la transformación de esta sociedad represora por otra basada en la igualdad, el respeto, el compromiso y el mutuo apoyo entre las personas. Mientras haya una sola persona reprimida por su condición sexual, nosotros los anarquistas no cejaremos en gritar, pelear y rebelarnos... rompiendo muros, agitando mentes. Más allá de lo correcto. Abriendo caminos.


F.I.L

CUANDO LOS RADICALES ANTISISTEMA SON TODO LO QUE QUISISTEIS SER

Cuando los radicales antisistema son todo lo que quisisteis ser

Jue, 22/01/2009 - 19:23 — Lembas
Blog de la Guerra de las Salamandras

Esta es la clase de personas que hacen el anarquismo. Periodista modelo, honra de su profesión; aquella que hubiera podido protagonizar quince mil películas en Hollywood alabando la integridad y la nobleza de los periodistas, la mayoría de los cuales la tacharían de radical antisistema cuando participó en el foro social europeo en Malmö, 2008. Por ejemplo. La clase de personas que se enfrentaría de verdad al Ku-Klux-Klan, como Gene Hackman en Arde Mississippi, que fue asesinada junto con un compañero abogado -otro defensor de los derechos humanos aun a costa de su propia vida, que entre otros casos defendió el caso de una niña chechena torturada, violada y asesinada por un coronel ruso hace nueve años y que salió de la cárcel la semana pasada. Dos horas antes de su muerte, Skat le había hecho una entrevista sobre su intención de retomar el caso contra el coronel. Stanislav Markelov fue asesinado de un tiro en la cabeza y al parecer, cuando fue a detener al agresor, la mataron a ella también. El día anterior había ingresado en Acción Autónoma, un colectivo anarquista con el que ya había colaborado antes. Una mujer que perseguía con sus investigaciones a los grupos fascistas rusos y denunciaba las prácticas de un gobierno mafioso; que daba la cara por los desplazados del Cáucaso y fue detenida protestando contra las prisiones, como una “quemacajeros” más; que hizo campaña contra la brutalidad policial y la represión, miembro del movimiento ecologista “radical” (y a mucha honra) Rainbow Keepers; que apoyó a saboteadores antinucleares franceses, que sabía artes marciales y llevaba consigo un cuchillo.

Sí, sí. Llevaba un cuchillo cuando la mataron: si no hubiera sido periodista, qué fácil hubiera sido resumir su vida diciendo que era una “violenta” más. Pero hoy, periodistas y libertarios sienten la pérdida de una misma persona. Cuánta basura suelen escribir los periodistas sobre gente como ella que en realidad es todo lo que ellos admiraron en el cine pero nunca se atrevieron a ser. Mientras otros tragan carros y carretas, agachan la cabeza, escriben lo que les dicen y se excusan con la hipoteca, ella se ganaba la vida como periodista autónoma y escribía lo que quería, y también colaboraba con grupos de contrainformación, de esos que a menudo aparecen en la prensa como oscuros centros de conspiraciones radicales, violentas y sin sentido. Si algún día hacen una película sobre su muerte, probablemente cubran con un mojigato velo todo lo que hacía de ella una mujer libre y la conviertan en una caricatura de Tom Cruise o algo así: una joven idealista y desenvuelta, pero sin estridencias ideológicas. Por lo pronto, la prensa “seria” ya ha evitado toda referencia a su militancia anarquista.

Aun sin saber si el asesino era un militar, mafioso, neonazi, nacionalista o agente de Putin sí que hay una cosa que vuelve a ser cierta: ha sido el choque entre extremos opuestos. Que lo vuelvan a decir, como si ella no fuese periodista profesional, como si hubiera sido un chaval de 16 años que acudía a una manifestación contra un partido político fascista. A ver si ahora se dan cuenta de qué extremos son esos que se enfrentan. A ver si esta vez se les cae definitivamente la cara de vergüenza. La próxima vez que hablen con una leve sonrisa de superioridad de utópicos e idealistas se estarán portando como el miserable que se encoge de hombros cuando apalean al vecino negro mientras el espectador, reconfortado, piensa que él se opondría valientemente a la injusticia; más les valdría acordarse de qué clase de personas son las que luchan por que merezca la pena vivir en este mundo.
Y también muchos superanarquistas deberían recordar que hay mucha gente honesta de verdad que merece todo el respeto del mundo, aunque no comparta todas nuestras ideas.

Anastasia Baburova, que la tierra os sea leve a ti y a Stas. Ojalá hubiera mucha más gente como vosotros.








Más fotos:

http://ru.indymedia.org/newswire/display/21476/index.php
http://piter.indymedia.ru/ru/node/5803
http://drugoi.livejournal.com/2840538.html

PROUDHON, EL PADRE DEL ANARQUISMO

Proudhon, el padre del anarquismo

El pasado 15 de enero se cumplía el bicentenario del nacimiento de Pierre-Joseph Proudhon. Una oportunidad con este artículo para recuperar del olvido su gran obra.

Bruno Préposiet | Tierra y Libertad

El Capital, el Estado, Dios... Proudhon se obstina en derribar los ídolos del autoritarismo. Tras negar, construye su filosofía sobre la base del contrato recíproco y aceptado por todos con el fin de asociar socialismo con libertad.

La obra de Proudhon tiene fama de ser confusa y contradictoria, lo que podría confirmarse por la diversidad de corrientes de pensamientos que se dicen deudoras del autodidacta francés. Desde Action Française a los anarquistas, pasando por los socialistas y los sindicalistas, la referencia a Proudhon es oportuna. Un análisis detallado de los temas formulados por esos "continuadores" de Proudhon podría, sin embargo, hacer surgir el ocultamiento de una gran parte de los análisis proudhonianos para dar ventaja a un punto determinado sacado de su contexto.

El Cercle Proudhon, por ejemplo, fundado en 1911, a iniciativa de miembros de Action Française y de sindicalistas, lo reivindica como un Proudhon mítico, francés, antidemócrata y apolítico, que no resiste a un exámen serio. Los socialistas, por su parte, trataron de recuperar a Proudhon insistiendo en su oposición a Marx, o mezclando las soluciones proudhonianas más inmediatas con los principios reformistas. Para terminar con esta enumeración de las diversas interpretaciones del proudhonismo, parece que si los sindicalistas revolucionarios tienen todo el derecho de reclamar para sí a Proudhon, evitando sus opciones políticas, es el movimiento anarquista en su sentido más amplio, o más bien la filosofía libertaria, la que parece continuar más sinceramente el trabajo emprendido por aquel al que los historiadores o teóricos libertarios califican de "padre de la anarquía".

Esta denominación seguramente no habría gustado a Proudhon, que siempre tuvo horror a los discípulos y desconfió bastante de las organizaciones. En un sentido filosófico, la denominación no conviene porque es la esencia del pensamiento proudhoniano lo que toman los anarquistas, sin hacer de Proudhon un maestro y criticando algunos de sus análisis, con un espíritu que le habría interesado.

Antes de entrar en detalles, digamos que el anarquismo se articula sobre un conjunto de elementos que forman la osamenta del pensamiento proudhoniano y hacen de él un sistema sólido en el que cada punto clarifica al de al lado:

rechazo de la propiedad en el terreno económico
rechazo del Estado en el terreno político
rechazo de la Iglesia en el terreno moral
organización de la producción y de la vida social desde abajo hasta arriba por medio del apoyo mutuo y del federalismo
revolución permanente o rechazo del concepto de fin de la historia

Destruir

"Si tuviera que responder a la pregunta siguiente: ¿qué es la esclavitud? y con una sola frase dijera, es un asesinato, mi pensamiento quedaría expresado.

¿Por qué entonces a esta otra pregunta, ¿qué es la propiedad? no puedo yo responder igualmente es un robo, sin tener la seguridad de ser bien comprendido, cuando esta afirmación equivale a la anterior transformada?" (1)

Cuando aparece su Primera memoria sobre la propiedad en 1840, Proudhon se ha dirigido a un tema tabú. Pero no es el primero en tratar ese problema. Algunos economistas como Adam Smith, Ricardo o Jean-Baptiste Say sentaron las bases de una ciencia de la economía. Saint-Simon, Fourier o Robert Owen trataron la cuestión, así como también los herederos de Gracchus Babeuf, con Étienne Cabet como jefe, preconizando la propiedad común.

Tras la violencia de estas fórmulas, lo que destaca Proudhon es la existencia de seres colectivos y de la fuerza colectiva, que no es tomada en cuenta por el capitalista en la regulación de los salarios. El capitalista paga, en efecto, un tanto cada jornada que ha empleado a los obreros. No paga por el trabajo resultante de la fuerza colectiva. Es el interés del capital, lo que Marx denominará plusvalía.

"Esa fuerza inmensa que resulta de la unión y de la armonía de los trabajadores, de la convergencia y de la simultaneidad de todos sus esfuerzos, no está en absoluto pagada" (1). La sociedad capitalista está, por tanto, basada en un robo. La apropiación de la fuerza colectiva para el beneficio exclusivo del capitalismo, que pone al productor en una situación de dependencia frente a sí mismo. Si Proudhon rechaza esta apropiación de la fuerza colectiva por el capitalismo, rechaza igualmente la que podría venir del Estado y esto es lo que lo separa del socialismo estatista y hace de él uno de los fundadores del socialismo libertario.

"La política es la ciencia de la libertad. El gobierno del hombre por el hombre, bajo cualquier nombre que se disfrace, es opresión: la más elevada perfección de la sociedad se encuentra en la unión del orden y la anarquía" (1).

Al rechazo de la propiedad en el terreno económico, corresponde el rechazo del Estado en el terreno político. El Estado, como el capital, niega los seres colectivos. La sociedad no es considerada un ser colectivo, sino una suma de individuos con intereses divergentes, en la que la función del Estado consiste en arbitrar los conflictos, en soldar la sociedad.

Proudhon rechaza esta concepción heredera de Rousseau y de la Revolución francesa: "En lugar de la libertad económica, la Revolución nos ha legado, a beneficio de inventario, la autoridad y la subordinación política. La república tenía que fundar la sociedad. No ha pensado más que en gobernar (…) Es necesaria una revolución nueva, organizadora y reparadora, para llenar el vacío creado por la primera". (2)

Rechaza también las teorías comunistas que ven el Estado como un instrumento de transformación social. La transformación social no debe lograrla el Estado sino la propia sociedad, en su base. "El gobernante es contrarrevolucionario por naturaleza, o resiste, u oprime, o se corrompe o reprime. El gobierno no sabe, no puede y no querrá jamás otra cosa. Poned a un San Vicente de Paúl en el poder: será como Guizot o Talleyrand". (3)

Este antiestatismo, presente en el conjunto de la obra de Proudhon, será retomado por Bakunin y el conjunto del movimiento anarquista, y esa distinción entre revolución social y revolución política dará lugar a la escisión del movimiento socialista en dos ramas: los autoritarios y los libertarios.

Queda un ídolo por destruir, y Proudhon se dedica a ello en "De la Justicia en la Revolución y en la Iglesia". No se trata de negar a este ídolo, a Dios, sino de combatirlo como un absoluto exterior a la sociedad que ha justificado siempre todos los absolutismos: ayer la esclavitud y el príncipe; hoy la propiedad y el Estado (Bakunin retoma el tema en "Dios y el Estado").

No es exactamente un materialista, pues Proudhon no rechaza el misticismo, según él inherente al hombre que siente vagamente algo por encima de sí (el ser colectivo, la sociedad). Desea la reapropiación de esta mística en beneficio de la sociedad. Será la Justicia, no un absoluto sino un ideal hacia el que hay que tender, aun sabiendo que no se alcanzará jamás. Como diría Camus un siglo después, con el mismo espíritu: "Hay que imaginar a Sísifo feliz". (4)

Construir

Proudhon ha puesto el acento en el principio de autoridad, a la que acosa bajo diferentes formas: "El Capital, cuyo análogo en el orden de la política es el Gobierno, tiene como sinónimo, en el orden religioso, al Catolicismo. La idea económica de capital, la idea política de gobierno o autoridad, y la idea teológica de la Iglesia, son tres ideas idénticas y recíprocamente convertibles: atacar a una es atacar a la otra, como saben perfectamente todos los filósofos. Lo que el capital hace con el trabajo, y el Estado con la libertad, la Iglesia lo hace con la inteligencia. Esta trinidad del absolutismo es fatal, tanto en la práctica como en la filosofía. Para oprimir al pueblo con eficacia, hay que encadenar a la vez su cuerpo, su voluntad y su razón". (3)

El movimiento anarquista continuará en esta línea, pero no se limitará a la crítica y tratará de trazar el camino para una nueva construcción social, del mismo modo que Proudhon, al que anima un espíritu positivo que equilibra perfectamente su temperamento polemista: "Negar, negar siempre, ese es nuestro método de construcción en filosofía". (5)

En 1843, bajo la influencia dominante de la filosofía alemana, Proudhon publicó "De la creación del orden en la humanidad", en el que trató de definir un método de análisis: la dialéctica seriada. Esta dialéctica debe permitir analizar las contradicciones de la sociedad o parejas antinómicas, que representan el movimiento, la acción o la libertad, así como las grandes líneas o series que organizan esas contradicciones. Esta dialéctica proudhoniana, que rechaza la síntesis, artificial en filosofía, gubernamental en política, crea una filosofía del pluralismo, del equilibrio y del movimiento: "Los términos antinómicos no se resuelven, del mismo modo que los polos opuestos de una pila eléctrica no se destruyen; (…) el problema consiste en encontrar no sólo su fusión, que sería la muerte, sino su equilibrio, inestable siempre, variable según el desarrollo de las sociedades". (6)

Las divergencias entre autoritarios y antiautoritarios en la Primera Internacional tienen su origen en esta distinción entre las dos filosofías, una pluralista, la otra gubernamental. Por otra parte, Marx no se equivoca cuando declara a propósito de Primera Memoria: "La obra de Proudhon ¿Qué es la propiedad? es tan importante para la economía política moderna como la obra de Sieyès ¿Qué es el Tercer Estado? para la política moderna" (7), porque cuando Proudhon aplica su dialéctica al análisis económico en Sistema de contradicciones económicas o Filosofía de la miseria, Marx contesta en su panfleto Miseria de la filosofía: "Pretende [Proudhon] colocar al hombre de ciencia por encima de los burgueses y de los proletarios; no es más que el pequeño burgués, bamboleándose entre el capital y el trabajo, entre la economía política y el comunismo". (8)

Esta filosofía del pluralismo va a llevar a Proudhon a preconizar la organización económica sobre una base mutualista, y la organización política sobre una base federalista. Eso implica sustituir la autoridad por el contrato, todo ello dirigido a la reciprocidad. El contrato proudhoniano es una idea básica de la filosofía libertaria (véase el pacto asociativo de la Federación Anarquista) y difiere totalmente del contrato social de Rousseau, que crea el Estado de derecho.

Para Proudhon no debe existir otra obligación que la resultante del compromiso, se debe dar mayor bienestar y libertad a las partes del contrato, que debe haberse debatido libremente, y consentido individualmente, implicando tanto a la organización económica como a la organización política, debiendo desaparecer la segunda en la primera: "Disolución del gobierno en la organización económica". (2)

Del federalismo económico al federalismo político

"Transportado a la esfera política lo que hemos llamado hasta ahora mutualismo o garantismo, toma el nombre de federalismo. En una simple sinonimia se nos da la revolución entera, política y económica". (9)

La organización de la producción se basa en la libre empresa en el sistema liberal, o en la estatalización en el sistema comunista (cf. Louis Blanc, La organización del trabajo, 1840). En el sistema proudhoniano, será obra de los productores y resultado de sus intercambios sobre la base de la reciprocidad.

Proudhon distingue tres tipos de unidades de producción:

la explotación familiar en la agricultura, en la que una familia se beneficia de la posesión de una superficie que puede cultivar. Esas explotaciones pueden federarse escalonadamente hasta la federación agrícola nacional,
los pequeños talleres de artesanado, en los que cada trabajador controla el conjunto de la producción,
por último, las grandes unidades de producción industrial, en las que Proudhon propone la propiedad colectiva e indivisa, una socialización por medio de la creación de asociaciones obreras que se federarán para formar la federación industrial.

En estas grandes unidades de producción, la gestión será colectiva, para combatir los efectos negativos de la parcelación del trabajo; el trabajador deberá llevar a cabo sucesivamente todas las funciones y, por último, la formación y educación de cada uno de ellos estará a cargo de la empresa para hacer del productor un ser completo y acabar con la separación manual/intelectual. "El sabio que sólo es un sabio es una inteligencia aislada, mutilada. Se puede decir que la inteligencia del obrero no está sólo en su cabeza. Está también en sus manos". (10)

Estos tres tipos de unidades de producción, sus principios de organización, sus relaciones de intercambio, sus garantías mutuas, forman el federalismo económico que es, bajo sus formas diferentes (mutualismo proudhoniano, colectivismo bakuniano, comunismo libertario, gestión directa), la base de las teorías anarquistas. Encontramos su aplicación en todas las revoluciones en las que los anarquistas tuvieron peso sobre los acontecimientos, principalmente en Ucrania, durante la Revolución rusa, y en la experiencia de socialización llevada a cabo por la CNT española durante la guerra civil.

Anunciada en su "Idea general de la revolución" en el siglo XIX y en "De la Justicia en la Revolución y en la Iglesia", la teoría federalista de Proudhon se expondrá en "El principio federativo", aparecido en 1862. Si Proudhon subordina lo político a lo económico, quiere decir que no rechaza la política. Le aplica su método de unidad en la diversidad.

La unidad de base de la economía es el taller, en el orden político es la comuna (municipio) que tiene autoridad sobre todo lo que entra en su dominio y, asociada a otras comunas, forma la región, que a su vez tiene autoridad sobre su dominio y así hasta llegar al Estado federal y la confederación de Estados (entendiendo Estado federal en el sentido de federación nacional). El periodo en el que Proudhon expuso su teoría federalista estuvo marcado por la emergencia de los fuertes movimientos de las nacionalidades apoyados por los demócratas, entre ellos el movimiento por la unidad italiana. Y Proudhon tomó postura contra la unidad italiana que, para él, no unificaba sino que uniformaba, borraba las diferencias, simplificaba y, sobre todo, desviaba el verdadero problema: "El nacionalismo es el pretexto del que se sirven para esquivar la revolución económica". (10)

Desde entonces, el movimiento anarquista se inspirará en este análisis para tomar posición respecto a los problemas de nacionalidad o de regionalismo, con la preocupación de unir respetando las diferencias y con desconfianza hacia ciertas alianzas contra natura que reenvían a las calendas griegas la revolución social. El federalismo es su principio de funcionamiento en el presente, y es en él donde se articula la sociedad anarquista para el conjunto de los teóricos libertarios.

Este repaso somero del pensamiento proudhoniano nos ha permitido pasar revista al conjunto de los principios libertarios. La aportación de Proudhon al anarquismo es innegable. Si desde entonces numerosos teóricos han añadido su granito de arena al pensamiento anarquista, si la evolución de la sociedad ha necesitado avanzar con nuevos medios, los principios generales definidos por Proudhon siguen siendo los del anarquismo contemporáneo. El objetivo sigue siendo asociar socialismo y libertad. Un tema a la orden del día.

Notas

1.- P.-J. Proudhon, ¿Qué es la propiedad? (Primera Memoria), 1840.

2.- P.-J. Proudhon, Idea general de la Revolución en el siglo XIX, 1851.

3.- P.-J. Proudhon, Confesiones de un revolucionario, 1849.

4.- A. Camus, El mito de Sísifo, 1942.

5.- P.-J. Proudhon, Solución al problema social, 1848.

6.- P.-J. Proudhon, Teoría de la propiedad (póstumo).

7.- K. Marx y F. Engels, La sagrada familia, 1845.

8.- K. Marx, Miseria de la filosofía, 1847.

9.- P.-J. Proudhon, La capacidad política de la clase obrera, 1864.

10.- P.-J. Proudhon, De la Justicia en la Revolución y en la Iglesia, 1858.


http://www.nodo50.org/tierraylibertad/9articulo.html