El negocio del virus está disparado, se afirma en un artículo publicado en el diario El Espectador del día 2 de mayo de 2009. Al parecer, la multinacional Roche, la segunda empresa más grande dentro de las farmacéuticas y fabricante del medicamento Tamiflu, en acuerdo con la OMS (Organización Mundial de la Salud) dirigen la estrategia para contener la pandemia de la gripe porcina.
Entre el lunes 27 y el miércoles 29 de abril el nivel de alerta por la expansión de la pandemia pasó de 4 a 5 (frente a un nivel máximo de 6). Según la definición de la OMS estamos frente a una pandemia inminente y por ello se plantea que “el cambio en el nivel coloca a los gobiernos en alerta sobre la necesidad de generar reservas de medicamentos antivirales, como Tamiflu de Roche Holding AG y Relenza de GlaxoSmithKline, y acelerar los esfuerzos de los laboratorios por crear una vacuna para combatir la cepa de la gripe porcina”[1].
Estas alertas se constituyen en compras efectivas. La farmacéutica Roche afirma que hasta el momento ha suministrado 220 millones de pedidos de Tamiflu a los gobiernos a nivel global y que cuenta con reservas de 5 millones y para ello permanece en permanente contacto con La OMS[2]. El gobierno colombiano, por su parte, aumenta sus reservas en la medida en que aumenta el nivel de alerta: “El lunes, el Ministerio de Protección Social ordenó 200 mil dosis. El miércoles, ya eran 400 mil los tratamientos reservados. El jueves hizo una nueva orden de 300 mil. Los pedidos llegarán desde Suiza, en un tiempo que Urán no puede calcular”[3]. El lunes 27 la declaratoria de desastre nacional por el virus le permitió al Ministro de Protección Social disponer de 6,5 millones de dólares “para fortalecer la vigilancia sanitaria y médica a la población del país”.
Paradójicamente, los 41 niños que mueren diario de hambre en Colombia según la UNICEF, 15.000 al año[4], no han provocado tal despliegue publicitario ni del Ministerio de Protección, ni de los medios de comunicación, pues esto no requiere la compra de Tamiflu a la multinacional Roche y a multimillonarios como Donald Rumsfeld, ex secretario de defensa de Estados Unidos y accionista de la empresa Gilead Sciences Inc., la misma que patentó el Tamiflu y todavía recibe ganancias por sus ventas[5], sino una radical distribución de la riqueza en manos de muy pocos, entre ellos el multimillonario que se enriquece con ventas a futuro de los medicamentos que produce como monopolio global y que permite que con la declaración de la pandemia de la gripe, la cotización de las acciones de la multinacional farmacéutica Roche suban 3,5% en la bolsa de Zurich[6] durante la semana en la que se han desplegado una campaña mediática para la Roche y su producto farmacéutico, el Tamiflu.
Ello explica que la multinacional este tan tranquila frente a la actual crisis mundial y considera que ésta no la afectara, como informó en entrevista a la Revista Dinero su gerente en Colombia Rolf E. Hoenger, pues para ellos la salud representa el tercer consumo más importante después de la alimentación y la educación[7].
Pero esta alianza Roche-OMS- para atender pandemias de gripe no es nueva. En el año 2005, ante los riesgos para la salud publica mundial por la llamada en ese entonces gripe aviar y como parte de su "Plan de Preparación para la Pandemia" la OMS recomendó que los países cuenten con reservas de medicamentos antivíricos como Tamiflu, eficaces contra cualquier cepa del virus de la gripe[8].
Las ideas aquí expresadas no comprometen la opinión del Instituto Popular de Capacitación (IPC), que las difunde en cumplimiento de sus políticas de pluralismo y libertad de expresión.
[8] En el 2005 afirmaba la multinacional farmacéutica "El mundo nunca antes ha estado mejor preparado para afrontar un brote pandémico de gripe. Y es que Roche colabora de forma muy estrecha con gobiernos, autoridades sanitarias y corporaciones para estar preparados frente a una eventual pandemia", destacó.
Si un Juez de Control de Garantías considera que la investigación penal que viene adelantando la Fiscalía 74 Seccional desde diciembre 29 de 2006 es ajustado a la Ley, un número importante de organizaciones defensoras de derechos humanos de Medellín podría enfrentarse a un complejo proceso judicial por el delito de rebelión.
La decisión del Juez, que será tomada en una audiencia prelimar en fecha aún por definir, ha generado gran expectativa entre activistas y defensores de derechos humanos de la ciudad, quienes sienten que esta acción constituye una estrategia de criminalizar a través del movimiento social, el ejercicio de garantías constitucionales como las libertades de expresión, opinión y participación.
La discusión planteada por los activistas va mucho más allá. A juicio de varios de ellos, consultados por la Agencia de Prensa IPC, el desarrollo de esta investigación ha tenido varios elementos que a la luz del derecho evidencian irregularidades que son atentatorias de las garantías al debido proceso.
Sustentada en informes de inteligencia de las Fuerzas Militares, la Fiscalía 74 Seccional Delegada ante la IV Brigada del Ejército ordenó el 29 de diciembre de 2006 la apertura de investigación previa con el propósito de constatar la comisión del delito de rebelión y la posible responsabilidad de varios ciudadanos en esta conducta.
Para tal fin, el ente acusador recabó en varios testimonios de desmovilizados de grupos guerrilleros, principalmente de las Farc, ordenó interceptar líneas telefónicas, correos electrónicos y hacer seguimientos a reconocidos líderes del movimiento estudiantil de la Universidad de Antioquia. Meses después, esas medidas fueron extendidas contra varios miembros de organizaciones sindicales y defensoras de derechos humanos de Medellín.
Según sostienen los apoderados de algunas de las personas vinculadas a este proceso penal, las interceptaciones y los seguimientos se ordenaron aplicando la Ley 600 de 2000 (antiguo Código de Procedimiento Penal), cuando a la fecha de apertura de la investigación previa ya estaba vigente la Ley 906 de 2004, conocido como Sistema Penal Oral Acusatorio y los hechos que se presenten dilucidar tuvieron ocurrencia en la ciudad de Medellín con posterioridad al primero de enero del 2006.
Lo anterior quiere decir que si el fiscal quería ordenar los seguimientos y las investigaciones debía tramitarse ante un Juez de Control de Garantías y no de manera indiscriminada como ocurrió. De acuerdo con las fuentes consultadas, en ningún momento se le había notificado a las organizaciones y personas que se estaba adelantando investigación alguna.
El 16 de diciembre de 2008, esa misma Fiscalía 74 Seccional decretó resolución inhibitoria al no encontrar méritos contra los sindicados. Pero el 26 de febrero de este año, revocó esa decisión y reabrió el proceso, vinculando a un mayor número de personas de organizaciones no gubernamentales, sindicatos y del movimiento universitario.
La decisión de la Fiscalía se sustentó en declaraciones entregadas al Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) por Jonh Fredy y Adrián Muñoz, estudiantes de la Universidad de Antioquia, quienes en múltiples ocasiones y en espacios públicos han manifestado su malestar por las actividades adelantadas por el movimiento estudiantil y por las directivas de este centro de educación superior.
“Ellos mismos me agredieron en 2007 en la Universidad, porque dicen que nosotros (los del movimiento) somos guerrilleros”, sostuvo Víctor Tobón, uno de los líderes estudiantiles vinculado a la investigación penal que adelanta la Fiscalía Seccional con sede en la Cuarta Brigada.
Si bien a juicio de los apoderados están dadas las condiciones para que el Juez de Control de Garantías reconozca que estas diligencias debieron tramitarse bajo los parámetros de la Ley 906 del 2004, se sienta un nuevo precedente sobre el clima de persecución que al parecer cobija a las organizaciones defensoras de derechos humanos en Antioquia y, en general, en todo el país.
Ambiente enrarecido
A lo largo de 2009 se han registrado una serie de acciones que viene perturbando el trabajo de los movimientos sociales en Medellín. El pasado 17 de febrero, la Corporación Convivamos, cuyo trabajo se enfoca al fortalecimiento del tejido social de los barrios de la zona nororiental de la ciudad, fue objeto de un robo de equipos que contenían información valiosa para la institución.
Asalto que se repitió el día 17 de marzo. “Es muy sospechoso que sólo se hayan robado una CPU en la que teníamos una base de datos de líderes que se han pronunciado en contra de la ola de violencia que se ha incrementado en los últimos meses en la zona”, dijo un funcionario de Convivamos que pidió la reserva del nombre.
Días después, la obra social de las Hermanas de la Madre Laura, ubicada en el barrio Villa Laura, fue objeto de un intento de robo en sus instalaciones. La congregación religiosa es reconocida a nivel regional por la labor de denuncia de reclutamiento forzado de menores de edad que persiste en la comuna 13 de Medellín. Si bien el hecho no pasó a mayores, generó temor entre la comunidad.
El hecho más reciente se presentó el pasado 3 de mayo, cuando desconocidos atacaron con arma blanca a Yenifer Cárdenas Rueda, cuando se dirigía a su casa en el barrio El Salado, también en la comuna 13. La joven se destaca en el sector por su trabajo de prevención del reclutamiento forzado de menores de edad por parte de grupo armados ilegales, fenómeno que viene golpeando fuertemente a la población infantil y juvenil de este sector occidental de la ciudad.
A esto se suma la presión que viene ejerciendo la Administración del Municipio de Itagüí, sur del Valle de Aburrá, sobre la Corporación Nueva Gente, que ha liderado, en los últimos meses, varias movilizaciones rechazando las medidas adoptadas por el Alcalde Municipal contra motociclistas y venteros ambulantes.
Si el Juez decide continuar con el proceso contra las organizaciones sociales, se agregaría un nuevo elemento a la persecución de sus representantes, el judicial, que, a decir de los defensores de derechos humanos, “se ha vuelto más efectivo políticamente que las amenazas y los mismos asesinatos, pues con esto se deslegitima y criminaliza toda una labor social”, tal como lo anotó Alejandro Sierra, miembro del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), capítulo Antioquia.
Al respecto, Juan David Casas, director de la Red Juvenil, organización que promueve la Noviolencia y la Objeción por conciencia al militarismo, conceptuó que lo que viene ocurriendo es una estrategia de contención: “Y siento que es más riesgoso y genera más temor cuando es una política de Estado la que te está persiguiendo”.
Tanto Sierra como Casas coincidieron en afirmar que actualmente, las organizaciones que se declaran opositoras a las políticas del actual Gobierno o que vienen adelantando labores de denuncias contra el Estado y en particular, las Fuerzas Militares, son consideradas como sospechosas y frente a ellas se activan mecanismos de seguimiento, interceptación y en el caso de Sierra, vinculación a procesos judiciales.
“En los últimos meses me he percatado de seguimientos a mi familia”, indicó Sierra, mientras que el director de la Red Juvenil sostuvo que desde finales del año anterior, efectivos de la Policía Nacional realizan seguimientos continuos a miembros de esta organización que realizan trabajo comunitario en la comuna 13.
“En los últimos tres años hemos incrementado las denuncias sobre reclutamientos forzados por parte de grupos armados ilegales, pero también de reclutamientos ilegales que realiza el Ejército a los jóvenes de la comuna 13. Cuando decimos eso, a nadie le gusta, principalmente al Gobierno”, manifestó Casas.
“En mi caso particular, fui vinculado en una investigación que inició en 2006, precluyó en 2008 y se reabrió en 2009. Yo le he dicho a la justicia: ‘aquí estoy a su disposición’ y sin embargo sigue la presión. Puede que este nuevo proceso se caiga otra vez, pero ¿y a futuro qué?”, sentenció Sierra.
Lo que preocupa a ambos activistas es que estas acciones tienden a convertirse en sistemáticas y reiterativas, lo que al largo plazo, desgastaría y limitaría las intervenciones del movimiento de derechos humanos en las diversas comunas de Medellín.
La actitud burlesca, despótica y negligente de la multinacional Nestlé de Colombia S.A., demostrada por sus agentes en Colombia Ana María Sánchez y Eduardo Recio sus fichas estratégicas en la mesa de negociación del justo pliego de peticiones que presentara la organización sindical SINALTRAINAL, sus denegaciones evidenciadas frente a las pretensiones del grueso de los trabajadores en términos de empleo decente y vida digna para ellos y sus familias han sido la constante de este proceso de negociación.
Las actuales condiciones a las que nos ha llevado la empresa, nos convoca a toda la masa trabajadora de ésta multinacional líder de alimentos en Colombia a plantear la declaratoria de Huelga, pues ante la injusticia de la patronal en temas fundamentales y vitales como la salvaguarda del derecho a la igualdad y el mejoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores, ésta persiste en continuar fomentando la desigualdad, discriminando a los trabajadores en dos regímenes salariales y convencionales que impuso en el 2004, bajo las mismas falsas justificaciones de crisis y supuestas necesidades de implementación de este modelo para la sostenibilidad del negocio, además utilizando artimañas que igual hoy implementa como la participación de actores ilegales “Paramilitares” que emiten señalamientos que atentan contra la vida de los directivos del sindicato en el ánimo de menguar su acción de lucha reivindicativa por la vía del chantaje, el terror psicológico, la desolación y la implementación de la fuerza irracional por encima del acuerdo de voluntades plasmado en la convención colectiva de trabajo.
En temas como la preservación de los derechos en casos de sustitución patronal, finalidad de la C.C.T y la aplicación de la favorabilidad de la norma, las garantías para el ejercicio de la actividad sindical, la contratación de personal natural de Bugalagrande, la asistencia en proyectos sociales del sindicato orientados para favorecer a la comunidad menos favorecida y marginada – proyecto comedor comunitario, polideportivo; la tenue política de la empresa en seguridad industrial y su inequidad en la conformación de Copasos son algunos de los aspectos denunciados y sustentados con cifras, datos demográficos, normas legales y presentaciones acordes con la realidad empresarial, que la patronal DESCONOCE continua y reiteradamente con un “NO ROTUNDO” a cada una de las anteriores exigencias.
La patronal manifiesta que los trabajadores y el sindicato tienen que entender, facilitar, cooperar y trabajar de la mano con la empresa en sus proyecciones de sostenibilidad del negocio, que la comisión de la patronal coincide en un todo con lo expuesto por la comisión del sindicato y adecuará los procesos necesarios para que no se presenten casos de violación de la C.C.T. pero no se elevará al acuerdo convencional, se firmarán un acta de acuerdo que no obliga a las partes en su cumplimiento ante la institucionalidad burguesa.
De manera extraña observamos como el panfleto de las “Águilas Negras” sale justamente al medio día del jueves 30 de Abril, cuando coincide simultáneamente con la terminación de un ciclo de negociación en la ciudad de Guadalajara de Buga y en donde el sindicato durante y dentro de los términos legales – negociación directa y prorroga - había hecho unas sustentaciones coherentes con la realidad comercial, económica y financiera de la patronal, así como de las condiciones socio económicas y culturales de la población Bugalagrandeña, en los grupos o paquetes propuestos por Sinaltrainal como son: Igualdad, Normativo, Derechos Humanos, Proyectos sociales.
A lo anterior se le debe adicionar un conjunto de acciones perversas y represivas por parte de la Nestlé de Colombia S.A., cuando procede a instalar cámaras de seguridad en las inmediaciones de la factoría una de ellas justo al frente de la carpa de solidaridad – casa de huéspedes en donde enfoca al compañero DIEGO RODRIGUEZ quien junto con otros directivos y activistas sindicales, animaba constantemente la misma, luego se inician las persecuciones y hostigamientos por parte de la fuerza pública, la prohibición del ingreso a laborar del compañero Diógenes Escobar portando una camiseta alusiva al conflicto laboral.
La pregunta que surge inmediatamente es cómo se hizo para ingresar al interior de la fábrica una gran cantidad de panfletos amenazantes, si los procedimientos de ingreso y vigilancia de la multinacional son tan exigentes y rigurosos, si los trabajadores afiliados y directivos sindicales así como sus pertenencias son objeto de requisas estrictas por parte de la empresa de vigilancia “Seguridad Andina” y ninguna de la cámaras internas se percató de quienes fueron los que entregaron a los trabajadores estos pasquines que lo único que pretenden es enlodar la negociación, implementar una nueva ola de terror en la población e incrementar el derramamiento de más sangre inocente ante la justicia social que Sinaltrainal y todos sus afiliados reclaman.
Coincidencial y extrañamente en la conmemoración del 1º de Mayo como “Día Internacional del Trabajador” simultáneamente en dos ciudades del Valle del Cauca geográficamente distantes se implementan operativos de inteligencia y represión policial en contra de la organización sindical, a saber:
En Bugalagrande se detectan miembros infiltrados de la SIJIN, que de manera abierta y descarada filmaron a los directivos sindicales en la marcha por las vías de la población, los cuales fueron denunciados ante la autoridad competente.
En Santiago de Cali el compañero DIEGO RODRIGUEZ es víctima junto con sus dos hijos menores de edad, de una acción cruel, demencial y abiertamente violatoria de los derechos humanos fundamentales consagrados en la Constitución Nacional y acuerdos, convenciones y tratados internacionales sobre la materia de los cuales Colombia es miembro parte.
Lo anecdótico es que el compañero RODRIGUEZ es directivo nacional de Sinaltrainal y fue objeto en escasos tres días de acciones de seguimiento, filmación, persecución y agresión por parte de la policía nacional, denotando la intencionalidad de la fuerza pública de salvaguardar la integridad económica y ética de la multinacional Nestlé, por encima de su función constitucional y social que versa: “Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades.”. (Art. 2 C.N.)
Los cambios en el mundo del trabajo por parte de los empresarios y el mundo globalizado, no puede ser objeto de desconocimiento de los derechos laborales tanto individuales como colectivos de los trabajadores, quienes vendemos nuestra mano de obra ya no barata sino tercerizada en la mayoría de los casos, pero seguimos generándoles la plusvalía que les permite acrecentar continuamente su capital.
DIEGO ESCOBAR CUELLAR Director Dpto. Empresas Transnacionales Secretario de Solidaridad CUT – Subdirectiva Valle del Cauca
C.c.: Dr. Diego Palacio Betancourt - Ministro Protección Social Dr. Marcelo Fox - Representante OIT en Colombia Dr. Andrés Santamaría – Defensor Regional del Pueblo Álvaro José Vega – Presidente CUT Valle del Cauca Wilson Sáenz M. – Dpto. DDHH CUT Valle del Cauca Javier Correa – Presidente Nacional – Sinaltrainal Rafael Esquivel – Presidente Bugalagrande – Sinaltrainal.
Hablar de socialismo a estas alturas en la jerga política, es algo que no conlleva una transformación social verdadera. Voy a obviar las dos corrientes estatalistas del socialismo, el llamado "socialismo real", que conllevó desastrosas consecuencias, y la socialdemocracia, o "cara amable" de un siempre dañino capitalismo (al que solo se le ven sus males, como a ciertas enfermedades, cuando afecta al bienestar del primer mundo). Un socialismo libertario, más que cualquier otro, supondría la transformación radical de las condiciones económicas, la eliminación de cualquier privilegio y la aspiración solidaria de satisfacer todas las necesidades de todos los miembros de la sociedad. Desgraciadamente, el autoritarismo influyó sobre gran parte de las corrientes socialistas con las consecuencias que todos conocemos. Tal vez fue Proudhon el primero que comprendió la importancia de la libertad para la construcción del socialismo y de una nueva cultura social, así como la supremacía de los hechos económicos sobre la "metafísica" política. El francés asoció la abolición de los monopolios económicos con la supresión de toda clase de gobierno en la vida social, la superioridad del contrato libre en una comunidad de hombres libres sobre toda legislación estatalista. La alternativa al centralismo político, al Estado, sería la federación de esas comunidades en base a pactos libres. Si la alternativa de Proudhon gana puntos en la historia o no poco importa, dada la confusión estatalista que forma parte de la política federalista y el odioso fomento de las aspiraciones nacionalistas que la sustenta. Como no creemos en ninguna "necesidad histórica", ni en ningún fatalismo, seguimos insistiendo en las vías adecuadas para lo que consideramos una sociedad libertaria (una sociedad en la que se da un auténtico sentido a la libertad y a la igualdad de oportunidades). Decir que el desarrollo histórico ha contradicho a Proudhon, o a cualquier otro pensador, me parece una soberana estupidez. Tal vez habría que seguir insistiendo, como aquellos pensadores socialistas que amaban la libertad, en la cuestión económica, que provoca en mi opinión un detestable determinismo social en las personas. Tomar las riendas de la economía, demostrar que la autogestión es posible en las circunstancias actuales, y olvidar el camino político que no supone ninguna verdadera transformación social (como demuestran todas las vías estatalistas). El fracaso del socialismo lo ha sido por su adaptación a la lógica parlamentaria y su insistencia en el autoritarismo, por lo que supone una gran falacia el negar sus posibilidades, y urge recuperar su papel como ideal cultural que se esfuerza en suprimir el privilegio económico y toda dominación. La conquista del poder es ya un fracaso histórico y la supresión de todo poder coercitivo en la vida social es la principal característica del verdadero socialismo cargado de futuro. La igualdad de las condiciones económicas es una condición previa de la libertad del hombre, pero nunca puede ser un substituto, por lo que socialismo y libertad, tal y como han mantenido los anarquistas siempre (al menos, la mayoría, la tradición libertaria es plural), es una misma cosa. La actividad social, y socialista, tiene que fijarse tanto en lo más pequeño como en lo más grande, con ese objetivo de eliminar el monopolio en todos los ámbitos de la vida, y de enriquecer la vida con la suma de las libertades personales en el contexto de la cooperación social. Bellas palabras que otros muchos pronunciaron antes, y que solo cobran sentido con los hechos. No me parece que sea menor aceptar la importancia del liberalismo o de la democracia en el desarrollo de las teorías socialistas, pero hay que señalar los obstáculos que han traído también aquellas, con su fantasía de una "voluntad general" que legitima la dominación o la entrada en juego de una falsa libertad económica que ha supuesto el fortalecimiento de los monopolios. El socialismo democrático ha contribuido a seguir confiando en el Estado. El socialismo inspirado en el liberalismo ha fortalecido al primero dando lugar al anarquismo, a esa aspiración social e individual de no estar tutelado por una entidad superior y lograr la armonía social y económica mediante el acuerdo mutuo. No sé si todo el mundo está de acuerdo con esta aceptación de una tradición liberal en el anarquismo, ya que la palabra "liberal" tiene tantas connotaciones peyorativas como positivas. Un liberalismo que no tuvo muy en cuenta la cuestión económica en la búsqueda de la auténtica emancipación social, por lo que a diferencia del anarquismo acabaría traicionando gran parte de sus postulados.
Por: Bitácora de Jose María Fernández Paniagua - ARCADIA
Imágenes del primero de mayo de 2009 en Medellín. un contraste entre las informaciones que difunden los medios y los justos reclamos que se escucharon en las calles.
Crisis en la India, producida por la contaminación a fuentes y posos de agua, Coca Cola es culpable de la destrucción de los medios de subsistencia y abastecimiento de miles de personas en la India.
Secuestro, tortura y asesinato de dirigentes sindicales en Colombia ordenados por Coca Cola.
Acéptalo, tu política es más aburrida que la mierda.
Sabes que es verdad. Si no fuera así, ¿por qué todo el mundo se esconde cuando pronuncias ésta palabra? ¿Por qué la concurrencia a tus reuniones grupales de discusión sobre teoría anarco-comunista ha sufrido una caída peor que cualquiera experimentada anteriormente? ¿Por qué el proletariado oprimido no ha entrado en razón y se ha unido a ti en tu lucha por la liberación del mundo?
Quizá, luego años de lucha para educarlos acerca de su papel de víctimas, has llegado a culparlos por su condición. Les debe gustar ser pisoteados por los agudos tacones del capitalismo; y si no fuera así, ¿por qué no se han unido a ti: encadenándose a lugares, coreando consignas en protestas cuidadosamente planeadas y organizadas, y frecuentando centros anarquistas? ¿Por qué todavía no se han sentado a aprender toda la terminología necesaria para una auténtica comprensión de las complejidades de la teoría económica marxista?
Lo cierto es que, para ellos, tu política es aburrida porque les resulta realmente irrelevante. Ellos saben que tus anticuados estilos de protesta -tus marchas, pancartas y reuniones- son actualmente incapaces de efectuar un cambio real, ya que se han convertido en algo demasiado predecible dentro del statu quo. Ellos saben que tu jerga post-marxista es repulsiva, ya que es realmente un lenguaje de mera discusión académica, y no un arma capaz de debilitar a los sistemas de control. Ellos saben que tus disputas internas, tus grupos disidentes y tus peleas interminables acerca de teorías efímeras, no pueden producir ningún cambio real en el mundo en el que viven día a día. Ellos saben que no importa quién mande, qué leyes haya en los libros, o bajo qué "ismos" los intelectuales se alineen; el contenido de sus vidas seguirá siendo el mismo. Ellos saben tanto como nosotros, que nuestro aburrimiento es la prueba de que esta "política" no es el camino a ningún cambio real. ¡Nuestras vidas ya son lo suficientemente aburridas!
Y tú también lo sabes. ¿Para cuántos de ustedes la política es una responsabilidad? Algo a lo que se comprometen, porque sienten que deberían hacerlo, cuando en lo más profundo de sus corazones hay millones de cosas que preferirían estar haciendo. ¿Tu trabajo como voluntario, es el favorito de tus pasatiempos, o lo haces sin ningún sentido de obligación? ¿Por qué piensas que es tan difícil motivar a los demás a realizar tareas voluntarias como las que realizas? ¿Podría ser que fuese simplemente el fruto de tu cargo de conciencia, lo que te lleva a cumplir con tus "deberes" para ser políticamente activo? Tal vez, le agregas emoción a tu "trabajo" intentando (conscientemente o no) tener problemas con las autoridades, intentando ser arrestado: no porque vaya a servir de algo a tu causa, sino para hacer las cosas más excitantes, para reconquistar un poco el romance de las épocas de revueltas pasadas. ¿Has sentido alguna vez que estabas participando en un ritual, en una larga y establecida tradición de protestas que realmente sólo sirven para fortalecer la posición establecida? ¿Has anhelado alguna vez, en secreto, escapar del estancamiento y aburrimiento de tus "responsabilidades" políticas?
No es de extrañar que nadie se haya unido a tus esfuerzos políticos. Quizá te digas a ti mismo que es duro, que no es reconocido, pero que alguien debe hacerlo. Entonces, la respuesta es NO.
Tú, en realidad, nos perjudicas gravemente a todos con tu pesada y tediosa política. Aunque, de hecho, no hay nada más importante que la política. NO hablo de la política de la ley y la democracia representativa, en la que es elegido un legislador para firmar los mismos decretos y perpetuar el mismo sistema. Ni la política del "Comencé a militar en la izquierda radical porque me encanta discutir acerca de detalles triviales y escribir retóricamente acerca de una inalcanzable utopía" anarquista. Ni tampoco la política de cualquier líder o ideología que exige que te sacrifiques por "la causa". Sino la política de nuestra vida cotidiana.
Cuando separas la política de las experiencias inmediatas y cotidianas de hombres y mujeres, ésta pasa a ser completamente irrelevante. Se convierte en el dominio privado de ricos y cómodos intelectuales, que pueden darse el lujo de complicarse sus vidas con tan monótonas y teóricas cuestiones. Cuando te involucras en política por un sentimiento de obligación y haces de la acción política una pesada responsabilidad, en lugar de un excitante juego, que valga la pena por sí mismo, ahuyentas a gente cuyas vidas ya son lo suficientemente pesadas como para añadir más tedio. Cuando conviertes a la política en una cosa sin vida, triste, una responsabilidad espantosa, se convierte simplemente en otra carga para la gente y no un medio para quitarles un peso de encima. Por consiguiente, le arruinas la idea de política a la gente para la cual debería ser lo más importante; puesto que todo el mundo tiene interés en tomar el control de sus vidas, en preguntarse a sí mismos qué es lo que no desean para ellas y cómo conseguirlo. Muestras la política como algo patético, un juego de clase media/bohemio sin sentido, que se refiere solo a sí mismo; un juego sin relevancia para las vidas reales que viven día tras día.
¿Qué debería ser lo político? Que disfrutemos lo que hagamos para conseguir techo y comida, si sentimos que nuestras interacciones cotidianas con nuestros amigos, vecinos y compañeros son gratificantes; que tengamos la oportunidad de vivir cada día como deseamos hacerlo. Y la "política" no debería consistir meramente en discutir estas cuestiones, sino en actuar directamente para mejorar nuestras vidas en el presente inmediato. Actuar de un modo que es de por sí entretenido, excitante, placentero: es político; ya que cuando la acción política es tediosa, agotadora y opresiva, sólo puede perpetuar tedio, fatiga y opresión en nuestras vidas. No debería desperdiciarse más tiempo debatiendo sobre cuestiones irrelevantes cuando debemos ir otra vez a trabajar al día siguiente. No más protestas-rituales predecibles que las autoridades saben demasiado bien como manejar; ni tampoco más protestas-rituales aburridas que no le parecerán a posibles voluntarios como la manera más emocionante de pasar un sábado por la tarde; claramente, éstas no nos llevarán a ninguna parte. Basta de "sacrificios por la causa". ¡Porque para nosotros, la felicidad -en nuestras propias vidas y las de nuestros compañeros- debe ser nuestra verdadera causa!
Después que hagamos de la política algo relevante y excitante, el resto le seguirá sólo. Pero de una monótona, meramente teórica y/o ritualizada política, nada valioso puede surgir. Esto no quiere decir que no debamos mostrar interés por el bienestar de los seres humanos, de los animales, o de los ecosistemas que no están directamente en contacto con nosotros en nuestra existencia diaria. Pero la base de nuestra política debe ser concreta: ésta debe ser inmediata, debe ser obvia para todo el mundo -para que sea merecedora de esfuerzo-, debe ser divertida por sí misma. ¿Cómo vamos a poder hacer cosas positivas por otros, si nosotros mismos no disfrutamos nuestras propias vidas?
Para ser más claros: si te pasas una tarde recogiendo comida de tiendas que de lo contrario hubiese ido a parar a un basural y la sirves a gente con hambre y a gente que está cansada de tener que pagar por comida: ésa es una buena acción política, pero sólo si la disfrutas. Mientras lo haces con tus amigos, si conoces a nuevos amigos, si te enamoras o intercambias historias divertidas; o simplemente si te sientes orgulloso de haber ayudado a una mujer a aliviar sus necesidades económicas: ésa es una buena acción política. Pero si te pasas la tarde redactando una furiosa carta a un obscuro periódico izquierdista, objetando el uso que un columnista le dio al término "anarco-sindicalista", eso no va a lograr un carajo -y lo sabes-.
Tal vez sea hora de una nueva palabra para "política", ya que ustedes han convertido la antigua en una mala palabra. Por lo que cuando hablamos de actuar juntos para mejorar nuestras vidas, nadie debería posponerlo. Y es entonces que les presentamos nuestras exigencias, las cuales no son negociables y deben ser cumplidas cuanto antes; porque no vamos a vivir para siempre, ¿o sí?
1. Hagamos de la política algo nuevamente relevante en la experiencia de nuestra vida diaria. Mientras más lejos se encuentre el fin de nuestra preocupación política, menos significará para nosotros, menos real y apremiante nos parecerá, y más aburrida será. 2. Toda actividad política debe ser placentera y excitante de por sí. 3. Para lograr cumplir estos dos primeros pasos, deben ser creados métodos y procedimientos completamente nuevos. Los viejos son anticuados, están pasados de moda. Tal vez NUNCA fueron buenos del todo, y es por eso que el mundo está como está. 4. ¡Disfruten de ustedes mismos! ¡No existe excusa alguna para estar aburridos... o aburrir!
¡Únete a nosotros en hacer de la "revolución" un juego; un juego en el que todos lo arriesguemos todo, pero no obstante, un juego deleitante y sin preocupaciones!
Relato del periodista Paco Gómez Nadal, en la última visita que nos hizo al Chocó. “Desde septiembre de 2007, Bellavista ya no es Bellavista. En ese mes, los últimos moradores fueron trasplantados a lo que el gobierno denomina Nuevo Bellavista y que la voz popular llama Severá –porque fueron años de promesas incumplidas hasta que se levantó este pueblo artificial a un costo de 34.000 millones de pesos colombianos (unos 15 millones de dólares)-.
Minelia sabía que no estaba bien esto de que cabezas y troncos no estuvieran juntos. Hay ciertas cosas que no deben suceder. Hasta en la muerte debería haber reglas. Tampoco consideraba Minelia que vivos y muertos debieran yacer revueltos entre vísceras y lluvia. Por eso, Minelia gastó su tiempo entre las balas cruzadas de paramilitares y guerrilla en dos tareas urgentes. La primera, regalarle pequeños sorbos de agua con sal a modo de suero improvisado a las pocas personas que habían quedado con aliento dentro de la iglesia de Bellavista, cabecera del municipio de Bojayá (Chocó), y que no alcanzaron a hacerse oír y así escapar del infierno con el resto de aterrorizados supervivientes. La segunda requería de más pericia: poner junto a cada cuerpo ensangrentado de las decenas de niños que dejaron de serlo ese 2 de mayo de 2002, la cabeza con la que nacieron y de la que se separaron cuando las FARC lanzaron dos tanques de gas convertidos en bombas caseras sin precisión que cayeron en la iglesia donde se protegían de las balas unos 500 civiles.
Minelia, en este juego de apariencias, es la loquita del pueblo pero esa noche demostró tener más frialdad y humanidad que cualquiera. Más, eso seguro, que El Alemán –Freddy Rincón-, el jefe del Boque Élmer Cárdenas de los paramilitares que tomaron este pueblo unos días antes de la tragedia y que ha reconocido haber presenciado los largos días de batalla campal entre armados desde una avioneta, “con binoculares”. El Alemán, en las versiones libres rendidas ante la fiscalía colombiana, dentro del marco de la denominada Ley de Justicia y Paz, sólo reconoció ser responsable de una muerte: la de Minelia. Los binoculares debían estar mal calibrados, porque Minelia, seis años después de esa matanza, la mayor en la historia sangrienta de Colombia, que dejó casi 90 muertos, 100 heridos e hipotecó el futuro de las otras 1.500 almas que poblaban Bellavista, sigue viva y habla, y habla, dicen unos que sin sentido. “Es la que dice más verdades en este pueblo”, refuta Coca, o Bernardina Vásquez, una de las líderes naturales de este pueblo ahora desgajado, trasplantado a la fuerza, despistado y enfrentado.
Trasplantados a la fuerza
Hasta septiembre de 2007, Bellavista era Bellavista. Un pueblo como tantos otros a las orillas del contundente río Atrato, expuesto a todos los actores de esta guerra colombiana que dice no ser guerra, a las crecidas de este caudal que asusta, al abandono estatal, a la lluvia que a veces parece incesante en esta región calificada como una de las de más pluviosidad del planeta. También era un lugar tranquilo. Allí, en las precarias bancas de madera clavadas en la ribera del Atrato he tomado algunos de los mejores rones de mi vida y he conocido a sus gentes, acostumbradas a convivir con el río, dispuestas a no perder la partida ante la pobreza. “No nos dejan disfrutar de esta tranquilidad”, me decía en julio de 2007 una muchacha de mirada triste y sonrisa floja.
Desde septiembre de 2007, Bellavista ya no es Bellavista. En ese mes, los últimos moradores fueron trasplantados a lo que el gobierno denomina Nuevo Bellavista y que la voz popular llama Severá –porque fueron años de promesas incumplidas hasta que se levantó este pueblo artificial a un costo de 34.000 millones de pesos colombianos (unos 15 millones de dólares)-. El viejo Bellavista es hoy un esqueleto sin piel. Lo camino con Carmencita, una de las cuatro misioneras agustinas que se han quedado como únicas habitantes de este pueblo fantasma sin fantasmas. Propios y extraños se han robado la madera de las casuchas, el piso del centro de salud, los techos de zinc… Lo que quedaba, ha sido pasto de las llamas en las que soldados colombianos han enterrado la memoria de este lugar. Solo queda en pie la iglesia donde ocurrió la matanza y la sólida casa donde viven las agustinas. Carmencito reúne en sus 150 centímetros de altura la dignidad de los que resisten. “Nunca estuvimos de acuerdo con como se hizo lo del nuevo pueblo, fue un chantaje”. Y así fue. Presencié en 2003 una reunión de la comunidad con Everardo Murillo, el responsable del proyecto por parte del gobierno nacional. Las opciones eran dos: o el nuevo pueblo tal y como lo habían diseñado los burócratas desde Bogotá o nada. Demasiados años de nada como para despreciar 265 casas nuevas.
Eso sí, hay maneras muy diferentes de describir Severá. Llego al Nuevo Bellavista en el bote de Macedonio, de un verde desgastado y con esas sillas plásticas recortadas en sus patas que hacen la vez de butacas de primera en el Atrato. Compró el renqueante motor de 15 caballos de potencia con parte de los 13 millones de pesos (unos 7.000 dólares) en los que el Estado valoró la vida perdida de su hijo de seis años, una de las víctimas de aquella matanza. “Ahora hay que subir todo porque hay ladrones en el pueblo. Uno no puede dejar nada en el bote. La Policía está ahí y no hace nada”.
La cuesta para subir al Nuevo Bellavista se torna descomunal en este calor sofocante. El barro corre por la loma como testigo de la lluvia que inundó las nuevas calles hace unas horas. Es medio día y casi nadie está en estas calles sin árboles donde el sol multiplica su poder. Las casas –diseñadas por la comunidad según el pomposo informe especial de la Presidencia de la República- fueron pensadas para otro lugar, seguro. No hay un solo vecino que recuerde haber participado en el diseño de estas cajas de fósforos, con poca ventilación y cuyas paredes de bloque acumulan el calor del día para convertirlas en hornos en la tarde. Los pisos son de cemento sin pulir, sin pintar, sin nada. Las pocas paredes repelladas –“dicen que van a ir repellando todas”- son tan precarias como el clima. Durarán poco.
El balance final de la Presidencia se hizo a propósito de la visita del presidente Álvaro Uribe el pasado 23 de octubre para entregar este decorado de pueblo. Se hizo acompañar del secretario de Comercio de Estados Unidos, Carlos Gutiérrez y de varios congresistas de ese país. El show fue casi perfecto. El informe oficial asegura que desde todas las casas se ve el río para mantener la cultura de estas gentes. Debe ser desde el techo, y no desde todos. El barrio conocido como las 80 casas está a más de un kilómetro del río. “Yo echo de menos mucho el otro pueblo, allá teníamos nuestro río y se conseguía la comidita fácil”, me dice una vecina que se esconde del calor tras los muros de su nueva casa. En el restaurante Punto y Coma –dos mesas acomodadas en la entrada de una casa como las otras- ya no acompañan el arroz y el pollo con patacones fritos de plátano verde, sino con un banano crudo. Extraña mezcla que se explica porque los botes que pasan por el río vendiendo pescado y plátano –ingredientes básicos de esta supervivencia- ya no paran en el Nuevo Bellavista por lo lejano de las casas. “Cuando paran, entonces cobran más caro por vender arriba. Le digo que estamos pasando apuro con la comida”.
No hay mucho que hacer acá. Ya no hay centro del pueblo, que antes se identificaba en el triángulo formado por la iglesia, la escuela y la cancha de fútbol del viejo Bellavista. Bueno, y por las tiendas-bares que se ponían en fila frente al río para construir un malecón ficticio. Ya no hay grupos de vecinos reunidos. Sólo se ve la actividad de los policías armados para combate y cuatro hombres jóvenes que beben cerveza en el lejano billar de la entrada.
“Con los policías ha entrado la vagabundería. Ahora se vende marihuana y bazuko (crack) y los pelaos (muchachos) la pasan tomando cerveza con ellos y aprendiendo malas cosas”. La queja de otra de las mujeres que guarda nombre para salvar vida se mezcla con el silencio generalizado sobre casi todo. “Es que hay informantes infiltrados y uno no sabe quién es quién”. Un silencio que según todas las fuentes también ha sido comprado en forma de empleos oficiales para los principales líderes del pueblo que hasta 2005 fueron respondones y ahora son corderitos.
La nueva guerra
La guerra en esta zona del Atrato ha cambiado de forma, no de crueldad. Cuando pisé por primera vez esta región, en 1998, el río era controlado por la guerrilla y los paramilitares desafiaban ese dominio entrando por tierra a las cuencas de los ríos Jiguamiandó y Curvaradó, donde a punta de sangre y desmembramientos abrieron espacio para los cultivos de Palma Africana. En esos últimos y amedrantadores años del milenio no había transporte público por el río, las tomas violentas de uno u otro grupo se sucedían en Vigía del Fuerte, Mutatá, Pavarandó, en los ríos, en toda parte.
La matanza de Bojayá fue un punto de inflexión que reorganizó el control territorial y modificó sustancialmente la estrategia del Estado. Entré a Bellavista el 4 de mayo de 2002, dos días después de que, en medio de los enfrentamientos, 90 vidas, la mayoría de menores de edad, convirtieran la iglesia en una tumba abierta.
Para llegar allá, superamos al menos siete controles de la guerrilla, que dominaba Vigía del Fuerte, población en la otra ribera del río, frente a Bellavista. Allí se apelotonaban guerrilleros del Frente 58 de las FARC y víctimas del desastre. En Bellavista, junto al cementerio, como metáfora de esta guerra, se enfrentaban unos 250 paramilitares contra unos 500 guerrilleros. Una lucha desigual que trataba de compensar el ejército con bombardeos selectivos que mantuvieron a la población civil bajo las colchonetas y sin la posibilidad de hacer el duelo. La mayoría de los muertos de la iglesia fueron a parar a una fosa común que hoy nadie visita.
Hoy el Ejército y la Policía colombianos están en los principales núcleos de población. Lanchas rápidas artilladas –pirañas-, patrulleras y puestos de control se reparten a los largo del río generando una ficción de control que se debilita con la realidad. Nada evitó a mediados de mayo que la guerrilla robara un bote con mercancía en un punto conocido como Brazo de Buchadó, nada evita que los miembros de Aguilas Negras –paramilitares reagrupados bajo otro nombre- estén en Vigía del Fuerte o en Quibdo, la capital del departamento del Chocó.
Todo es más sutil ahora, pero igual de peligroso para la población civil. “Desaparecieron a un vecino en Napipí hace 10 días”, “De Bellavista se han tenido que ir cuatro muchachos que aparecían en una lista de los paramilitares”, “En el Bajo San Juan mataron a un líder indígena y desaparecieron a otros cuatro”… los relatos son interminables. “Pero ahora es muy difícil tener información, que la gente denuncie. Hay mucho miedo por los infiltrados. Los derechos humanos se siguen violando pero ahora, además, no existe el derecho a la libre expresión”, se queja Uli Kollwitz, de la Comisión Vida, Justicia y Paz. Y las comunidades están más solas. El dinero y las presiones han sembrado la división en muchas de las organizaciones civiles de resistencia que lograron que estos pueblos no se desmoronaran en los duros años entre 1997 y 2002, Naciones Unidas se excusa en las reuniones privadas con el argumento de que todo lo que ocurre es tema de narcos y en Colombia el Chocó sigue siendo el lugar lejano, inhóspito e inviable que siempre han retratado los medios y los opinadores.
El peso de las mentiras
La metamorfosis de la guerra contamina casi todo. Antún Ramos es el sacerdote que se convirtió en un héroe para la población de Bellavista el 2 de mayo de 2002 cuando, bandera blanca en mano, logró arrastrar entre las balas a los supervivientes de la iglesia hasta los botes en los que huyeron del infierno. Ahora, Ramos es párroco en el barrio Las Américas de Quibdó. Está orgulloso de las obras que está haciendo en su nuevo destino, pero no sale del asombro de la declaración de El Alemán ante la fiscalía en las que éste lo responsabiliza de la muerte de ese mundo de civiles por meterlos en el templo y, según el paramilitar, haber cerrado con llave.
“Yo no sé si hay que contestarle a ese hombre…”. Esa duda ronda en todos a los que El Alemán ha untado con sus palabras. “La sensación es que lo que él dice vale más que lo que nosotros vivimos”, insiste Coca desde su nueva casita en Bellavista.
Rosa Emilia Córdoba, a sus gastados 48 años, describe a las víctimas de otra manera: “Somos las sobras del mundo”. Esta mujer carga como una losa en su alma la muerte en aquella iglesia de su hijo Ilson, de 19 años, de su madre Rufina, de 76 años, y el estigma de ser desplazada en Bojayá. Rosa no había vuelto a Bellavista desde que salió de allá el 4 de mayo huyendo en pijama, con una hija de 15 años herida de bala y dejando atrás todo lo material y sus dos muertos. Viajó hasta allá el pasado 28 de mayo para escuchar las grabaciones con las palabras de El Alemán que la fiscalía presentó a la comunidad para someter a una especie de terapia colectiva de 6 horas y dudosos beneficios a los habitantes fantasmas del nuevo pueblo. “no me atreví a ir al pueblo viejo, demasiados recuerdos. No pude”. Como tampoco va poder regresar a vivir en la casa que le correspondió: “Yo no quiero regresar a mi pueblo por los recuerdos, como por la tristeza y bueno… por la rabia que tengo. Rabia con la guerrilla, rabia con los paramilitares y… y con el Gobierno oiga, que eso no debía de haber pasado”.
Rabia y resignación son los dos estados que más aparecen cuando se pregunta a estas gentes cómo están seis años después. Han tenido que esperar este tiempo para que un juez administrativo de Quibdo confirme que el Estado es responsable por omisión de aquella matanza, ya que recibió alertas tempranas de diferentes organizaciones días antes del suceso, advirtiendo de la inminencia de un choque armado de grandes dimensiones en pleno casco urbano. Seis años para escuchar eso y para sentir aun que no se ha hecho justicia. Ahora, en Quibdo se encuentran cientos de desplazados de aquellos miles que salieron de todo el municipio de Bojayá en 2002. Los estudios señalan que apenas regresó el 60% de los huidos. No hay empleo en una ciudad sin fuentes de empleo y las condiciones de vida son muy precarias. “De mi familia cayeron 12 en esa iglesia. Yo no pienso volver, tengo todavía el nervio en el cuerpo”. Miriam Martínez, de 58 años, habla con los brazos cruzados y la tristeza enquistada. Junto a otras cinco mujeres trabaja por unos pesos fabricando hostias para las iglesias. “Es poca plata, pero lo agradecemos, aquí es difícil amañarse [sentirse bien] porque nos miran como si con nosotros llegara todo lo malo”.
Seis años han pasado y la sensación de frustración es más fuerte que la posibilidad de un futuro. A Bellavista entré en plenos combates el 4 de mayo de 2002 con la primera comisión humanitaria que rompió el cerco de miedo y riesgo. Estaba conformada por miembros de la Diócesis de Quibdó, los únicos que han estado con los civiles todo el tiempo, sin pestañear. La religiosa Yaneth Moreno iba en ese bote y con ella estuvimos bajo los bombardeos y retenidos por la guerrilla en la retaguardia del frente de esa guerra. Hoy, la hermana Yaneth siente que nada mejora, aunque sigue luchando con la misma energía. “Es tan frustrante ver como no solo las cosas han vuelto a ponerse tan mal sino que los medios en Colombia ya no están interesados en nada de lo que ocurre. Ahora estamos en el silencio”. Cuando me dirijo al aeropuerto de Quibdó, de salida, siento que volver acá es regresar a la realidad más perversa de Colombia, la que queda solapada tras los aspavientos de los Uribes, los Chávez o de los bravucones armados de uno u otro bando. Y al caminar hacia el avión, volteo la vista y una pancarta me recuerda que en esta guerra, como en casi todas, la verdad queda solapada por los discursos y las mentiras: “Bienvenidos al Chocó, tierra de biodiversidad y seguridad. Policía Nacional de Colombia”.
Barucha Calamity Peller - Sin Permiso Aunque apenas duró cuatro horas antes de ser brutalmente desalojada por la NYPD, La valiente ocupación ha servido para seguir radicalizando las posiciones del movimiento estudiantil neoyorkino. Pero, lo que es más importante, las políticas que han ganado apoyo interno en las recientes ocupaciones de las universidades de la ciudad de Nueva York desafían las soluciones reformistas a “asuntos” atomizados y no se centran ya únicamente en exigencias puramente estudiantiles. Los estudiantes proponen la acción directa, y más concretamente, la ocupación como respuesta natural a la crisis financiera y con una clara orientación crítica anticapitalista.
“La solución que proponemos es un medio sin fin. Nuestra ocupación del nº 65 de la 5ª Avenida es un pequeño modelo de nuestra propuesta, que consiste en que los trabajadores, los estudiantes y los desposeídos de todo tipo ocupen colectivamente los lugares donde viven, trabajan y se mueven.”
Debido a asuntos legales pendientes, así como a la continua intimidación de los administradores escolares hacia los organizadores estudiantiles, todos los estudiantes de la New School son citados anónimamente en este artículo, a petición suya. BCP.
“Nosotros ocupamos un edificio universitario, trabajadores de Chicago ocuparon su fábrica, gente que se enfrentaba a ejecuciones hipotecarias se han negado a abandonar sus viviendas. La ocupación no es meramente una táctica para lograr que se atiendan algunas demandas; es una estrategia práctica para recuperar el control de nuestras propias vidas. ¡Ocupémoslo todo hasta que todo sea nuestro!”. – Un estudiante de la New School for Social Research de Nueva York. El viernes 10 de Abril, en un frío amanecer de Manhattan, se podía oír ruido de golpes en un bloque más allá del edificio de cuatro pisos de la New School, en el nº 65 de la 5ª Avenida y un ruido de cadenas chirriando contra metal impregnaba la silenciosa mañana.
Cuando llegaron los servicios de seguridad de la escuela, todo el edificio, que ocupa un bloque urbano cerca de la bulliciosa Union Square, había sido tomado con barricadas por los estudiantes que estaban dentro. Una gran bandera aparecía colgando del tejado: “La New School está siendo reocupada”.
Aunque apenas duró cuatro horas antes de ser brutalmente desalojada por la NYPD [el departamento de policía de la ciudad de Nueva York], la valiente ocupación ha servido para seguir radicalizando las posiciones del joven movimiento estudiantil neoyorkino. Pero, lo que es más importante, las políticas que han ganado apoyo interno en las recientes ocupaciones de las universidades de la ciudad de Nueva York desafían las soluciones reformistas a “asuntos” atomizados y, ahora más que nunca, no se centran ya únicamente en exigencias puramente estudiantiles, sino que van más allá. Los estudiantes proponen la acción directa, y más concretamente, la ocupación como respuesta natural a la crisis financiera y con una clara orientación crítica anticapitalista.
“Los problemas de la New School son sintomáticos de la crisis económica más amplia en la que vivimos, la crisis que se enfrenta con recortes de servicios, ejecuciones hipotecarias, rescates bancarios, desempleo masivo y despidos”, dijo un estudiante dentro de la escuela tomada. “Nosotros rechazamos estas falsas soluciones. Luchar verdaderamente contra la crisis significa tomar los espacios en los que vivimos y trabajamos y apropiárnoslos. Esto es lo que hacemos”.
Una resistencia creciente a la mercantilización
La ocupación del 10 de Abril significó un paso más en la activa escena de la disidencia en la New School, un movimiento cuya energía contagiosa continua extendiéndose a otras universidades. El 17 de Diciembre, los estudiantes de la New School ocuparon durante tres días una amplia zona del mismo edificio en el Nº 65 de la 5ª Avenida y la lucha con las autoridades por el espacio estalló dentro y fuera del edificio. Una de sus exigencias era la dimisión del rector Bob Kerrey y del vicerrector James Murtha, así como la del gerente económico del Consejo de administradores, James B. Millard. A principios de mes, la facultad había aprobado una moción de confianza contra Bob Kerrey. La ocupación terminó después de negociar con la escuela, pero se consiguieron pequeñas concesiones a las demandas, y la administración permaneció.
Entre una plétora de cuestiones, los estudiantes citaron la falta de transparencia financiera y la centralización política como agravios principales respecto a la New School. Según ellos, Kerrey está convirtiendo la escuela en una entidad corporativa que no tiene en cuenta a los estudiantes ni a las necesidades de la facultad.
“No tenemos una biblioteca, la escuela ha gastado millones en un nuevo logo, y a Kerrey sólo le preocupa que la escuela obtenga beneficios”, dijo un estudiante. “Nuestra escuela es un frente avanzado en la mercantilización de la educación”.
Los propios administradores son personajes dudosos. Kerrey, un antiguo senador por Nebraska, es considerado un criminal de guerra por haber llevado a cabo una matanza de civiles desarmados en una aldea en sus años de servicio como suboficial en Vietnam. Según los informes, los civiles, incluidas mujeres y niños, fueron ejecutados ante sus casas, y otros fueron pasados a cuchillo. Millard forma, además, parte del consejo de administración de L3 Communications, un importante contratista bélico, cuya subsidiaria en Irak, una compañía llamada Titan, fue demandada en Mayo 2008 por abusos y tortura en Abu Ghraib.
Pasadas las vacaciones de invierno, prosiguió el movimiento. En febrero, estudiantes de la NYU [Universidad de Nueva York], con el apoyo de sus condiscípulos de la New School, ocuparon Kimmel Hall durante tres días pidiendo que la escuela publicara un informe del presupuesto operativo anual y que otorgara 15 becas a estudiantes de Gaza. La ocupación de la NYU terminó cuando la policía derribó las barricadas en Kimmel Hall. Los estudiantes fueron fotografiados y sancionados.
Entretanto no se producía ningún cambio serio en la New School después de la ocupación de diciembre. Debía establecerse una comisión investigadora con responsabilidad social, pero Kerrey la llamó simplemente consultiva. Un grupo de estudiantes encapuchados, denominado “La New School en el Exilio”, celebró una conferencia de prensa el 10 de Febrero para anunciar un ultimátum: si el Presidente Kerrey no se va antes del 1 de abril, los estudiantes cerrarán la escuela. Cualquier concesión hecha por la escuela después de la ocupación será considerada irrelevante, si la administración actual permanece.
A partir de ahí las cosas se aceleraron. Más grupos de estudiantes firmaron el ultimátum. Se celebraron reuniones frecuentes, y la casa de Kerrey fue objeto de actos vandálicos. En febrero, los servicios de seguridad de la escuela interrumpieron una sesión sobre la historia de la resistencia estudiantil en la New School y amenazaron con arrestar y sancionar a los estudiantes si continuaban con la clase. Una segunda sesión en marzo fue también interrumpida. Utilizando la intimidación, la administración demostró un flagrante desprecio por la libertad de expresión académica y política en la escuela, y las tensiones crecieron.
El 1 de abril llegó y pasó, y Kerrey permaneció. Unos servicios de seguridad reforzados en la escuela contribuyeron a congelar las cosas, pero los estudiantes no habían olvidado su ultimátum.
“Ocupadlo todo”
En la mañana del 10 de abril, una multitud de seguidores de los estudiantes y transeúntes circunstantes se concentró en torno al edificio ocupado. Kerrey, que consideró ilegal la ocupación y se opuso a reconocerla como una manifestación política, pidió la actuación de la policía. Ahora, pasada ya la fecha del 1 de abril, las exigencias habían aumentado: se pedía la dimisión de la administración Kerrey y el control absoluto del edificio infrautilizado sito en el número 65 de la 5ª Avenida. Al mismo tiempo, los estudiantes encerrados en el edificio utilizaron la ocupación a modo de altavoz para un llamamiento a la acción de otros estudiantes y no estudiantes y para presentarla como un modelo de resistencia.
”Nuestra lucha tiene dos aspectos”, dijo un estudiante ocupante. “El primero gira en torno a la crisis en nuestra universidad, que está simbolizada por su corrupto y autoritario rector, Bob Kerrey. El segundo aspecto, más importante, arraiga en la lucha general contra el capital, así como contra toda relación de poder jerárquica. La solución que proponemos es un medio sin fin. Nuestra ocupación del nº 65 de la 5ª Avenida es un pequeño modelo de nuestra propuesta, que consiste en que los trabajadores, los estudiantes y los desposeídos de todo tipo ocupen colectivamente los lugares donde viven, trabajan y se mueven.”
Se colgaron grandes banderas desde el tejado de la escuela: “¡Ocupadlo Todo!”.
Cuando los transeúntes matutinos comenzaron a apiñarse en las aceras frente al edificio preguntándose qué sucedía, se hizo el silencio y las cabezas dirigieron sus miradas hacia el tejado, en donde docenas de ocupantes aparecían encapuchados y agitando una bandera negra y roja. La escena era impresionante: con un fondo de cielo gris, los ocupantes encapuchados empezaron a leer un comunicado a través de un megáfono: “…Cuando rascamos bajo la apariencia superficial de la vida cotidiana, queda claro que una crítica generalizada de la sociedad basada en las lógicas gemelas de la acumulación capitalista y la dominación jerárquica está absolutamente relacionada con nuestra lucha para redefinir nuestra escuela”.
Los estudiantes continuaron con su crítica al capital y a la mercantilización ante la concentración, en constante crecimiento, de prensa, policía, peatones y seguidores de los estudiantes, abajo.
El rector recurre a la policía frente a los estudiantes
Poco después de que los estudiantes desaparecieran y regresaran al interior del edificio, la policía apareció en su lugar en el tejado y empezó una calculada operación para acabar con la ocupación estudiantil y dificultar el apoyo exterior acordonando el perímetro de la escuela y procediendo a clausurar todo un bloque de la 5ª Avenida. En una acción que fue posteriormente criticada tanto por la facultad como por los estudiantes, Kerrey dio permiso a la policía neoyorquina para desalojar a los ocupantes sin ofrecer ninguna negociación por parte de la administración.
En una absurda reacción a la ocupación, Kerrey llegó incluso a comparar a los estudiantes con Al-Qaida diciendo, “Algunos de nosotros todavía recordamos el 11 de septiembre aquí cerca”. Kerrey, que en un determinado momento llamó “clientes” a sus estudiantes, pasaba ahora a llamar “terroristas” a los estudiantes ocupantes.
A última hora de la mañana, los ocupantes intentaron abandonar el edificio por una puerta lateral. Cuando la puerta se abrió, entró la policía, arrojó sin mayores contemplaciones spray de pimienta sobre los estudiantes y les atrancó la puerta, impidiéndoles retirarse pacíficamente de la ocupación. Fuera, la policía embistió a los seguidores, arrestando a tres de ellos y dejando a un estudiante con una contusión, rasguños y magulladuras en la cara. El Departamento neoyorquino de policía negó haber empleado sprays de pimienta, hasta que un vídeo difundido en Internet mostró claramente la brutalidad cometida por los agentes en la puerta lateral de la escuela.
La ocupación terminó cuando patrullas de policía reventaron la puerta principal. Dentro, los ocupantes abrieron la segunda puerta, y se sentaron en tres líneas; 19 personas fueron detenidas sin resistencia.
Consternados por la respuesta del presidente Kerrey que trajo consigo los episodios de brutalidad policial frente a la ocupación, ese mismo día, de anochecida, un airado grupo de 200 estudiantes encapuchados procedentes de varias facultades marcharon hasta la casa de Kerrey en Greenwich Village. Gritaron su nombre y rompieron algunos cristales de automóviles, al tiempo que levantaban barricadas callejeras frente a la policía que se acercaba.
La facultad ha criticado vigorosamente la llamada a la policía del rector Kerrey, considerándola una decisión ejecutiva unilateral que no hacía sino reflejar la general carencia de control de la autoridad rectoral por parte de los demás poderes existentes en la comunidad académica de la New School. Históricamente, las administraciones de las escuelas dudan en utilizar a la policía para enfrentarse a manifestaciones estudiantiles en sus campus. Cuando en los años 60 la Universidad de Columbia [en la ciudad de Nueva York] envió a la policía para poner fin a una ocupación, no fue cosa para echada a humo de pajas, y varios miembros de la facultad pasaron de las palabras a los hechos: dimitieron en señal de protesta.
“No encontramos justificación alguna al recurso a la policía por parte de la administración frente a los ocupantes del 65 de la Quinta Avenida…en nuestra opinión, las declaraciones (de Kerrey) demuestran una falta de comprensión de la larga tradición de la autonomía de la universidad frente al poder del Estado y a los aparatos de represión”, escribieron dos prominentes profesores, Nancy Fraser y Eli Zaretsky. “Su decisión parece haber sido tomada en la ignorancia de la especificad de la vida académica, de sus valores, tradiciones y derechos históricos”.
Un contexto global para estudiantes imparables
El rector Kerrey debería considerarse afortunado de que los estudiantes de la New School la tomen únicamente con los edificios. Unos días antes de la ultima ocupación de la New School, estudiantes de Orleáns, Francia, retuvieron al presidente de su escuela con un lema que seguramente responde también a los sentimientos de los estudiantes de Nueva York: “la educación no es una mercancía”.
Puesto que la ocupación de diciembre se inspira en buena medida en la insurrección de Grecia y en la ola de ocupaciones que allí ocurrieron, los estudiantes de Nueva York continúan relacionando sus experiencias con otros actores a lo ancho del globo, específicamente en Europa, donde los estudiantes están preocupados por un mercado de trabajo inestable y unas reformas universitarias que sirven a los intereses capitalistas. Desde diciembre han estado lloviendo en Nueva York cartas de solidaridad de ocupaciones estudiantiles de Grecia, Italia y España, y los estudiantes rastrean la web en busca de comunicados de sus “camaradas” anticapitalistas extranjeros. Los enfrentamientos entre policía y estudiantes han barrido España, Italia y Francia durante meses.
A pesar de los continuos esfuerzos de la administración para reprimir a los disidentes con amenazas de sanciones y acciones disciplinarias, los estudiantes de la New School continúan organizándose y creciendo: celebrando asambleas, promoviendo la acción directa y escribiendo inteligentes comunicados para articular cada uno de sus movimientos y contrarrestar las tontingenuas acusaciones de que no son sino meros “gamberros políticos”, o de que la ocupación es un acto de violencia. Estudiantes de facultades y universidades de toda la ciudad han apoyado las manifestaciones de la New School y están planeando acciones en sus propios centros. La presión de la facultad llevó al levantamiento temporal de las sanciones de los estudiantes involucrados en la reciente ocupación.
La semana pasada, la casa de Kerrey fue visitada de nuevo por una multitud de estudiantes que le recordaron que quieren que se vaya. La Quinta Avenida fue bloqueada frente a la escuela. “Volved a ocuparla”, les jaleaba la multitud.
“Los estudiantes tienen determinación”, dijo un estudiante ayer. “La escuela no puede continuar haciendo esto, porque nosotros no nos echaremos atrás. La ocupación es una experiencia de primera magnitud: recuperar el espacio y hacerlo nuestro. Ahora que lo hemos probado, sabemos que es posible”.
Barucha Calamity Pelleres escritora y fotoperiodista, estudiante fracasada y agitadora de rebeldes. Durante años ha trabajado en e informado sobre movimientos sociales, desde México hasta Europa. Puede contactarse por email en macheteyamor@gmail.com.
Los días 3 y 4 de mayo de 2006, un operativo policiaco ordenado por el Gobierno Federal, el Gobierno del Estado de México y el municipal de Texcoco, contra integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) que apoyaban la defensa al derecho al trabajo de floristas locales, provocó uno de los episodios represivos más violentos en la historia de México.
El operativo gubernamental dejó un saldo de 207 detenidos, dos jóvenes asesinados, medio centenar de mujeres violadas y abusadas sexualmente, torturas y cateos ilegales. Desde entonces se han venido acumulando irregularidades jurídicas escandalosas que mantienen en la cárcel a 12 presos políticos con condenas tan injustas como la impuesta a Ignacio Del Valle por 112 años de prisión, a Felipe Álvarez y Héctor Galindo por 67 años; y a otras 9 personas (Oscar Hdz. Pacheco, Alejandro Pilón, Julio Espinosa, Juan Carlos Estrada, Jorge Ordóñez, Adán Ordóñez, Narciso Arellano, Inés Rodolfo Cuellar y Eduardo Morales) que han sido sentenciados a 31 años 11 meses y 15 días de cárcel. Cabe mencionar que América Del Valle y Adán Espinosa Rojas, se encuentran en condición de perseguidos y que 52 personas siguen en proceso, aunque en libertad.
Las irregularidades de los procesos penales evidencian que estamos ante un asunto político cuyo objetivo es reprimir a uno de los pueblos que dignamente ha defendido su tierra, sus recursos naturales y sus tradiciones. Preocupa, además, que la represión contra el FPDT, sea un caso emblemático en un contexto de represión generalizada contra las organizaciones y movimientos que ejercen su derecho a la crítica, a la manifestación y a la resistencia contra políticas gubernamentales. Es por ello, que l@s abajo firmantes, de diversas naciones, organizaciones, movimientos, oficios, artes y profesiones exigimos a las autoridades mexicanas:
LIBERTAD a los 12 presos políticos de Atenco
Cancelación de las órdenes de aprehensión a los 2 perseguid@s,
revocación y anulación de las sentencias,
respeto irrestricto de los derechos humanos de los detenidos y perseguid@s,
castigo a los responsables de las violaciones a los derechos humanos y la represión
alto a la criminalización contra los movimientos sociales en México
traslado inmediato de Ignacio del Valle, Héctor Galindo y Felipe Álvarez a un penal cercano a su domicilio
Apoyamos la iniciativa de la campaña nacional e internacional “LIBERTAD Y JUSTICIA PARA ATENCO” y llamamos a la sociedad civil de México y del resto del mundo a participar en ella hasta lograr la libertad de l@s presos.
Si deseas sumarte a este pronunciamiento, escribe a libertadyjusticiaatenco@yahoo.com.mx enviando nombre completo de tu organización o tu nombre, nacionalidad / estado de la república.
Marcha programada para el lunes 4 de mayo en Ciudad de México, POSPUESTA para el 4 de junio.
Noam Chomsky profesor- EUA, Adolfo Pérez Esquivel arquitecto-Premio Nobel de la Paz, Eduardo Galeano escritor-Uruguay, Manu Chao músico-España-Francia, Yvon Le Bot sociólogo-Francia, Pablo González Casanova sociólogo, Michael Lowy sociólogo-Francia, Elena Poniatowska escritora, Raúl Zibechi periodista-Uruguay, Rodolfo Stavenhagen investigador, Atilio Borón politólogo-Argentina, Lorenzo Meyer historiador, Marcos Roitman Rosenmann sociólogo-Chile, Enrique Dussel A filósofo, Aníbal Quijano sociólogo- Perú, Ana Esther Ceceña economista, Ramón Chao periodista-Francia, Vicente Rojo pintor, Maristella Svampa socióloga-Argentina, Carlos Monsiváis, escritor, François Gauthier sociólogo-Canadá, María Novaro directora, Federico Campbell escritor, John Holloway académico, Pablo Dávalos profesor-Ecuador, Massimo Modonesi politólogo, Enrique González Rojo poeta, Rogelio Naranjo caricaturista, Guillermo Almeyra profesor, Héctor Díaz Polanco antropólogo, Silvia Ribeiro periodista, Eduardo Del Río–RIUS humorista gráfico, Julio Boltvinik investigador, Elvira Concheiro Borquez investigadora, Alejandro Nadal economista, Frida Hartz fotógrafa, Germán Montalvo diseñador, María Inés Ochoa cantante, Gilberto López y Rivas antropólogo, Magdalena Gómez investigadora, Manuel García músico-Chile, José Francisco Gallardo General Brigadier, Rita Guerrero música, Carlos Fazio periodista, Betsy Pecanins cantante, Alberto Castro Leñero pintor, Verónica Merchant actriz, Ramón Vera Herrera editor, Gustavo Esteva escritor independiente, Hebe Rosell cantante, Carlos Aguirre Rojas historiador, Germán Venegas pintor, Ana Colchero actriz-escritora, Miguel Castro Leñero pintor, Beatriz Stolowicz académica, Guillermo Briseño músico, Valentina Palma Novoa cineasta, Gabriel Macotela pintor, Claudia Korol equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía-Argentina, Francisco López Bárcenas investigador, Virginia Fontes historiadora-Brasil, Paloma Villegas escritora, Enrique Rajchenberg académico, Gabriela Ynclaán escritora, Luis Mario Moncada dramaturgo, Verónica Villa, antropóloga, David Huerta escritor, Marina de Santiago música, Carlos Walter académico-Brasil, Ma. de Lourdes González madre de Pável González, Hugo Aboites profesor-investigador, Miriam Calderón actriz, Jorge Fratta músico, Margarita Peña escritora, Victor Ugalde cineasta, Ifigenia Martínez académica, Julio Glockner antropólogo, Estela Leñero dramaturga, Roberto Leher académico-Brasil, Cristina Aguirre Beltrán académica, Odiseo Bichir actor, Leonor Azcarate, dramaturga, Hugo Blanco dirigente campesino peruano, Mariana Gajá actriz, Héctor García fotógrafo, Mercedes Hernández actriz, Fernando Medina (ICTUS) músico, Leticia Luna escritora, Liber Terán músico, Selma Beraud actriz, Dario Azzellini periodista-Italia, Yuriria Iturriaga antropóloga, Jesús de la Cruz Rico artista plástico, Ezequiel Adamovsky historiador-Argentina, Carla Zamora académica, Guillermo Villaseñor académico, Fausto Fernández Ponte editor, Armando Salgado fotógrafo, Humberto Bátis académico, Carlos Martínez Rentería editor, Roberto Guillen editor, Rodrigo Ayala Murua pintor, Felipe Posadas pintor, Benjamin Anaya músico, Héctor Tenorio Muñoz cota editor, Fernando lobo escritor, Francisco Vargas, cineasta, Heriberto Rodríguez Fotógrafo, Florencio Pozas agencia prensa india, Sergio Olhovich, cineasta, Víctor Ego Ducrot Agencia Periodística del Mercosur, Emilio Taddei, profesor Argentina, Alberto Arista cantautor, Carlos Christian Flores Adriazola músico-poeta, Nayar López Castellanos académico, Benjamin Berlanga Gallardo, Universidad Campesina Indígena en Red UCI-RE, Hugo Cedeño Federación de profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo- República Dominicana, Van-T músico, Roberto Tato Iglesias, Pietro Ameglio, Adriana Luna Parra, Manuel Canto, Clara Jusidman, Raymundo Sánchez Barraza (CIDECI), Concepción Calvillo de Nava, Raúl Álvarez Garín, Celeste Batel, Héctor de la Cueva, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Oscar González, Félix Hernández Gamundi, Salvador Nava Calvillo, Marco Rascón, Bandas de rock: Panteón Rococó, Salón Victoria, Nana Pancha, Yucatán Agogó, Rastrillos, La Calzada de los muertos, Salario Mínimo. COMITÉ LIBERTAD Y JUSTICIA PARA ATENCO: Samuel Ruiz García Obispo emérito de la Diócesis San Cristóbal de las Casas, Ofelia Medina actriz, Manu Chao músico, Julieta Egurrola actriz, Raúl Vera Obispo de la diócesis de Saltillo, Coahuila, Adolfo Gilly académico, Adriana Roel actriz, Ricardo Rocha periodista, Carlos Montemayor escritor, Francisco Toledo pintor, Diego Luna actor, Roco Pachukote vocalista de la banda de rock Maldita Vecindad y los hijos del Quinto Patio, Daniel Giménez Cacho actor, Luis Villoro filósofo, Marta Verduzco actriz, Rubén Albarrán vocalista de la banda de rock Café Tacuba, Luis Javier Garrido, académico, Bruno Bichir actor, Paco Ignacio Taibo II escritor, periodista, Luisa Huertas actriz, Miguel Angel Granados Chapa periodista, Demián Bichir actor, Fray Miguel Concha Malo fraile dominico, director del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, Verónica Langer actriz, Luis Hernández Navarro periodista, Jorge Zarate actor, Emma Dib actriz, Antonio Ramírez Chávez pintor, Gloria Domingo Manuel “Domi” pintora, Los de Abajo banda de ska y rock, Las Reinas Chulas actrices...
puedes consulatr la versión completa en la página de la campaña.
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