martes, 19 de mayo de 2009

Contra el capital, emergen los Black Blocs

Hakim Bey podría contemplar la influencia de su obra a través de las pantallas de la televisión. El teórico de las TAF, Zonas Autónomas Temporarias (Temporary Autonomous Zone en inglés), creó un concepto que los movimientos radicales convirtieron luego en Black Blocs. Estos grupos pequeños son los que, en el curso de las manifestaciones contra el G-7, la OTAN, el FMI o el G-20, ocupan la cabecera de las movilizaciones y se transforman en comandos de choque: sucursales de bancos destruidas, autos de lujo quemados, vitrinas saqueadas y enfrentamientos directos con las fuerzas del orden caracterizan un modo de acción que remonta a los años ’80 y que, a partir de los ’90, se nutrió de los principios enunciados por Hakim Bey. Este autor anarquista se llama en realidad Peter Lamborn Wilson. Escritor poético y político, Wilson se define como un “anarquista ontologista”.

Su obra, a la que han contribuido otros utilizando el pseudónimo de Hakim Bey, teoriza una forma crítica de ocupar el espacio controlado por los aparatos estatales. Según su editor, las TAF “aparecen y desaparecen para escapar mejor a los agrimensores del Estado. La TAF ocupa provisoriamente un territorio, en el espacio, en el tiempo o el imaginario, y se disuelve en cuanto está repertoriada. (...) La TAF es una ‘insurrección’ fuera del Tiempo y de la Historia, una táctica de la desaparición”. La traducción más extrema y moderna de ese enunciado se plasmó en las operaciones de los hoy llamados Black Blocs: ocupar un territorio en el curso de una manifestación, destruir las propiedades capitalistas –bancos, comercios de lujo, sedes de multinacionales– y expresar con ello el rechazo al sistema. Como se vio en la cumbre del G-20 celebrada en Londres y la de la OTAN organizada días después en la ciudad francesa de Estrasburgo, los Black Blocs son la lanza inflexible de los enfrentamientos con las fuerzas del orden y de la ocupación momentánea de ciertas zonas céntricas de las ciudades: “Se trata de hacer de las cumbres oficiales un desastre, una nube de desorden y de celebración anti-sistema”, explica Julien, un Black Bloc belga que participó en la toma de la zona del Banco de Inglaterra en la cumbre del G-20 y luego viajó a Francia para integrar los BB que devastaron una zona consistente de las afueras de Estrasburgo durante la cumbre de la Alianza Atlántica.

OTAN, Banco Mundial, G-7, G-20, Fondo Monetario Internacional, cumbres europeas u Organización Mundial del Comercio son “nuestros blancos preferidos porque estas instituciones encarnan la peor versión de la gestión de los asuntos humanos”, agrega Julien. Los BB no son, sin embargo, un movimiento organizado ni una estructura funcional con un mando y una doctrina. Se trata de un núcleo “horizontal”, de un “grupo de afinidades” que se forma según las ocasiones y que consta de componentes cambiantes: anarquistas, anticapitalistas, libertarios, extrema izquierda, autónomos, ecologistas radicales, etc., etc. Jonathan, un aguerrido irlandés de 26 años, advierte que no se “es Black Blocs como quien es comunista o de extrema izquierda. Black Blocs no es una pertenencia sino una participación a los BB. No somos una nebulosa anarquista como nos definen por ahí, sino que encarnamos una manera de asumir acciones”. Los BB cambiaron el esquema de organización tradicional del movimiento obrero, de los estudiantes y de los movimientos sociales. Los llamados “grupos de afinidades” reemplazaron la idea de comunidad o de pertenencia a una clase para crear una nebulosa sin gestión centralizada, independiente de las demás pero que comparte un objetivo momentáneo y violento.

Su marca operacional dio la vuelta al mundo. Los BB entran en escena con carritos llenos de proyectiles, limones y suero fisiológico contra los gases lacrimógenos. Algunos llevan cascos de moto, otros pañuelos en la cara, anteojos de natación o de ski, máscaras de gas o máscaras con el rostro de algún dirigente mundial, palos, cadenas y hasta cócteles Molotov. Jean Michel, un BB francés que fue detenido en Estrasburgo luego del incendio de un hotel y de un centro comercial, admite que con esas acciones “nadie pretende cambiar la sociedad, ni transformar el sistema. Queremos, al menos, demostrar que no nos resignamos, que frente a la violencia oficial de los Estados, al control de todo, a la desigualdad destructora y a la impunidad de los sistemas hay aún una cofradía insurgente que dice que no a su manera”.

El nombre de Black Blocs proviene de los primeros núcleos duros, cuando en el centro de las manifestaciones se agrupaban en bloque vestidos de negro. Las interpretaciones de sus orígenes, aunque divergentes, tienen una raíz: son los movimientos de ultraizquierda de Europa que empezaron las acciones violentas en los ’80. Entre ellos, se destaca el movimiento autónomo alemán, que se caracterizó por la violencia de los enfrentamientos con la policía y la ocupación de calles y espacios públicos. El colectivo alemán “Schwarzer Block” se formó en los ’80 en defensa de los lugares autogestionados y de la ocupación libre de casas desocupadas. Esta rama naciente proponía una crítica y una práctica radical en total ruptura con los modos de protesta tradicionales. Los BB entraron luego en escena en dos ocasiones, ambas muy violentas: una, en 1991, en los Estados Unidos, durante las manifestaciones contra la primera Guerra del Golfo; la segunda y la más espectacular: el 30 de noviembre y el 1° de diciembre de 1999, en la ciudad norteamericana de Seattle, en el curso de la cumbre de la OMC, la Organización Mundial del Comercio. La cumbre tuvo que ser levantada debido a la devastación provocada por la acción de los BB.

Fue allí donde los Black Blocs llevaron a la práctica la idea de Zonas Autónomas Temporarias teorizada por Hakim Bey. Los BB destruyeron vitrinas de bancos, cafés, restaurantes, bares burgueses y sucursales de Nike. A lo largo de muchas horas, más de un barrio de la ciudad fue ocupado y transformado en Zona Autónoma Temporaria. El Revolutionary Anti-Capitalist Block B RACB y Anti-Statist Black Bloc B ASBB son los BB más conocidos por la envergadura de sus acciones. En cambio, el Clown Bloc introdujo una forma distinta de ocupación mediante la parodia de la esfera política oficial y las instituciones gracias a un espectáculo de teatro callejero. Aunque el principio de los Schwarzer Block se extendió al mundo entero, sigue siendo Alemania donde persisten con más arraigo. Los BB agrupan más de 70 organizaciones cuya actividad se extiende desde Berlín, pasando por Hamburgo, el Ruhr hasta Dresde. Según informes alemanes, ese ejército anarquista pesa unas 6000 personas. La consigna de estos núcleos que encontraron en Internet una pasarela de comunicación ideal no varía: “ir al frente para descomponer la imagen que las instituciones del sistema quieren dar del mundo”, explica Franz, un BB alemán. Antonio, de origen español, resume todo el pensamiento de los BB cuando afirma: “La única forma de poner al capitalismo en peligro es atacando su corazón, es decir, la propiedad. Los Black Blocs se presentan como un antídoto contra el conformismo. Sin embargo, su modo de acción ha acentuado también la amplitud de los despliegues policiales y la brutalidad de las fuerzas del orden. Antonio descarta esa crítica y alega: “Es el precio que la sociedad debe pagar para que el capitalismo exterminador sufra en su propia carne las degradaciones que él también comete”.


Por: Eduardo Febbro
Desde París
Tomado de: www.desdeabajo.info

“Nos quieren extraditar cuando empezamos a hablar de políticos, militares y empresarios”


Los jefes

Freddy Rendón 'El Alemán' habla de la cumbre de las AUC donde se planeó la estrategia política en todo el país, sobre sus negocios en Urabá, y sobre su hermano Daniel, alias 'Don Mario'. Entrevista de Semana, y versión completa para Verdad Abierta.

Fredy Rendón Herrera, alias 'El Alemán' es uno de los pocos jefes paramilitares que aún no han sido extraditados a los Estados Unidos. Él fue jefe del bloque Élmer Cárdenas que se desmovilizó el 16 de agosto de 2006 y que se sometió al proceso de Justicia y Paz.

La semana pasada, Semana lo entrevistó en la cárcel de Itagüí, en donde habló sobre el proceso de sometimiento a la justicia y a la perspectiva que existe sobre una posible extradición a los Estados Unidos a pesar de que no hay aún un proceso formal en su contra. Para el paramilitar la amenaza que tiene el proceso de colaboración de los paramilitares desmovilizados con la justicia es la extradición. "Nos quieren extraditar cuando empezamos a hablar de políticos, militares y empresarios", dijo en uno de los apartes de la entrevista, en la que mencionó nombres de presuntos colaboradores de las Auc.

También habló sobre su hermano Daniel Rendón Herrera, alias 'Don Mario' capturado recientemente en el Urabá Antioqueño, sobre los vínculos de las Auc con varios partidos, movimientos y políticos en el Urabá, Antioquia y Córdoba, además de la forma cómo montaron un grupo de paramilitares en Boyacá en asocio con el esmeraldero Víctor Carranza.

'El Alemán' habla sobre los nexos de Pedro Juan Moreno con la casa Castaño, del ex subdirector del DAS José Miguel Narváez como instrutor de las Auc y de los operativos conjuntos con la fuerza pública en varias zonas del Urabá y el Chocó, como la operación Genesis en la que los 'paras' actuaron conjuntamente con miembros de la XVII brigada.

Como líder del bloque Elmer Cárdenas, 'El Alemán' se apoderó de la industria maderera del Atrato para financiarse. A cambio de las herramientas de trabajo, los campesinos empeñaban la madera cortada para pagar la deuda y el resto, según las investigaciones de organizaciones de derechos humanos, se les pagaba con vales que sólo servían en ciertos lugares.

En esta entrevista 'El Alemán' también revela cómo las Auc se financiaron con el negocio del narcotráfico.

Según la Diócesis de Quibdó, en las cuencas del Atrato y sus afluentes hubo por lo menos 600 civiles muertos y unos 20 mil desplazados por 'El Alemán'.

¿Cómo funcionó el proyecto político de Urabá Unido?

Fredy Rendón Herrera, alias El Alemán: El proyecto político Urabá Grande, Unido y en Paz nace como en el 2000. Arrancamos una campaña de asambleas y alcaldías, en el norte de Urabá; y a la Asamblea departamental, con Jorge Pinzón, un ganadero de Necoclí. Pero en esa primera nos fue mal. Luego fuimos a un gran evento que convocó la Casa Castaño y que se llamó el PPC -Poder Popular Campesino- que lo lideraba Mario Prada (ex candidato a la Gobernación de Córdoba). Y finalmente una gran reunión de todas las autodefensas a finales de 2001 para ver cómo íbamos a jugar políticamente.

¿La reunión de la finca La 21 de la que habló H.H.?

Exacto. No recuerdo la fecha pero fue un encuentro grandísimo de tres días en la finca La 21, un sitio donde Carlos Castaño hacía reuniones. Allá fueron todos los bloques de las autodefensas con sus candidatos.

¿Quiénes asistieron?

Mientras yo estuve ahí fue el ex gobernador del Cauca, Juan José Chaux, como representante político del bloque Calima. A mí me preguntó la Corte si él había ido allí como representante político o bajo amenaza. Yo dije que asistió como miembro de las autodefensas porque eso fue cierto.

¿Qué otros políticos asistieron?

Yo no conocía a esas personas y sólo estuve unas cuatro horas el primer día donde se trató un tema más interno de las autodefensas.

¿Y quiénes eran sus candidatos?

Los líderes de Urabá comenzaron a trabajar -con todo mi apoyo y mi respaldo- para tener una lista en el Congreso. El problema ahí fue que líderes de todas las zonas –incluso las que comandaban Hasbún y Veloza- querían estar en la lista. Hicimos una gran reunión en Necoclí para escoger los candidatos.

¿Quiénes eran esos candidatos?

Manuel Darío Ávila, que era gerente de una empresa prestadora de servicios. Por los sindicatos de la zona bananera, el señor Jesús Enrique Doval. En el caso de Turbo, el municipio con más votación en la zona de Urabá, allí se escogieron los líderes de turno, a un profesor Estanislao Ortiz. Y en la zona de Apartadó y demás escogieron a un señor de Cambio Radical, César Andrade.

Pero teníamos el problema del aval. Nos reunimos con Luis Guillermo Vélez, porque habían muchachos que militaban con nosotros que habían tenido relaciones con él en el pasado. A él me lo presentaron, hablé con él una o dos veces. Pero después él le dijo a los líderes nuestros que ya tenía el candidato de él en Antioquia y que no podía avalarnos porque era un riesgo. Entonces los líderes –encabezados por el doctor Pinzón- fueron a la zona de Córdoba, allí hablaron con Mario Uribe, y él les dijo lo mismo. Posterior se reunieron con otros senadores para ver quién les daba el aval y terminó dándoselo Rubén Darío Quintero.

¿Él sabía que le estaba dando el aval al proyecto de las Autodefensas?

Sí, él lo sabía. Porque además él sabía que iba a captar una cantidad de votos importantes y seguramente un apoyo económico.

¿Los avalaba a la Cámara y ustedes lo apoyaban a Senado?

Exacto. Cuando él da el aval es que yo lo conozco personalmente y hablamos de que se le apoyaría la campaña en la región.

¿Las Auc financiaron con dinero?

Prefiero hablar de eso más adelante.

¿Sólo hubo acuerdo con Rubén Darío Quintero y nadie más?

No, hubo muchos acuerdos, pero yo sólo me reuní con Rubén Darío.

¿Pero usted menciona en su versión ante la Corte a otros políticos como Óscar Suárez, Reginaldo Montes y Ulises Torres?

En eso hay una mala interpretación porque a mi me preguntaron con qué políticos me reuní en algún momento. A Óscar Suárez me lo encontré un día por la carretera de Necoclí. Nos tomamos un café como 20 minutos y le dije: nosotros no tenemos problema que usted haga su campaña.

¿O sea que todos eran personas que pedían autorización para hacer campaña?

Sí. En el caso de Óscar Suárez no hice compromisos con él. En el caso de los de Córdoba eso fue inmanejable porque esa era una jauría de representantes y senadores. Carlos Castaño y Mancuso me llamaron en un determinado momento y me dijeron: es que usted les está prohibiendo a los senadores, amigos de la organización que hagan proselitismo político en la zona. Yo les dije que no, que me había reunido con el gobernador de Córdoba, con Juancho López, Reginaldo Montes, Mario Salomón Nader, con todos, para esa campaña. Y se creó allí por parte nuestra y de los líderes de la zona, un movimiento que se llamó Marisco.

¿En esa estrategia cuáles eran las prioridades?

Primero poder llegar a las alcaldías, a los concejos municipales, que digamos es la base de la democracia, es la que pone los votos. Segundo, llegar a las Asambleas, Cámara y Senado, y poder, de una u otra forma, apoyar candidatos a la presidencia. Mire, cuando la campaña de Serpa y Pastrana, para 1998-2002, Carlos Castaño por ejemplo impartió una orden: hay que votar por Serpa. Y muy al final dijo: no, hay que votar por Pastrana. ¡Qué problema que hubo!

¿Y por qué cambió?

Digamos que él era un hombre muy informado, le llegaba información de sectores de mucho poder en este país, y él cambió la decisión no sabemos por qué.

¿Y en las elecciones de 2002?

En el 2002 fue igual que en el 98. Se dijo que Pastrana iba a hacer la paz y que había que apoyarlo. Pero después del fracaso del Caguán Uribe salió con un discurso igual al de las autodefensas pero desde la institucionalidad. La sociedad colombiana se vuelca a Uribe, y Uribe recogía el pensamiento de las autodefensas. ¿Y quién en Colombia no era un miembro más de las autodefensas, encubierto o descubierto?. Lo que pasa es que hoy, cuando el proceso político se ha judicializado, la gente dice que no nos conoce y que somos lo peor.

¿Hubo alguna orden de Carlos Castaño de apoyar a Uribe?

Digamos que sí. Porque Uribe le dijo a las autodefensas y a todos los grupos armados que estaban las puertas abiertas para entrar en un proceso de negociación.

La conexión de las esmeraldas

¿Por qué terminó usted con un Bloque en Boyacá?

En el año 2001 Carlos Castaño me dijo: “Alemancito tengo por parte de algunos sectores mineros de la zona de Boyacá, como Carranza, los Triana, y otros, la necesidad de llevar un grupo de autodefensa a combatir la guerrilla”. Carlos me presentó a un señor Yesid Nieto, luego me reuní por ahí con 70 líderes de esa zona a nombre de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, que llegaron a esa región y que empezó a actuar en la zona con límites en Santander y en dirección hacia la cordillera. Los líderes dijeron que era maravilloso. Al tema de financiación le pusimos un porcentaje a la esmeralda que era del 5%. Y todos estuvieron de acuerdo.

¿Y Víctor Carranza autorizó ese acuerdo?

Claro, él dio la bendición y además aprobó el porcentaje, pero con la condición de que no nos metiéramos en Muzo, en donde él tenía un grupo de seguridad para sus minas. Y en esa primer reunión no manifestó tener preocupación porque otros líderes estuvieran cerca del grupo y fuera a ser usado en contra de él.

¿Después sí?

Posteriormente fue la segunda reunión en una gallera, donde yo tuve mucho temor porque llegaron entre 70 y 80 hombres armados hasta los dientes. Don Víctor manifestó algunas molestias porque Nieto le iba a joder el poder de la zona esmeraldera. Decía que el grupo nuestro estaba bajo órdenes de Yesid y que él se quería apoderar de las empresas. La paranoia que ellos manejan siempre. Yo le respondí que no porque el grupo de autodefensas nuestro, si bien estaba financiando por Yesid Nieto y los empresarios de la esmeralda, era un grupo netamente antisubversivo y no iba a terciar en problemas internos de ellos.

¿Cuáles eran los problemas?

Por un lado la zona se estaba llenando de laboratorios. Después empezaron las rivalidades entre Horacio Triana y Carranza. Eran problemas internos y yo me di cuenta de que el grupo iba a ser utilizado para terciar en líos de esmeraldas y minas. Por eso llamé al comandante ‘Águila’ que estaba cerca de la zona de La Palma y le entregué el grupo, me fui de allá y le dije que no quería terminar metido en una guerra de intereses personales.

¿Y que pasó con los carranceros que lideraba ‘Guillermo Torres’?

Ese grupo no es de ‘Guillermo Torres’, es de Víctor Carranza pero su comandante allá y quien daba la cara era ‘Guillermo Torres’.

¿Por qué entonces Víctor Carranza fue exonerado por la justicia?

Esa es una pregunta que nos hemos hecho nosotros, los que hemos dado la cara. Además porque él no es el único que era dueño de un grupo de autodefensas. Hay muchos personajes en este país que tuvieron grupos de autodefensa y que se fueron diluyendo en las AUC.

¿Qué papel cumplía Carranza en las autodefensas?

Víctor Carranza era un mito dentro de las autodefensas porque había tenido grupos desde la época de Gonzalo Rodríguez Gacha, tanto en Puerto Gaitán, Meta, como en la zona esmeraldera y había sido el triunfador de esas guerras internas de esmeralderos donde murieron algunos. Después lo de Mapiripán fue acordado con la gente de él.

¿Estuvieron en la reunión de Necoclí donde se planeó la masacre?

Eso no lo sé. Pero cuando se fueron las armas y el personal los anfitriones para entrar a Mapiripán fueron Los Carranceros, al frente de Don Guillermo Torres, y los Buitrago, de Don Héctor Buitrago y Martín Llanos, para entrar a la zona de Mapiripán. Pero después ellos sintieron que la llegada de las autodefensas de Córdoba y Urabá afectaba sus intereses económicos. Don Víctor Carranza fue muchas veces a donde los Castaño y les dijo que le estaban afectando sus intereses.

¿En Boyacá también apoyaron a congresistas?

Tan sólo sé que Yesid Nieto un día me dijo que le estaba haciendo campaña a Ciro Ramírez. Él me dijo: a ese hombre lo voy a llevar al Congreso.

Amistades peligrosas

Mancuso dijo hace poco que las reuniones con Pedro Juan Moreno eran frecuentes y fluidas. ¿Usted se reunió con él cuando era secretario de gobierno de Antioquia?

Lo vi en varias reuniones y lo conocí en el corregimiento de Cristales de San Roque en una reunión con Carlos Castaño, Rodrigo Doble Cero, y yo. Pedro Juan era secretario y se habló de cómo iba el tema de las autodefensas, de la política anti-narcóticos del gobierno, del avance de la guerrilla, del gobierno de Samper. Fue una reunión de 3 horas.

¿Hubo otras reuniones?

Después lo vi nuevamente en Cristales en una gran pelea cuando el general comandante de la Policía antinarcóticos, Gallego, le había interpuesto una demanda o le había cancelado unas licencias a unas fábricas de él y Carlos era el mediador. No estuvo el general Gallego pero sí un miembro de la Policía que hizo parte del bloque de búsqueda de Pablo Escobar. No recuerdo el nombre pero era un coronel. Carlos le dijo que se calmara, que no tenían que pelear con la Policía que nos había apoyado en muchas guerras. Después no lo volví a ver.

Se ha hablado de la presencia del ex subdirector del Das José Miguel Narváez en varias reuniones. ¿Usted lo vio alguna vez?

Yo estuve en dos oportunidades con Narváez. Una durante una capacitación en la escuela de formación La 35, en el Tomate San Pedro, en Urabá, debió ser en 1997 ó 1999. Las charlas políticas las dieron Carlos Castaño, Rodrigo Doble Cero y Narváez. A muchos de nosotros nos sorprendió, porque considerábamos que estábamos en guerra contra la guerrilla. Pero él disparaba contra todo el mundo y decía que era lícito combatir comunistas, sin importar donde se encontraran. Nos sorprendió por la fogosidad con la que habló. Luego nos dijo que tomáramos nota y sacó una lista de 50 ONG que según él eran propiedad de la guerrilla. Después le dije a Carlos: ese señor es un gran terrorista. Me parecía que era un tipo con diarrea mental. Después lo volví a ver en la oficina de Carlos, sobre el río Sinú.

Me sorprendió cuando lo vi de segundo de Noguera en el Das.

¿Cómo fue su relación con Rito Alejo del Río?

Las autodefensas tenían las mejores relaciones con la Policía y las autoridades, y en los 10 años que estuve en las autodefensas no recuerdo una persecución de ellos contra nosotros. Éramos un soldado más y trabajamos conjuntamente en varias operaciones. Eran los que nos suministraban el material de guerra.

¿Cómo funcionaba esa relación en el caso de la brigada XVII?

Los comandantes de los batallones que operaban en las zonas donde tuve jurisdicción tuvieron inmejorables relaciones conmigo. Nos reuníamos, coordinábamos los trabajos conjuntos en las zonas, todo eso era a nivel de coroneles y seguramente también hacia arriba. Pero yo no me reuní con Rito Alejo, salvo una vez en la que casi nos encontramos. Cuando yo salía de la finca de Carlos vi llegar un helicóptero con varios uniformados. Mancuso dice que ahí llegó Rito Alejo, pero no puedo asegurar nada.

¿Cómo fue la coordinación en la operación Génesis que es la que tiene en prisión a Rito Alejo del Río?

En este caso eso fue acordado y planificado por los coroneles de inteligencia, Plazas Acevedo, otros que no recuerdo, y nosotros. Yo me trasladé a Quibdo y coordiné con el coronel de la Policía. Eso fue a finales de 1996 y yo fui con Raúl Hasbún en avioneta. El Coronel nos mandó a un capitán para que asumiera el mando en Riosucio que era el centro de abastecimiento. Cuando llega el Capitán nos tomamos la cabecera municipal de Riosucio el 20 de diciembre de 1996. Para ese momento ya se estaba planeando la operación Génesis.

¿La operación buscaba desplazar a la gente para sembrar palma?

La operación Génesis es al margen izquierdo del río Atrato, distante 40 kilómetros de la zona de palma, que era de la Casa Castaño. Fueron ellos los que compraron tierras, desplazaron gente, y les dieron entrada a los empresarios de Urabá. El negocio de la palma ya estaba cuando yo entre allá y lo cuidaba y lo siguen las autoridades.

¿Qué papel jugaba Rodrigo Zapata, en esta zona?

Rodrigo Zapata fue la cabeza en la compra de tierras en esa zona para Vicente Castaño y algunos empresarios antioqueños, entre ellos, Ignacio Guzmán, hoy cónsul en EEUU. Otros políticos de aquí de Medellín compraron algunas 30 ó 40 mil hectáreas.

¿Y los negocios de su hermano Germán Monsalve?

Mi hermano no tiene ninguna clase de negocios. Él estuvo al frente de su finca y como profesional de la zootecnia pero fracasado porque no estudió, y en el momento en que arrancamos la erradicación manual con el gobierno, él estuvo con Asocomún y los líderes de esa zona de San Pedro de Urabá, que trabajaron de la mano del gobierno en la implementación de proyectos productivos.

Las finanzas

¿Cuál era su negocio con la madera?

El negocio de la madera era porque necesitábamos finanzas. Nosotros les entregábamos la motosierra, la comida y el combustible al precio que valía. Y como la tropa avanzaba combatiendo a la guerrilla, ellos trabajaban en zonas que estaban más controladas y nos vendían la madera a nosotros al precio que se vendía en Riosucio. Si nos vendían a 700 mil, nosotros se lo vendíamos al comprador de Cartagena a 850 mil, por decir algo. En Cartagena nos compraban directamente a nosotros. Manejábamos 200 motosierras, 400 ó 500 mulas, que podían producir 100 millares de madera trimestral.

¿Era contrabando de madera?

No. Los campesinos tenían los permisos y lo único que nosotros hacíamos era una venta. Pagábamos a la proveedora, pagábamos combustible y pagábamos un porcentaje a la máquina y a los semovientes. Le vendíamos al que nos trajera la plata en efectivo, nosotros no fiábamos. Nos llegaba la plata en costal. Había meses de 200 millones, 100 millones. Era la participación que teníamos nosotros. Y el campesino tenía la posibilidad de volver al monte e ir pagando la herramienta que no tenía.

Cuando la desmovilización les dije a los campesinos: no me deben un peso de motosierras, motores o semovientes. Esas máquinas se las dejamos a ellos y las siguen trabajando.

¿Y la coca?

Nosotros encontramos unos cultivos de coca en la zona entre Necoclí y Turbo. Yo no permití que los campesinos trabajaran eso, pero me insistían porque era una zona muy pobre. Les dije que sí pero con un compromiso: “no me ponen ni billares, ni cantinas y por cada hectárea que siembren de coca me siembra una de comida”. A los 6 meses hubo un muerto. Dijeron que unos cachacos que llegaron a la zona les dieron plata. Les dije como a 6 ó 7 que se fueran donde la doctora Sandra Suárez, en Bogotá. Fueron los líderes y le dijeron que había cultivos de coca y que querían erradicar. Creamos una asociación de líderes campesinos de esa zona para que esos recursos que les iban a dar de ayuda humanitaria fueran para ustedes.

Arrancó el proceso, yo entré a mediar porque los cachacos no querían erradicar y me tocó que las tropas nuestras arrancaran la coca. El comandante William Soto erradicó más de 100 hectáreas. Empezaron a trabajar en Asocomún y le dije a mi hermano que trabajara con ellos.

Después fue el embajador de EEUU y se empezaron a desarrollar programas de caucho, madera, cacao, con el apoyo de Acción Social. Luis Carlos Restrepo me envió un correo en el que decía que el 28 de diciembre de 2005 debía reunirme con Victoria Eugenia Restrepo, encargada de la erradicación. Me reuní con ella en la finca El Cobre, al lado de Necoclí. Así empezaron 1536 desmovilizados en la cooperativa Construpaz, y empezó el desarrollo de los proyectos. El gobierno después de arrancar nos acompañó un tiempo pero se ha ido saliendo de una forma irresponsable y ha dejado a la suerte a los desmovilizados.

La relación con 'Don Mario'

¿El líder de Construpaz era Fredy Manco “El Indio”?

Es que todo lo que se ha dicho del “Indio” no es tan cierto, y lo voy a explicar. Yo me entregué un día después de la desmovilización y Fredy Manco –junto a otros comandantes- quedó al frente de los muchachos para que arrancaran los proyectos productivos. Y enseguida el gobierno nos llevó a Felipe Sierra para que le prestara la seguridad a los comandantes que se habían desmovilizado. Ahí es cuando Fredy Manco se hizo amigo de Felipe Sierra y vea hoy en el embrollo en el que está.

¿Cuál era la relación de Fredy Manco con su hermano “Don Mario”?

A Manco (El Indio) lo iban a matar porque no quería hacer parte de esa estructura. Yo empecé a traer para la cárcel a los comandantes porque los estaban matando. Hay dos muertos en Ungía que no sabemos si los mataron o fue una brujería y se tomaron un veneno. Pero la policía ya estaba buscando a los jefes nuestros como comandantes de bandas emergentes.

¿Por qué cree que termina en los organigramas?

Porque a la Policía le parecía más fácil decir que los mandos del Élmer Cárdenas eran bandas emergentes.

¿Y El Indio estaba o no vinculado con las bandas?

En el Élmer Cárdenas El Indio no era un comandante militar sino un persona que llevaba los abastecimientos, el material de guerra, coordinaba con sectores de la fuerza pública, y llevaba temas financieros.

Pero hay grabaciones que lo involucran...

No conozco que haya grabaciones con Don Mario. Por lo que he leído tenía una amistad con Felipe Sierra y éste con el jefe de Fiscalías de Antioquia, que sí encierra una vaina muy rara. Entonces se cruzaron esas llamadas. Yo le he dicho al Indio que se venga para acá y estamos en ese proceso.

¿Por qué Daniel Rendón 'Don Mario' se desmoviliza con usted si hacia parte de los paramilitares del Llano ?

Porque en los Llanos Orientales había una pugna, mataron a Miguel Arroyave e iban a matar a Daniel. Mi hermano se salvó. Llegó a la finca de un tío en Necoclí -que se llama Benjamín Herrera- y éste le dijo que se desmovilizara. Yo le comenté al Comisionado sobre mi hermano y me dijo que maravilloso que se desmovilizara con nosotros en Ungía y yo mismo lo postulé. Cuando me hicieron el operativo de captura, dos días después de la desmovilización el tipo se fue. Y si el gobierno no me hubiera capturado lo tendrían aquí.

¿Pero él ya estaba con Vicente Castaño?

No sé que estrategias traerían por debajo. Él era cercano a Vicente, se desmovilizó en el Élmer Cárdenas y después crea su banda emergente con gente de los Llanos Orientales y reinsertados del Epl.

Pero ¿Cómo es capaz de montar semejante estructura en un territorio donde todavía usted tiene tanta influencia?

Es que yo le entregué al gobierno las armas. Y al que teníamos al frente de los procesos productivos, que era el señor Fredy Manco, lo capturaron. ¿Por qué entonces llega a ser tan importante en la zona? Porque llegaron 5000 desmovilizados, de los cuales 3500 son de los llanos que habían sido subalternos de él.

¿Él no quiso que se perdiera la ruta de narcotráfico de Urabá que ustedes manejaban?

Digamos que el narcotráfico es el banco de actividades legales e ilegales en Colombia, y si Vicente les dio a ellos la orden de que se rearmaran porque el gobierno les había incumplido, pues ¿de dónde más iban a coger finanzas? Comenzaron a extorsionar ganaderos y a cobrarle impuestos al negocio (narcotráfico) que históricamente ha estado allí.

¿Y cuál era la relación de Don Mario con las autoridades en Urabá?

En Urabá hay mucha corrupción al interior de las Fuerzas Militares, y siguen estando convencidas que necesitan estructuras ilegales que les hagan el trabajo sucio. Los recursos de las autodefensas salían de las extorsiones a los empresarios de la zona y de las actividades ilícitas donde la Fuerza Pública se lleva su tajada. Porque nosotros cobrábamos por el paso de la droga de ida, y de la entrada del contrabando de venida. Pero esas actividades las desarrollaban muchos de los sectores productivos de la zona.

Insiste en ser gestor de paz

¿Usted sí cree que Don Mario tenía tanta gente como se dice?

Cuando nombraron como gestores de paz a Karina y a Olivo Saldaña -que por cierto siguen encanados- yo hice la propuesta de convertirme en gestor de paz porque creo que conozco a otros miembros de las autodefensas, hoy en bandas emergentes, a los que les puedo llegar para que se desmovilicen. Luego cuando capturaron a mi hermano le mandé a preguntar si era cierto que tenía esa estructura tan grande, si esa gente tenía un mando responsable, y si esa gente lo escuchaba para buscarle una salida a esto. Me respondió que las tres eran positivas. Sí tiene mucha gente pero no el número que dice el General Oscar Naranjo. Tampoco son de él la loca que premiaron en Leticia, ni lo que pasó en Bogotá, ni la maleta en el avión. No es posible que una persona tenga el don de la ubicuidad. Incluso yo creo que su influencia en la guerra de Medellín está sobredimensionada.

¿Y qué pasa con ese grupo en este momento?

Yo le dije que le ayudaba a desarmar esa gente porque él no iba a tener la posibilidad. Si de pronto el gobierno me da la oportunidad de acercarme a ellos. Saber qué gente es la que tiene, qué zonas, qué armas, y que se sometan a la justicia. Porque yo creo que debemos crear en esas zonas comunidades gestoras de paz, con un proceso muy parecido a la desmovilización de Nicaragua donde hubo varios rearmes y varios desarmes.

¿Y eso se lo han aceptado?

No, la secretaria de Frank Pearl me dijo que no. Pero ahora tengo esa información sobre el grupo de “Don Mario” y quiero decirle a la sociedad colombiana y al gobierno que aquí hay una puerta para resolver el tema del rearme en zonas donde yo hice presencia. Para que puedan someterse a la ley.

Pero eso convierte el proceso en una puerta giratoria y en un premio a grupos criminales...

Pero mire que es el resultado de una política de paz equivocada del gobierno. ¿Qué proceso de paz en el mundo no ha arrojado porcentajes alto de rearme? En Colombia esto se ha dado porque han permitido que siga el narcotráfico. ¿O sea que nosotros le vamos a privar a la sociedad colombiana de desarmar una gente que se originó en este proceso, los vamos a acabar a bala?

¿Y quién está al mando de la estructura de Don Mario hoy?

No me dijo, pero sí que hay un mando unificado y una gente, pero no podría decir el número porque no me lo ha dicho.

¿Su propuesta es que ellos se sometan a Justicia y Paz o simplemente a la justicia?

No lo tengo claro porque incluso no sabemos si el gobierno ya rompió el proceso de negociación política que tenía con las autodefensas. El asunto es cómo buscamos que 100 personas que quieran dejar la ilegalidad lo hacen, y que se les apliquen unas penas. El gobierno no les puede ofrecer más sino bala o cárcel y ellos tomaran la decisión al respecto.

¿Por qué cree que esto sí funcionaría si el proceso de Ralito le parece a usted que ha tenido tantos vacíos?

Es que esto se va decantando. Esto tendría que ir acompañado de un trabajo de gestión de paz en las zonas, de trabajar con la institucionalidad en las comunidades y para evitar que la política hacia los muchachos reinsertados sea una falacia. No es cierto, como dice Frank Pearl, que los 34 mil desmovilizados están yendo al colegio, trabajando, porque en este país la pobreza y la falta de empleo es muchísima.

¿Su oferta incluye la no extradición de su hermano?

No. Me parece que si tiene algún requerimiento en los Estados Unidos, tiene que responder. Yo lo que digo es desarmemos unos hombres que hoy están en la ilegalidad, que hay la posibilidad de desarmarlos y lograr que llegue la institucionalidad a esas regiones.

¿Hay un pedido de extradición en su contra?

Hace un mes envié mi abogado a Estados Unidos para que investigue sobre los requerimientos y hasta hace ese momento no había ninguno. Pero curiosamente cuando en Justicia y Paz se llega a la etapa en que tenemos que hablar de sectores militares, empresariales y políticos, inmediatamente empiezan los medios a decir que hay un interés de EEUU de pedir a Freddy Rendón por actividades del narcotráfico.

Mi interés es llevar el proceso de Justicia y Paz hasta el final y si se cristaliza ese pedido de extradición que sean las autoridades colombianas las que analicen el caso. Sí es cierto que recibimos recursos del narcotráfico porque cobramos unos impuestos para financiar un proyecto político para combatir una guerrilla marxista-lenninista que venía a la toma del poder por las armas.

Pero entonces la verdad quedará mocha y sólo la conocerán los gringos y eso nos convierte en una colonia de ellos. Esa información que tienen los Estados Unidos nos hace más débiles y muestra que no hay una política de Estado clara.


Por: Semana
Tomado de: www.verdadabierta.com

¿Ni el derecho a la basura?

"La Ley 1259 de 2008, conocida como Ley de comparendo ambiental, beneficia a grandes empresas en el tratamiento de las basuras, en detrimento de los recicladores ‘de a pie’ que vienen desarrollando esta actividad desde hace años. Entre estas empresas se encuentra la de Tomás Uribe Moreno, hijo del presidente de la República. Tomás es representante legal de la empresa Ecoeficiencia de la cual es igualmente socio su hermano Jerónimo. Los basuriegos lo llaman ‘el reciclador mayor’ y lo acusan de dejar a miles de familias sin sustento, al monopolizar el manejo de residuos sólidos en Colombia".


Al igual que la pobre viejecita quien no tenía nada que comer, dos pobres muchachos -hijos del presidente de la República- decidieron acudir a grandes empresas para que les regalaran o les vendieran la basura. “¿Y quién va a negarles basura a los hijos de un presidente?”, se pregunta José Velásquez, de la Asociación de recicladores Arambiental, una de las tres organizaciones a cargo del parque piloto de reciclaje del Distrito Capital. Según Velásquez “a ellos inclusive les mandan los residuos a sus bodegas, en cambio a nosotros nos tocaba recoger los materiales reciclables y hasta barrer. Hoy en día no nos venden nada, todo se lo entregan a ellos”.

La basura no era de nadie antes de diciembre pasado, o mejor, era de todos. Ahora le pertenece al Estado. Con la nueva Ley de comparendo ambiental, abrir las bolsas para extraer material recuperable en la calle es penalizado, así como transportar dicho material en vehículos no aptos -entiéndase zorras, carros de balineras u otro medio artesanal de transporte. Según escribió el columnista Daniel Samper Ospina, “… no es la primera vez que a través de una ley tratan de empobrecer aún más a los pobres y convertirlos en criminales. Hace no mucho, Gloria Stella Ramírez, congresista del MIRA, trató de sacar una para castigar a los vendedores y limosneros de los semáforos; ahora el representante Juan Carlos Valencia se inventó esta, la 1259, en la sospechosa fecha del 19 de diciembre, con todo el beneplácito del presidente Uribe, que no la objetó… ninguno como este gobierno ha combatido a la guerrilla, pero tampoco ninguno ha estimulado tanto las condiciones de desigualdad social para que exista…”.

Regalo de navidad

“La Ley 1259 fue el regalo de navidad del señor presidente a los recicladores, en diciembre de 2008. Ya las personas no van a poder trabajar en la calle, con sus carretas, con sus zorrillos y con sus carritos”, explica José Velásquez, quien lleva 45 años recuperando lo recuperable, entre las más de 6.000 toneladas que los bogotanos arrojan a la basura cada día.

“La reglamentación tal y como lo prevé la ley deja sin trabajo a la totalidad de recicladores del país, no estamos hablando sólo de Bogotá”, explica Nohra Padilla, directora ejecutiva de la Asociación de Recicladores de Bogotá, ARB, y presidenta de la Asociación Nacional de Recicladores. Es por esto que la ARB interpuso una acción de inconstitucionalidad de varios artículos de la Ley 1259 que son los que van directamente a afectar el trabajo de los recicladores. “Nuestra idea es que se tiene que reglamentar la ley, pero sin afectar el trabajo de las más de 50 mil familias que viven del reciclaje en Colombia”.

En el Concejo de Bogotá salieron ya tres textos de acuerdo de concejales, reglamentando el comparendo ambiental, en la ciudad. “Ese acuerdo lo que hace es decir que en Bogotá también es penalizable la actividad de los recicladores, porque traen de la ley nacional las actividades que dan origen al comparendo ambiental. Ese proyecto de acuerdo ya pasó el primer debate. El trabajo que estamos haciendo con la Asociación de Recicladores de Bogotá es hablar con todos los concejales, para que el proyecto de acuerdo se devuelva a comisión y se eliminen los artículos lesivos para la actividad del reciclaje. Tenemos como base un proyecto de acuerdo en Cali, en donde se respetó la actividad de los recicladores. En el mes de mayo se citará el segundo debate de ese proyecto de acuerdo”, según Raquel Velasco, asesora del concejal del PDA Carlos Vicente de Roux.

Nohra Padilla complementa, “le entregamos a cada uno de los 45 concejales una copia de la demanda, explicándoles en una carta las afectaciones sociales, ambientales y económicas que tendría la aplicación de la ley tal y como quedó establecida. Todos los concejales del PDA y algunos de Cambio Radical, del Partido Liberal y del Partido de la U nos han apoyado”.

Una acción de tutela interpuesta por la Asociación de Recicladores de Bogotá fue un antecedente importante para la causa de los recicladores. “En 2003 la Corte Constitucional obligó al Distrito a “establecer acciones afirmativas a favor de los recicladores en las licitaciones y contrataciones del Servicio Público de Aseo”. Se dispuso entonces que el Distrito Capital, a través de la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos -o quien haga sus veces-, no podía dejar por fuera de los procesos de aseo a los recicladores”, explica Nohra Padilla. Aunque la aplicación de dicha tutela ha sido de difícil cumplimiento, ya que los recicladores no están en condiciones económicas de competir en igualad de condiciones con las grandes empresas en las licitaciones, el Distrito incluyó a recicladores en el primer parque piloto de reciclaje de Bogotá, ubicado en el barrio la Alquería. Éste genera empleo a 38 operarios y a ocho personas más en la parte administrativa. Pero en Bogotá hay más de 12 mil recicladores y muchos de ellos trabajan por su cuenta en las calles. Son ellos los principales afectados si se reglamenta la nueva ley sin modificaciones.

Un capricho y un gran negocio

“Los hijos del presidente están dedicados a una parte muy importante de manejo de residuos; esta legislación los favorece, pero no son los únicos favorecidos. Detrás de esa ley están las empresas de servicios públicos y las grandes empresas recolectoras de residuos. Detrás de la ley están las siete grandes empresas de servicio de aseo que monopolizan este millonario mercado en el país”, asegura Padilla.

El problema de esas empresas de aseo, asegura un experto consultado por POLO, es que son muy poderosas y financian campañas políticas. En Bogotá han sido las mismas empresas las que desde la administración de Mockus vienen quedándose, cada siete años, con la licitación. Para otros analistas, no es casual, sin embargo, que una vez más sean los hijos del Primer Mandatario quienes se vean favorecidos por la legislación y las decisiones que adopta el actual gobierno. Entre los recicladores existe un gran malestar por leyes que en lugar de ayudar al 10 por ciento de la población más pobre, a la cual hacen parte los recicladores, los perjudica. Marysol Espinosa, de la ARB, manifiesta: “no es justo que los recicladores tengan que pagar por un capricho de los hijos del presidente. Ellos ya tienen plata y son gente pudiente, entonces es más que todo un capricho que está dejando a los recicladores en la calle, sin nada. Tanta lucha, tanto esfuerzo que hemos hecho para conseguir fuentes, para que ellos vengan y nos quiten todo. “Con esa ley quedarán más de ochocientos mil recicladores en la calle, que pueden volverse indigentes o rateros, ya que día por día los hermanos Uribe están monopolizando la industria de los residuos”, agrega.

Yo no puedo hacer nada, mi señora

Mary Luz se quedó esperando. Esperó en vano la respuesta a una carta que le escribió al presidente de la República. En ella le decía: “usted creerá que somos unos ignorantes que no entendemos nada de lo que está pasando, pero le pedimos que nos dé una oportunidad, que nos tenga más en cuenta para que de una u otra manera podamos tener una vida digna”. Y añade que actualmente hay mucha gente aguantando hambre, porque ya no se encuentra el reciclaje igual. “A nosotros nos tocó vivir un proceso de sacar a los recicladores de las calles y venir a trabajar al parque del Distrito. Pero la gente que no se ha organizado está aguantando hambre. Nosotros podemos mostrar que somos mejores recicladores que los hijos del presidente, o que cualquier otra entidad”.

Para esta madre cabeza de familia, “los señores Uribe nos han venido excluyendo de esta actividad. Somos familias enteras que de una u otra manera estamos siendo desplazadas del reciclaje, cuando vieron que esto era lucrativo. En el caso de mi familia, muchas empresas nos generaban sustento. Lógicamente nada nos era donado, todo era vendido. Pero nos fueron quitando esas entidades, nuestras fuentes, y nos fueron dejando sin la oportunidad de trabajar”. Mary Luz recuerda que los gerentes de las empresas le dijeron “no tenemos nada en su contra. Usted nos ha venido prestando su servicio muy bien, pero el hijo del presidente nos trae una carta donde nos dice que le generemos esa fuente, que es para entregárselas a entidades sin ánimo de lucro”. Y agrega: “un día yo me acerqué a Tomás Uribe. Él tenía la planta de reciclaje en la localidad de Kennedy y siempre estaba muy custodiado por ser el hijo del presidente, pues temen que después de haber dejado a tanta gente con hambre, algo le suceda. Me acerqué a él con el certificado de la Cámara de Comercio en la mano que mostraba que nosotros éramos una entidad sin ánimo de lucro, que generaba empleo a 27 madres cabeza de familia y le pregunté, ¿dígame qué voy a hacer con ellas ahora que no tenemos empleo? Su respuesta fue esta: “mi señora, yo no puedo hacer nada, yo estoy en medio de un sándwich”.

Una vida reciclando

El reciclaje es un trabajo que se comparte en familia y que se transmite de generación en generación. Para Mary Luz, “el reciclaje era una oportunidad de vida diferente. En la calle podíamos trabajar sin horario, no teníamos patrones, reciclábamos una o dos horas y llevábamos lo que nos servía para nuestras casas. Anteriormente el reciclaje no era tan competido como lo es hoy. En mi época reciclé en costales. Mi abuela, mi mamá y mis hermanos menores organizaban el material. Yo empecé a reciclar a la edad de ocho años. Mis hijos también trabajan en el reciclaje. Con lo producido pude darles la primaria y el bachillerato. Pero cada día es más difícil”.

Con el parque la Alquería, afirma el presidente de Arambiental, “queremos demostrar que sabemos manejar el reciclaje. Aparte de eso ayudamos a industrializar al país. De las 6.000 toneladas diarias de residuos que produce Bogotá, nosotros aprovechamos 400, eso es lo que recogemos los recicladores. Si esas 400 toneladas de material recuperado las tuvieran que importar, tendrían un costo alto para la industria. También ayudamos a manejar el medio ambiente y le damos más vida al botadero Doña Juana, al disminuir el volumen de residuos que le llegan. Hay materiales que duran para destruirse hasta 300 años, en cambio nosotros volvemos y los trabajamos, hasta que se va desperdigando la materia prima”. Y concluye, diciendo: “queremos mostrar que este es un trabajo, una empresa, que no es como nos miran a nosotros por la calle, por encima del hombro. Queremos que nuestro trabajo sea reconocido como el de cualquier profesional, como un médico, un abogado, un conductor, un ingeniero, un constructor. Que la actividad del reciclaje sea reconocida como un trabajo digno”.


Por: Paola Vernot - POLO

lunes, 18 de mayo de 2009

Los hornos del horror en el Catatumbo

Así calcinaron los paramilitares a sus víctimas

El descarnado relato de un desmovilizado que le contó a la justicia cómo y por qué se implantó esta estrategia criminal.

La noticia de la siniestra práctica de las autodefensas de incinerar cuerpos para borrar cualquier rastro de su barbarie en el Catatumbo la dieron, en distintos escenarios, Salvatore Mancuso y Jorge Iván Laverde, alias El Iguano –y el país se estremeció–, pero los detalles más escabrosos sobre los hornos en los que fueron calcinados centenares de sus víctimas los entregó a la justicia Armando Rafael Mejía Guerra, alias Hernán. En un relato de una hora, el comandante que construyó estas parrillas de la muerte en la región de Juan Frío, en la frontera con Venezuela, detalló cómo esta rudimentaria forma de aniquilamiento a destiempos fue perfeccionándose al compás de las cenizas y el horror.

A orillas del río Táchira, al frente de un viejo trapiche abandonado, por orden del comandante Gato, un hombre al que apodaban Gonzalo construyó el primer horno en el año 2002. Estaba hecho de ladrillos y se le echaba carbón mineral para atizar la hoguera y, de paso, los cadáveres. Fue un avance, se diría, en estos asuntos de desaparecer los vestigios que dejó su guerra. Antes quemaban los restos de sus víctimas con llantas de carros, ahí, en cualquier lugar, sin fogones ni procedimientos previos, con los neumáticos consumiendo las pieles y abrasando las carnes de sus crímenes insepultos. “Se buscaban los cauchos, se prendían y se tiraban los restos”, contó secamente Hernán.

La idea partió de Gonzalo, quien advirtió que cuando estaba en la guerrilla se hacía lo mismo, y coincidió con unas pesquisas de la Fiscalía en las que se tenía certera información de decenas de fosas comunes de las Auc. “El comandante Richard me dijo: ‘Hermano, mire a ver cómo hace para sacar todo eso, que donde llegue a meterse la Fiscalía y nos consiga una fosa, nos matan’ ”. Fue la génesis de esta horripilante práctica que tuvo un aliento extra: según Hernán, en aquellos días, en Villavicencio las autoridades encontraron una fosa con 36 personas y “a mí me llegó la orden de que comandante que se dejara coger fosas lo daban de baja”.

Y recordó que durante cuatro meses, a finales de 2001, desenterraron las osamentas de unas 70 personas y las llevaron a los hornos rudimentarios de Juan Frío, cortando de tajo cualquier pista de la justicia para hallarlas. La estela de sangre que desplegaron las mafias del paramilitarismo desde los Llanos o el Urabá hasta los Santanderes consternaban al país, pero de muchos de sus muertos nadie tenía noticia. Estaban en cenizas ya. Hernán lo ratificó: sus hornos se volvieron leyenda aunque, en un súbito arranque de remota moral, le contó a la Fiscalía que en una reunión con varios comandantes “me tocó decirles que los que subieran gente para asesinarla allá, que ellos mismos lo hicieran”.


De su confesión a la justicia se desprende una paradoja del sanguinario ex paramilitar: “Pero yo no me ponía a mirar porque eso es duro, doctor, eso de incinerar y desaparecer gente”. Como en cualquier organización jerárquica, Hernán escudó su responsabilidad en que cumplía órdenes y punto, y que, luego de que las llamas carbonizaran lo que había, se le echaban baldes de agua al horno y se desaparecían las cenizas. “¿Y los restos que no se incineraban, como la mandíbula, los dientes o las prótesis?”, lo interrogó la Fiscalía. “Se quemaba totalmente todo. Doctor, a eso se le echaban un balde o tres de agua y eso se volvía nada”, contestó escueto. Y añadió que muchas de sus víctimas las llevaban desde Cúcuta.

“Pa fines de 2003, eso se descontinuó porque dieron una orden de que eso era prohibido, que iba en contra de la Corte Internacional”, agregó sin inmutarse Mejía Guerra. Por dos años, las fosas fueron reemplazadas por esas parrillas de la muerte. El ritual siempre fue el mismo: los cuerpos se enterraban y a los seis meses se exhumaban y se incineraban. Pero antes de que llegaran las prohibiciones, la quemazón se salió de madre y la Fiscalía cree que por esos hornos no pasaron sólo muertos. Nada de extravagante tendría, siendo los paramilitares una máquina de torturas. Como en los peores tiempos de la Inquisición, se diría.

Hernán contó que para facilitar las desapariciones, y ante la inesperada demanda de turno, se vieron obligados a construir otro horno, que fue testigo de crímenes execrables, como el de un niño de 14 años cuyo cuerpo quedó en cenizas porque, supuestamente, había extorsionado a una profesora de Villa del Rosario, municipio situado a 20 minutos de Cúcuta. O el de tres jóvenes que un sábado cualquiera estaban tomando cerveza y fueron acusados de “guerrillos” por Arbeláez, un comandante encargado que reemplazaba los fines de semana a Hernán en la macabra travesía de convertir humanos en polvillo. O el de un celador de Cúcuta al que asesinaron, desmembraron y después cocinaron.

El descarnado relato del ex paramilitar concluyó que tras la prohibición de los hornos, dizque para respetar normas internacionales, “en un acto de suma consideración” los cadáveres de los paramilitares ya no desaparecían entre las brasas de los hornos, sino al otro lado del río Táchira, en territorio venezolano, donde la policía de ese país desenterraba a diestra y siniestra los cuerpos que vomitaba la guerra colombiana. De cualquier manera, según Hernán, como podía, lograba escabullírsele a las imágenes siniestras que calcinaron sus parrillas rudimentarias. “¿Pero usted presenció algún asesinato?”, cuestionó la Fiscalía. “No, nunca –se apresuró a contestar–. Cuando iban a asesinar a una persona, yo nunca estaba ahí. No me gustaba ver eso”.

Jefes ‘paras’ hablaron de los hornos

Salvatore Mancuso, ex jefe del bloque Córdoba, Catatumbo y Norte de las AUC.


El primero en referirse a los hornos de la muerte fue el ex jefe paramilitar Jorge Iván Laverde, alias El Iguano, en octubre de 2008, en una audiencia de Justicia y Paz. Laverde manifestó que en Villa del Rosario se construyó un horno en 2001 con el objetivo de cremar 98 cadáveres de personas que fueron asesinadas en Cúcuta y en algunos municipios aledaños.


Asimismo, confirmó que dos años después construyeron otro horno crematorio en la finca Pacolandia, ubicada en Puerto Santander. En el sitio habían sepultado 20 cadáveres que luego fueron incinerados. Esa versión fue ratificada por Salvatore Mancuso desde Estados Unidos, el pasado 29 de abril. Aseguró que tenía como objetivo no dejar huella de los crímenes ni acrecentar las cifras de homicidios en el país.

Mancuso aseveró que la idea de los hornos fue del extinto jefe paramilitar Carlos Castaño, atendiendo una solicitud de dirigentes políticos y militares de desaparecer cadáveres de esta manera.

Catorce años al servicio de las autodefensas

Armando Rafael Mejía Guerra, alias Hernán, nació en el municipio de Galeras, en el departamento de Sucre, hace 37 años. De acuerdo con la información recogida por la Fiscalía, se incorporó a las autodefensas en 1995 en la región de Urabá y luego fue trasladado al bloque Catatumbo en el año 2000. Allí se convirtió en comandante en el municipio de Villa de Rosario, en Norte de Santander.

Dentro del marco de la Ley de Justicia y Paz es investigado por 26 homicidios y tres desapariciones forzadas. Buscando los beneficios de normatividad, el próximo 19 de mayo se realizará, en la ciudad de Barranquilla, la audiencia de imputación de cargos en contra de Mejía Guerra, quien se encuentra detenido.


Por: Redacción Judicial
Tomado de: EL ESPECTADOR

Denunciamos el asesinato de una de nuestras Autoridades Indígena Zenú


La Organización Indígena de Antioquia, OIA, denuncia ante la opinión pública el asesinato del gobernador indígena Manuel Martínez Velásquez del Pueblo Zenú, ocurrido en el municipio de Caucasia, Comunidad: “El Tigre Dos”, región del Bajo Cauca Antioqueño.

Caucasia, Bajo Cauca Antioqueño

La Autoridad Nacional de Gobienro Indígena, ONIC acompaña a los hermanos Zenú, quienes nuevamente son víctimas del conflicto armado, que ha dejado dolor y tragedia para familiares, amigos, para comunidades, pueblos y organizaciones indígenas. Exigimos a los actores del conflicto respetar la vida de cada uno los miembros de nuestras comunidades y no involucrar a la población civil en la guerra. De igual manera exigimos al gobierno nacional tomar medidas urgentes tendientes a garantizar la vida e integridad de todos los miembors de nuestros pueblos.

Organización Indígena de Antioquia

Denunciamos el asesinato del Gobernador Indígena Luis Manuel Martínez Velázquez


La Organización Indígena de Antioquia, OIA, denuncia ante la opinión pública el asesinato del gobernador indígena Manuel Martínez Velásquez del Pueblo Zenú, ocurrido en el municipio de Caucasia, Comunidad: “El Tigre Dos”, región del Bajo Cauca Antioqueño.

Hechos:

En la noche del 13 de mayo de 2009, siendo las 8:00 p.m. en la comunidad el Tigre Dos, un grupo armado entró a la vivienda del gobernador Luís Manuel Martínez Velásquez, solicitando hablar con él y luego fue llevado en contra de su voluntad, posteriormente el 14 de mayo fue hallado su cuerpo sin vida, en la carretera que conduce de la comunidad el Tigre Dos al municipio de Caucasia con seis tiros en diferentes partes del cuerpo.

La Organización Indígena de Antioquia denuncia y rechaza este asesinato. Exigimos a los actores del conflicto el respeto por la vida de los miembros de las comunidades indígenas de nuestros territorios. Este hecho ha infundido temor al interior de nuestras comunidades y puede conllevar a un posible desplazamiento del Pueblo Zenú.

En Caucasia y otras poblaciones del Bajo Cauca Antioqueño donde existe territorios indígenas se presenta una difícil situación de violencia, desatada por bandas emergentes del paramilitarismo que buscan el control del narcotráfico.

Requerimos a las autoridades competentes: Fiscalía, Defensoría del Pueblo realizar todas las investigaciones y tomar medidas pertinentes sobre el hecho para hacer justicia.

Solicitamos a organismos humanitarios y defensores de derechos humanos nacionales e internacionales, todo el apoyo y acompañamiento posible para mitigar la situación que padecen en materia de conflicto armado los territorios indígenas de nuestros hermanos del Bajo Cauca Antioqueño.

Los pueblos indígenas manifestamos que no somos ni queremos ser parte de esta guerra absurda que desangra nuestro pueblo, somos víctimas y no protagonistas de la guerra.


Consejo de Gobierno Indígena

Por la Defensa de la Vida, el Territorio, la Unidad, la Cultura y la Autonomía


Por: ONIC

Falleció Benedetti; su táctica, ser franco y quedarse en el recuerdo

Considerado uno de los autores más relevantes de la literatura uruguaya de la segunda mitad del siglo XX, el reconocido poeta, novelista, cuentista, dramaturgo y ensayista Mario Benedetti falleció ayer domingo en Montevideo a los 88 años, informaron medios locales; a principios de mes había sido dado de alta en un hospital privado por una enfermedad intestinal.

Los familiares informaron que murió en su casa debido a una insuficiencia renal.

El miércoles, diversos centros culturales de España y Uruguay le rendirían un homenaje en Montevideo.


Entre Uruguay y España

Mario Benedetti nació el 14 de septiembre de 1920, en la localidad Paso de Toros, en Tacuarembó; sus padres –Brenno Benedetti y Matilde Farugia– lo bautizaron con cinco nombres, según costumbre italiana: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno.

Durante sus últimos años repartía su estancia entre sus residencias de Uruguay y España, tanto por motivos de salud como para atender sus compromisos.

Después del fallecimiento de su compañera de toda la vida, su esposa Luz López Alegre, en abril de 2006, Benedetti se trasladó definitivamente a su residencia, en el centro de Montevideo.

Con motivo de ese traslado donó parte de su biblioteca personal en Madrid al Centro de Estudios Iberoamericanos, de la Universidad de Alicante que lleva su nombre.

Entre los múltiples reconocimientos y premios con los que fue distinguido, el 18 de diciembre de 2007, en la sede del Paraninfo de la Universidad de la República, en Montevideo, recibió la orden venezolana Francisco de Miranda, en su Primera Clase, la más alta distinción que otorga el gobierno de ese país, por el aporte a la ciencia, la educación y el progreso de los pueblos.

Mario Benedetti inventó la palabra “desexilio”, motivo de muchas de sus obras.

Tras 10 largos años alejado de su patria, en marzo de 1983 pudo retornar a Uruguay, con lo que inició su “desexilio”.

Benedetti tuvo que abandonar su país tras el golpe militar del 27 de junio de 1973. La dictadura lo persiguió por distintos países, “para detenerlo y cumplir la condena de muerte implícita que pesaba sobre él”.

Primero partió a Buenos Aires, posteriormente se exilió en Lima, Perú, donde fue detenido, deportado y amnistiado; luego se instaló en Cuba. Tiempo después, Benedetti recaló en Madrid, España.


El joven trabajador y puntual

El joven Mario realizó sus primeros estudios en el Colegio Alemán, de Montevideo, en parte por la admiración que el padre tenía por ese país. Allí aprendió el idioma, el gusto por el trabajo bien hecho y por la puntualidad.

Sin embargo, en 1933, su padre lo sacó del colegio, ya que dicha institución obligaba a los alumnos a utilizar el saludo nazi.

A los 15 años, Benedetti comenzó a trabajar en la empresa Will L. Smith, donde se fabricaban repuestos para automóviles, donde se desempeñó como contador, cajero, taquígrafo y vendedor; hasta que en 1939, como secretario-asistente del líder de la Escuela Raumsólica de Logosofía, se fue a Buenos Aires, donde por un sueldo muy bajo y en condiciones precarias también hizo un poco de todo.

De acuerdo con Alejandro Herrán Bárcena, uno de sus biógrafos, aquel periodo lo definió como poeta. Solía leer en la Plaza San Martín.

“Leyendo al poeta Baldomero Fernández Moreno descubrió que él también podía serlo, que las poesías que leía estaban hechas con lo mismo que estaban hechas sus penas y sus alegrías. Por aquella época, el joven Mario escribía poemas de amor a Luz, (que ella nunca contestó).

“Desengañado por la farsa que resultó la secta Raumsólica, regresó a Montevideo. Esta época fue significativa por dos cuestiones, porque consiguió el soñado puesto de funcionario en la Contaduría General de la Nación, donde ascendió de manera paulatina, y que compaginó con otros trabajos, para completar su sueldo. Y porque enfermó de tifus.

“Dos meses de fiebres y diarreas le hicieron perder 14 kilos. Luz fue a visitarlo durante su enfermedad, y tuvo un proceder poco tradicional, diríase hasta prohibido y antihigiénico, que a Benedetti le conmovió y le robó el corazón para siempre: lo besó en sus labios contagiosos y cuarteados.
“Hasta el momento yo no había creído que fuese tan tierna, inconsciente y osada.”


Activista de izquierda

Entre sus diversas actividades, ocupó tres veces la dirección literaria de Marcha, el semanario más influyente de Uruguay y uno de los más importantes de América Latina. Fue miembro del Consejo de Dirección de Casa de las Américas, así como del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. Fundó el Movimiento de Independientes 26 de Marzo, agrupación que formó parte de la coalición de izquierdas, denominado Frente Amplio. También fue director del Departamento de Literatura Hispanoamericana en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de la República, en Montevideo.

En 1949 escribió su primer libro de cuentos Esta mañana, y en 1953, su primera novela Quién de nosotros, “exceptuando la que escribió a los 11 años”. En 1960, La tregua le dio reconocimiento internacional. Incluso, esta novela se llevó al cine bajo la dirección de Sergio Renán, y compitió por el Óscar a la mejor película extranjera en 1974; le ganó Amarcord, de Federico Fellini. En esa época además, obtuvo reconocimiento por Poemas de la oficina.

Uno de sus años más importantes fue 1959, cuando Benedetti viajó a Estados Unidos, a pesar de las reticencia de las autoridades de ese país para concederle la visa, “ya que en un periódico de izquierda salieron publicados unos poemas suyos. Además, tuvo que firmar, entre otras cosas, que no iba a matar al presidente estadunidense”.

Otro acontecimiento clave de ese año, fue la Revolución Cubana. “Sacudón que nos cambió todos los esquemas y que transformó en verosímil lo que hasta entonces había sido fantástico. Hizo que los intelectuales buscaran y encontraran motivaciones, temas y hasta razones para la militancia”. En esa misma época escribió El país de la cola de paja y Montevideanos.

El maestro Benedetti comentó a este diario (La Jornada/12 de mayo/1997): “No tengo actitud subversiva sino crítica. Digo lo que me parece mal. Pero más que en los poemas y en los cuentos, lo digo en los artículos periodísticos sobre Uruguay y otros países de América Latina”.


Simpatía con el movimiento zapatista

Su relación con Cuba fue igual de significativa. Durante esa misma charla expresó: “El papel de la isla es y sigue siendo muy importante para toda América Latina, porque fue la primera vez que un país pequeño se rebeló frente a la presión estadunidense.

“Quizá la mayor diferencia que tengo con el gobierno cubano es la pena de muerte. Estoy en contra de esa práctica. Si Cuba la eliminara, Estados Unidos se quedaría solo, ya que tiene 2 mil 200 condenados a muerte. La isla, además, adolece de problemas de burocracia. Pero es un mal universal inevitable. Con capitalismo, con comunismo, con neoliberalismo; no se ha descubierto otra manera de llevar adelante la vida del Estado si no es con la burocracia.”

Respecto del Ejército Zapatista de Liberación Nacional dijo: “Tengo mucha simpatía por la causa zapatista. Me parece que es una guerrilla fuera de serie, porque es la única de América Latina que ha manejado las cosas con un sentido de la realidad. No es como otros movimientos de la lucha armada que quieren conquistar el poder para, desde ahí, imponer de forma autoritaria leyes, con la pretendida aspiración de que mejoren sus vidas”.

La extensa obra del maestro Mario Benedetti abarca más de 70 títulos publicados, entre cuentos, novelas, poesía, teatro y ensayos. Ha sido traducido a más de 18 idiomas. Entre esa bibliografía se encuentran La tregua (1960), Gracias por el fuego (1965), El cumpleaños de Juan Ángel (1971), Primavera con una esquina rota –por el que recibió el Premio Llama de Oro de Amnistía Internacional en 1987–, La borra del café (1992) y Andamios (1996).

Su producción poética completa, por la que se le otorgó entre otros el Premio Reina Sofía en 1999, ha sido recogida en los gruesos volúmenes Inventario uno e Inventario dos.

Su última obra publicada, Testigo de uno mismo, se presentó en agosto del año pasado.

Benedetti se encontraba trabajando en un nuevo libro de poesía, cuyo título provisional es Biografía para encontrarme.

Por: La Jornada

domingo, 17 de mayo de 2009

La Minga Nacional caminará la palabra hasta que se apague el sol

La fortaleza de la estructura organizativa de la minga de resistencia no se creó de la noche a la mañana. Desde hace más de 500 años la palabra se camina para labrar y tejer otro mundo en donde la autonomía de todas las esferas de la vida brote por fin de las semillas de resistencia. Estas semillas se siembran como ejercicio de soberanía, porque criamos las semillas y estas nos crían a nosotros en armonía con la pacha mama. Todos los símbolos de resistencia son exaltados para el fortalecimiento de este proceso organizativo que lucha por la defensa de la dignidad de la vida, a través de acciones colectivas, puesto que la resistencia no espera sino que avanza, con la interacción de debates durante todo el proceso para sembrar tareas y desafíos.

El conflicto armado, la amenaza de exterminio de los pueblos, la orfandad institucional, los crímenes de estado, las políticas de muerte y terror, son tragedias humanitarias que la minga enfrenta con la unidad como pilar fundamental de la resistencia para impedir la continua violación de los derechos humanos, mediante la necesidad de generar estrategias para defender estos derechos y hacer valer la declaración universal de la ONU sobre pueblos indígenas y fortalecer la libre autodeterminación y así denunciar la inconstitucionalidad de la seguridad democrática, ejemplificada en los acuerdos no cumplidos y en el precio colocado a la dignidad.

La minga es la mancomunión de saberes y trabajo para la construcción de realidades dignas, solidarias y biodiversas. La minga social de los pueblos ha brindado, como regalo ancestral, el estandarte para la unión de los movimientos sociales y populares para la construcción del país sin dueños. La minga es parte de todas las causas, ya que tiene el poder de unir a los sectores sociales, de fortalecer las organizaciones para posibilitar la protesta y luchar contra su criminalización. La minga como proceso organizativo de resistencia difunde la unidad y la lucha por el establecimiento de temas puntuales como el fortalecimiento de la economía tradicional, la seguridad alimentaria, la reforma agraria, la autonomía territorial, jurídica y educativa, la descolonización del avasallamiento político e ideológico, la unidad de organizaciones y sectores sociales, el reconocimiento de principios para unificar las diferencias y la educación como columna vertebral de la resistencia.

La metodología de la minga tiene 4 puntos neurálgicos:
1. Llevar a todos los rincones de Colombia las estrategias de desarrollo de la minga: articulación de los sectores populares a partir de los 5 puntos de la minga.
2. La unificación del proyecto político como tal.
3. La conformación de un equipo jurídico para avanzar en las resoluciones de la minga y en la negociación de los acuerdos establecidos.
4. Crear una pedagogía de sociabilización de la declaración de los derechos de los pueblos, los cinco puntos de la minga y el auto 004 (afectación diferencial de los pueblos indígenas por el conflicto armado y su impacto sobre los factores de desplazamiento o confinamiento)

Toda la metodología estará siempre atravesada por la idea de hacerle minga a la minga; es decir, su continua sociabilización, crítica y reflexión sobre todas sus acciones. Esta metodología conlleva un plan de acción estructurado complejamente en distintas temáticas, algunas de las cuales son:

Movilizaciones: que no son solo marchas sino el conjunto de diferentes momentos, escenarios y actividades de participación que se realizarán continuamente como campaña de sensibilización y reflexión, empezando con la convocatoria a nivel nacional, el 22 de julio, a la conmemoración de los 500 años de resistencia (estructurada en tres fases: -investigativa –organizativa -comunitaria como contrapropuesta a la celebración del día de la independencia) hasta la gran movilización de todos los sectores sociales en la minga nacional de los pueblos que se realizará el 12 de octubre.

 Expansión a los diferentes sectores sociales: articulación con otros procesos y movimientos sociales
 Incidencia política a nivel nacional.

 Establecimientos de diálogos con diferentes intelectuales de Latinoamérica.

 Mapeo de los sectores sociales en movilización para la coordinación de una agenda común.

 Acciones pedagógicas comunitarias.

 Interpelación a la sociedad mediante la opinión pública.

Esta estructura de autonomía y resistencia requiere una máxima coordinación para el fortalecimiento del trabajo conjunto con la constante revisión interna del proceso y la validación de espacios democráticos; junto con estrategias de comunicación alternativa, nacional e internacional, que permita visibilizar este proceso. Proceso que deberá siempre estar en equilibrio y armonía con la naturaleza, mediante una economía propia y una solidificación del pensamiento, que termine con las contradicciones entre los pueblos, para rechazar las políticas y estrategias gubernamentales de división; y así construir una agenda de acompañamiento para la edificación de la gran minga popular de los pueblos.

“No hay resistencia que funcione si no hay comida, territorio y consciencia.”


Por: Colectivo Desalambrando El Pensamiento
Tomado de: www.Periferiaprensa.org

17 de Mayo Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia

El 17 de mayo de 1990, la Asamblea Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de su listado de enfermedades mentales incluidas en el DSM IV. Desde entonces se celebra este día, 17 de mayo, como el DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA HOMOFOBIA. Sin embargo, el trabajo por el reconocimiento y la igualdad social para personas lesbianas, gays, transexuales, transgénero, y bisexuales no ha finalizado.

Llamamos Homofobia y Transfobia al conjunto de creencias, opiniones, actitudes y comportamientos de agresión, odio, desprecio, ridiculización, etc. que se producen contra las personas homosexuales (gays y lesbianas), bisexuales y transexuales. Se trata de una discriminación por orientación sexual (homofobia) o por identidad de género (transfobia).

Hoy alrededor de 80 países en el mundo criminalizan la homosexualidad y condenan los actos sexuales entre personas del mismo sexo con penas de prisión; nueve de estos países (Afganistán, Irán, Mauritania, Nigeria, Pakistán, Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Yemen) mantienen para estos casos la pena de muerte. La discriminación basada en la orientación sexual y en la identidad de género no está oficialmente reconocida por los estados miembros de las Naciones Unidas (a pesar de que organismos de derechos humanos como el Comité de Derechos Humanos han condenado repetidamente la discriminación basada en la orientación sexual y la identidad de género).


“Un debate entre marxismos y anarquismos en busca de puntos comunes para una lucha conjunta”


Un debate actual y necesario.

Ponencia presentada por el Movimiento I.R.A. en la segunda feria de la cultura libertaria, realizada los días 6 y 7 de Abril de 2009 en la ciudad de Medellín – Colombia.

Las críticas del anarquismo hacia el marxismo.

Anarquistas y marxistas se critican mutuamente en varios aspectos. Estas mordaces críticas van desde ataques personales hasta discusiones imaginarias de las teorías más abstractas. Nosotros nos vamos a enfocar en los ataques mutuos con respecto a la organización revolucionaria. Valorando los aspectos negativos y positivos de los dos lados, vamos a proponer una lucha conjunta en las condiciones actuales colombianas.

Como dice Mijail Bakunin “En el Estado popular del señor Marx, dicen, no habrá clase privilegiada. Todos serán iguales, no solo del punto de vista jurídico y político, sino también del punto de vista económico. Por lo menos así nos lo prometen, sin embargo yo dudo mucho que, de la manera como es encarado y por la vía que se quiere seguir, se pueda mantener la promesa. Entonces,ya no habrá más ninguna clase, pero un gobierno, y reparen bien, un gobierno excesivamente complicado, que no se contentará en gobernar y administrar las masas políticamente, como hacen hoy todos los gobiernos, pero también las administrará económicamente, concentrando en sus manos la producción y la justa repartición de las riquezas, la cultura de la tierra, el establecimiento y desarrollo de las fábricas, la organización y dirección del comercio, en fin, la aplicación del capital en la producción por el único banquero: el estado. Todo esto exigir un inmensa ciencia y muchas cabezas transbordantes de cerebro en este gobierno. Será el reino de la inteligencia científica, el más aristocrático, más despótico, más arrogante y el más despreciable de todos los regímenes, habrá una nueva clase, una nueva jerarquía de inteligencia real y ficticia, y el mundo se dividirá en una minoría dominando en nombre de la ciencia, y una inmensa mayoría ignorante. Y entonces, cuidado con la masa de ignorantes. Tal régimen no dejará de provocar serísimos descontentos en ésta masa, y para contenerla el gobierno iluminador y emancipador del Señor Marx necesitará de una fuerza armada no menos seria”.

Este revolucionario ruso se refería que desde las estructuras verticales y jerárquicas que proponen los marxistas, no era posible pensar una sociedad que exprese precisamente los valores contrarios: la horizontalidad y la igualdad. Parece impensable que un gran pensador revolucionario como Marx no se haya dado cuenta de los peligros de autoritarismo que conlleva la proposición de un partido de vanguardia que se auto adjudique ser la cabeza del movimiento revolucionario. La Historia nos ha mostrado con horror los pecados teóricos que un partido inspirado en los planteamientos leninistas ha cometido y que han conllevado a prácticas genocidas como el gulag y gemer rouge. Los partidos comunistas de inspiración marxista además proponen un gobierno proletario de gobernantes especializados que le marcan el rumbo al resto de la clase obrera, creando así una nueva clase burocrática y manteniendo la sociedad escindida y sin poder superar la explotación social. Otra gran crítica desde el anarquismo se hace al marxismo es la representación popular; al alienar a la mayoría de la clase obrera del control.

Las críticas del marxismo hacia el anarquismo.

Una de las principales críticas que desde el marxismo se realiza hacia el anarquismo se da en el plano metodológico, es decir en la praxis revolucionaria. Esta crítica encuentra sus raíces en un profundo debate que marxistas y anarquistas han tenido sobre la manera cómo se debe actuar para desencadenar una transformación en los pilares que sustentan el modelo capitalista. Las maneras de proceder del pensamiento anarquista exigen una inmediata abolición del Estado, una desaparición de cualquier estructura institucional y/o legal que haya dado fundamento al mencionado modelo. Si bien, desde cualquiera de las dos teorías socialistas esto se ve como necesario y deseable, los marxistas ven en este argumento varias falencias, de las cuales destacaremos dos:

1) Ignorancia de las condiciones materiales y objetivas de una sociedad.

Una de las principales fallas del modo de proceder anarquista, dicen los marxistas, está presente en su análisis poco riguroso de las condiciones materiales y objetivas de la sociedad. Es decir, no hay en la teoría anarquista una lectura del momento, del presente histórico por el que atraviesa el capitalismo. Los anarquistas poseen un modelo teórico (sin duda muy bien elaborado), que deja su planteamiento en un nivel abstracto, totalmente proclive de un falseamiento en el momento en que sea aplicado a la realidad. Solo existe en ellos una utopía (un sin lugar) que no tiene un esquema claro que brinde a los revolucionarios las herramientas idóneas para construir una verdadera alternativa al modo de vida actual.

Forzar una idea e intentar llevarla a cabo a toda costa devendría en el establecimiento de una sociedad carente de bases sólidas. El problema ahora no sería ese Estado autoritario, el gran e invencible Leviatán, que conjuga en sí mismo el poder religioso y represivo, la espada y la cruz. Lo problemático ahora es el establecimiento apresurado de una sociedad sin Estado (construida sin una mirada a largo plazo) que se derrumbaría con la más mínima crítica que sí tenga en cuenta los planos objetivos y subjetivos, las contradicciones y los sujetos revolucionarios.

2) La destrucción no es un bien deseable por sí mismo.

El marxismo ve con desconfianza el afán por la acción de los anarquistas. Su irreflexivo deseo por destruir el modelo de sociedad vigente (sin un plan claro de acción hacia el futuro) no deja vías plausibles para una revolución total. No hay en los anarquistas, dicen los marxistas, una transformación que no solo acabe con las estructuras del capitalismo actual sino que sea capaz de desarrollar nuevos esquemas organizativos (en los planos políticos, económicos y sociales)

Este continuo afán de novedades termina confundiendo medios y fines en la acción revolucionaria. Los anarquistas saben lo que hay que destruir, el Estado, pero no saben cuándo ni cómo. Saben que la construcción de una nueva sociedad es un imperativo, pero creen que la simple abolición de ese ente superior, conducirá a un feliz desenlace.

Ante esto, los marxistas proponen un análisis histórico y crítico de las condiciones actuales del capitalismo. Plantean una concienzuda mirada de las contradicciones profundas y estructurales del modelo que sí tenga en cuenta tanto los actores como el contexto en el que se desenvuelven. El análisis marxista conduce a creer que sí es posible la abolición del Estado, pero en medio de un ambiente propicio para que este desaparezca. Este ambiente sería el fruto de una revolución social que haya eliminado los antiguos fundamentos del capitalismo. Una revolución que haya creado un hombre nuevo tal, que no necesite vivir bajo el cobijo estatal.

Nosotros como movimiento entendemos las limitaciones y ventajas propios de la organización revolucionaria marxista y anarquista. Sabemos de los puntos de divergencia inconmesurables de las dos teorías, pero entendemos también que en las condiciones actuales, socialistas de todos los tintes necesitamos andar juntos por la senda revolucionaria. En días como hoy en los que El capital y el Estado en Colombia, son cada vez más agresivos, asesinos e impunes, se hace necesaria una unión anticapitalista para crear una sociedad nueva en la que las diferencias y similitudes puedan ser resueltas en una constante transformación; un cambio permanente; UN CAMINO INACABADO.

Compañeros y compañeras, los invitamos a constituirnos como hombres nuevos; violentar cotidianamente al poder, emplear la propaganda por el hecho y sobre todo, tener en cuenta que la revolución no es una receta fija sino un experimento MÓVIL.

¡SALUD, Y RESISTENCIA!


Por: MOVIMIENTO I.R.A.

La Huelga y su Trascendencia en la Lucha de los Trabajadores

Artículo extraído del boletín Acción Directa, Abril del 2009

“Todas las huelgas son justas porque todos los hombres tienen el derecho de declarase en huelga, lo contrario de esto sería la esclavitud”.
RAFAEL BARRET


El trabajo deja de ser digno, cuando trasciende las capacidades físicas de quien lo ejercita, cuando todas sus demás facultades intelectuales y culturales como ser humano se anulan para corresponder a la obligación impuesta, es entonces cuando el trabajo se torna en esclavitud.

La huelga surgió como una manifestación colectiva de descontento hacia el régimen laboral de explotación, su finalidad esta en alcanzar mejoras inmediatas en la condiciones de trabajo, así como también abrir el camino para un mundo más igualitario y justo.

Las huelgas generales que sacudieron las principales ciudades de Europa y América, para principios del siglo XX, permitieron alcanzar la jornada de ocho horas, la seguridad en salud y otros más beneficios que por voluntad propia no hubiera otorgado la patronal y el Estado, la huelga también a alcanzado dimensiones revolucionarias por mencionar un ejemplo vale la pena recordar lo sucedido en Santiago de Chile a principios de 1905 cuando se convocó un mitin para pedir el anulamiento de un impuesto en la carne importada.

La manifestación fue duramente reprimida por la policía, muriendo unos doscientos trabajadores, ante este hecho en solidaridad con sus hermanos los sindicatos anarquistas proclamaron la huelga general, que fue unánimemente seguida por la clase trabajadora de chile, rápidamente las fabricas pasaron a control obrero , siendo por fin dueños de los medios de producción , se levantaron cientosde barricadas para defender la revolución que se tejía, finalmente la falta de armas y de tácticas para el enfrentamiento terminó la iniciativa de cambio del pueblo chileno. Estos son los alcances de la huelga, pero hay sin embargo que definir cuando una huelga puede considerarse como tal.

Muchas huelgas son fomentadas orientadas y finalmente instrumentalizadas por intereses burocráticos, de las cúpulas dirigentes de los sindicatos de la patronal, estas huelgas para nada benefician a los trabajadores al contrario los desorientan y lo marginalizan de su propia lucha. Una huelga es fuerte y útil, cuando es fomentada, organizada y orientada por los trabajadores mismos sin ningún tipo de intermediarios, estas huelgas independientes son la peor amenaza para la patronal, que difícilmente pueden controlar una huelga, cuando no existe una dirección vertical a la cual comprar y en su lugar se encuentra una organización horizontal y por lo tanto todo tipo de negociación debe de llevarse entre el patrón y los mismos trabajadores.

La huelga implica más que un cese en la actividad laboral, significa un espacio en donde el trabajador se identifica como parte de una clase social oprimida y relegada del control económico, por la clase dirigente. En esta concepción de clase debe surgir la unidad, la fraternidad y el apoyo, la condición de explotados nos une más allá de las fronteras nacionales, la lucha de los trabajadores en cualquier parte de Colombia y el mundo es nuestra lucha.

La huelga ha sido uno de los instrumentos reivindicativos más efectivo de los trabajadores y hoy más que nunca debemos de reafirmarla para construir la revolución social.

Por: Grupo Antorcha Libertaria
Tomado de: www.anarkismo.net